domingo, 3 de junio de 2018

98.- TOMÁS RICO VALARINO [Valladolid, h. 1854 – Cartagena, 1912]: ARQUITECTO


Tomás Rico Valarino
Tomás Rico Valarino nació en Valladolid, lugar de donde era oriundo su padre Manuel Rico Sibonas  [Valladolid, 1819 - Madrid, 1898].
Manuel Rico Sinobas
(Fuente: Wikipedia)

Manuel Rico fue un prestigioso físico y médico, académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina y de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y uno de los pioneros en el estudio de la meteorología en España.  



Tomás Valarino y Gattorno
(Fuente: Región de Murcia Digital)
Tomás a su vez era nieto del Conde de Santa Lucía, Tomás Valarino y Gattorno [Cartagena,1801-Cartagena,1877] propietario de la fábrica de cristal en el barrio de Santa Lucía de Cartagena.

Tomás Rico estudió Arquitectura en Madrid, obteniendo el título en 1876, momento a partir del cual comenzó una vida profesional muy intensa. 

Así, nada más finalizar sus estudios se instaló en Cartagena para trabajar como  Arquitecto Municipal Auxiliar entre 1876 y 1878.

A continuación se trasladó a Albacete, para ejercer como Arquitecto Municipal (1878-1882). De esta época (1880) destaca su proyecto para el Teatro de esta ciudad, finalmente no construido.
Fachada del Teatro de Albacete
En 1882 será nombrado Arquitecto de Hacienda de Murcia y Arquitecto del Estado, y con este cargo dirigirá en Albacete las obras de reforma del Palacio de Justicia que se prolongaron hasta 1883.

Posteriormente pasa a Jaén donde trabaja como Arquitecto Provincial interino (1883-1884), para regresar de nuevo a Albacete como Arquitecto Provincial (1884-1887), y finalmente recala otra vez en Cartagena para sustituir a Carlos Mancha, al obtener la plaza de Arquitecto Municipal (1887-1912).

Ejerció también la docencia en Albacete, como profesor auxiliar de la sección de ciencias del Instituto de esta ciudad, entre 1878 a 1882, y de 1880 a 1882 como profesor de Dibujo y Modelado del adorno antiguo en el mismo centro; así como en Cartagena, donde lo fue titular de la Escuela Superior de Industria.

Rico es el mejor representante del eclecticismo en Cartagena, y uno de los más importantes de la Región de Murcia. Su obra se encuadra dentro de las coordenadas de la escuela madrileña, destacando por el acertado empleo del ladrillo, siguiendo la tradición neomudéjar de dicha escuela.



Planos de las Escuelas Graduadas de Cartagena
Con el tiempo su estilo va evolucionando, tal vez influenciado por los nuevos aires que llegaban a Cartagena de la mano de arquitectos más jóvenes como Víctor Beltrí, hasta elaborar obras de un modernismo ecléctico, e incluso practicar el estilo sezession de la escuela vienesa.


Imagen antigua del desaparecido Banco de Cartagena
Lejos de ver a éste último como un rival, lo acogió como colega y amigo, tal vez por las trayectorias profesionales paralelas que ambos llevaban (Arquitectos Municipales, Arquitectos de Hacienda, Profesores en la Escuela de Industria...), llegando a colaborar conjuntamente en numerosas ocasiones, de tal forma que a veces se confunden entre sí sus trabajos.

Plano del Ayuntamiento de Cartagena
Así Rico le confía a Beltrí la dirección de las obras del nuevo Ayuntamiento, que había proyectado junto con Francisco de Paula Oliver y Julio Egea, y trabaja con él en diversos e importantes proyectos para la ciudad que, lamentablemente no fueron edificados (Mercado, Pescadería...).

Firma de Tomás Rico
Falleció repentinamente en 1912, causando su muerte una honda impresión en la sociedad cartagenera, ya que rea un personaje muy querido y respetado. Precisamente a Víctor Beltrí y al también arquitecto José Conesa, les correspondió en su sepelio el honor de portar una de las cuatro cintas que pendían del féretro. Las otras dos fueron llevadas por profesores de la Escuela Superior de Industria de Cartagena, de la que el finado era Catedrático Emérito.

Muestra de su entrega a Cartagena es este interesante comentario de la prensa local que decía que “la terrible enfermedad que lo ha arrebatado al cariño de los suyos la contrajo con motivo de un urgente trabajo municipal que lo obligó a permanecer en su oficina veinticuatro horas seguidas”.

Como su sustituto en la plaza de Arquitecto Municipal de Cartagena, fue nombrado Francisco de Paula Oliver Rolandi.

Quisiera agradecer a Javier Alcantud sus aportaciones sobre el padre de Tomás Rico.

Obras en la Región de Murcia
  • Cartagena (ciudad):
    • Ayuntamiento de Cartagena
    • Banco de Cartagena (desaparecido)
    • Casa de José Nieto
    • Oficinas de la “Compañía del Ensanche” o “El Regidor”
    • Edificio Celestino Martínez
    • Edificio de c/Don Roque (atribuida)
    • Edificio Martínez Vera
    • Edificio Pascual de Riquelme
    • Escuelas Graduadas
    • “Gran Hotel” (parcial)
    • Hotel de José García García (desaparecido)
    • Pasaje Conesa
  • Cartagena (El Plan):
    • El Castillito (atribuido)
  • Cartagena (Santa Lucia):
    • Panteón Pedro Conesa y Calderón (atribuido)
Fuentes
  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira “Arquitectura modernista en la Región de Murcia”. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Ferrández, Juan Ignacio "Cien años de la muerte de Tomás Rico". Diario "La Opinión". Cartagena, 2012.
  • Pérez Rojas, F. J. “Cartagena 1874-1936. Transformación urbana y arquitectura”. Editora Regional, Murcia, 1986.
  • Región de Murcia Digital: Historia/Personajes - Tomás Rico Valarino
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Rico_Sinobas

sábado, 19 de mayo de 2018

97.- EDIFICIO ALESSÓN - c/ Jara 27 (antiguos 29 y 41), Cartagena



El 11 de Mayo de 1906, D. Vicente Díaz en representación de D. Diego Alessón, presentaba en el Ayuntamiento un proyecto firmado por el arquitecto Víctor Beltrí en el que se solicitaba permiso para la construcción de un edificio en un estrecho e irregular solar de su propiedad, que poseía frente a la plaza de los Tres Reyes, a la altura del nº 41 de la calle Jara. Parece ser que al principio se dudó entre levantar una casa de estilo neogótico o arábigo, pero al final se decidieron por un edificio modernista. 

D. Diego Alessón Baldasano era un marino que alcanzó el cargo de Teniente de navío, perteneciente a una familia cartagenera con raíces catalanas de amplia tradición militar naval, tanto por la rama paterna como materna. Casado con Dª Adelaida López Polache, se sabe muy poco más de su vida.

El edificio fue terminado al año siguiente, tal como figura en la fachada, fue uno de los primeros donde el arquitecto empleó el remate curvo con piñones mixtilíneos. Esta obra, contemporánea de la “Casa Maestre”, incorpora una curvilínea musicalidad modernista al esquema típico de la casa cartagenera de ciudad con cuidados miradores de madera flanqueando la fachada. 


Detalles florales de la fachada
La fachada combinaba el ladrillo rojo y con el blanco de la piedra artificial consiguiendo un bello efecto cromático. Los balcones de las plantas segunda y tercera son ovalados y poseen unas bonitas rejas. La puerta de entrada está enmarcada por adornos vegetales y latiguillos, dentro del estilo modernista cercano al francés que practicaba por entonces el arquitecto, siendo uno de los detalles modernistas más bellos que existen en la provincia. 

Su planta muy irregular y alargada, obligó a que la distribución interior, bien solucionada, fuera difícil y complicada. 

Plano de Edificio Alessón en el que se puede observar la
estrecha e irregular planta
Este edificio es uno de los pocos existentes en Cartagena, e incluso en la provincia, que se conserva íntegro, tanto en su parte exterior como los interiores, aunque la pintura ha hecho estragos en zonas como el bonito vestíbulo que ha perdido la policromía que sin duda tuvo que tener.

Detalles del vestíbulo en los que se puede apreciar como han pintado de un
color uniforme las flores que lo adornan, que como era habitual, estaban policromadas
Pero quizás lo más destacado, junto con la fachada sea la bonita escalera con balaustres de fundición, un pasamanos continuo en todo su recorrido, siendo los peldaños y un zócalo que recorre toda la escalera piedra artificial. En ella se puede apreciar también cómo se aprovechaba el hueco que esta formaba para abrir ventanas a fin de iluminar estancias de las viviendas.

Detalles de la escalera
Así mismo en los pisos todavía se conservan los preciosos suelos hidráulicos originales.

Detalle de algunos de los suelos originales
En sus bajos el comerciante D. Pedro Guillén tuvo la idea de establecer el que sería primer supermercado de España, hoy desaparecido. En el otro local de la planta baja los hermanos Haro instalaron uno de los estudios fotográficos más antiguos de Cartagena. 

Vieja fotografía de la década de los sesenta, en la que se puede
observar el Supermercado Guillén en uno de los bajos del edificio
(Fotografía: Colección José Antonio Rodríguez)
Con el tiempo pasó de manos de su primer propietario D. Diego Alessón, a D. Francisco Jiménez y posteriormente a la familia Mercader. Actualmente las plantas altas del edificio las ocupa la Pensión Oriente y el bajo un par de comercios. 


Hace unos años se pintó de color verde chillón las molduras modernistas que enmarcan una de las más bellas puertas de acceso a un edificio existente en Cartagena. Afortunadamente en la última reforma, además de restaurante los balcones que se encontraban en muy mal estado, se devolvió a la puerta de entrada su color original.

Según comenta José Antonio Rodríguez en su Blog, el edificio lleva bastante tiempo con obras en su interior, lo que hace que estemos preocupados por el futuro de una de las mejores y más completos ejemplos del modernismo existentes en Cartagena.

Lamentablemente, y por las imágenes que pueden verse en El Idealista, tras la reforma se ha mantenido la escalera, pero los interiores de la vivienda han desaparecido. Otra perdida irreparable en el patrimonio modernista de Cartagena. 

Quisiera agradecer, una vez más, a José Antonio Rodríguez Martin, jarm, por permitirme usar las fotografías que ilustran esta entrada del blog.

Fuentes
  • Ródriguez Martín, José Antonio. Blog: LAS FOTOS DE JARM http://jarm-cartagena.blogspot.com.es
  • Monerri Murcia, J. “El Patrimonio de Cartagena y sus gentes”. Excmo. Ayuntamiento de Cartagena, Cartagena, 2001.
  • Pérez Rojas, F. J. “Cartagena 1874-1936. Transformación urbana y arquitectura”. Editora Regional, Murcia, 1986.


domingo, 6 de mayo de 2018

96.- PELUQUERÍA LAS CUATRO NACIONES (desaparecida) - c/ Príncipe Alfonso 16?, Entresuelo (actual c/ Trapería). Murcia



Esta vieja fotografía era la única pista que teníamos de una peluquería de caballeros de decoración modernista que existió en la ciudad de Murcia a principios del siglo pasado.

La imagen portaba información relevante en su pie: “Las cuatro Naciones Peluquería de León Hermanos frente al Hotel Nieto en el sitio mas céntrico de la Calle Príncipe Alfonso de Murcia”. Por tanto desde el principio supimos que estaba situada en la actual Calle Trapería (que portaba el nombre regio desde la visita de la reina Isabel II en 1862, hasta que en tiempos de la República pasó a llamarse Calle Fermín Galán), frente al Hotel Nieto, que sabemos estaba enfrente del Casino, y que el local era propiedad de unos hermanos apellidados León. A pesar de todo, cuando escribimos nuestro libro “ARQUITECTURA MODERNISTA EN LA REGIÓN DE MURCIA” no fuimos capaces de ubicarla con exactitud, ya que aparentemente no aparecía en ninguna fotografía antigua de esta céntrica calle. Además la denominábamos erróneamente "Peluquería de las Cuatro Estaciones".

Hace unos días, revisando libros viejos de la ciudad encontré en uno editado en 1976, titulado “MURCIA CAMP”, y del que fue autor José Mariano González Vidal, en el que había un capítulo llamado “A contrapelo la Trapería” que estaba dedicado a esta peluquería, y que además de ayudarnos a saber su historia, ha terminado de darnos la pista definitiva sobre su ubicación.

Dice el libro: “La peluquería es aledaña del Casino y cuenta incluso con un pasadizo secreto para uso exclusivo de sus socios….Los sillones de las Cuatro naciones son la prolongación de las peceras casinescas.” 

Y prosigue más adelante explicando su ubicación privilegiada: “El Casino y los conservadores a la derecha, el Círculo de Bellas Artes y los liberales a la izquierda, y justo en el medio esta pequeña Sociedad de las Cuatro Naciones conciliadora y democrática. La situación de la peluquería es privilegiada, en el mismo cogollo de toda Murcia apiñada en un pie de pava: El Casino, el Círculo de la Unión Mercantil, la Peña, el centro de los republicanos ortodoxos y el Tiro Nacional. Bajo la misma peluquería, la Granja La Mariposa, con el flequillo de sus toldos abanicando desayunos y meriendas murcianas de cada día.” 


Balconada de la Peluquería las Cuatro Naciones
Detalle del rótulo en el que se puede leer "GRAN PELUQUERÍA"
Imagen de la década de los sesenta en la que se puede observar que la balconada
había perdido ya las rejas de la balaustrada, así como las lámparas y los rótulos



Detalle del rótulo de la peluquería.
Al fondo se ve otro bonito letrero de diseño modernista
Esta última pista, junto con la observación detenida de la única fotografía conocida del interior, en la que se puede observar el diseño geométrico de una puerta o ventana, nos ha servido para poder identificar donde estaba situado este local. Si miramos fotografías del Casino podemos ver que se trata del local situado encima de la “Confitería La Modernista”, que en algún tiempo debió de ocupar la mencionada “Granja La Mariposa”. Es más, si uno se fija detenidamente en dicha imagen puede leerse a duras penas la frase “GRAN PELUQUERÍA” en los rótulos del ventanal, como en el existente en la entrada de acceso al local desde la calle, que sin duda daría a una escalera para poder acceder al establecimiento.

En cuanto a su diseño destacaban la balconada, que tenía una balaustrada metálica y tres bellos apliques, además del bonito ventanal corrido en el que los cristales se enmarcaban dentro de marcos con un interesante diseño geométrico cercano a la sezzesion y el mobiliario modernista, que combinaba a la perfección con unos preciosos sillones de barbería niquelados, que debieron causar sensación entre la clase alta de la ciudad. En la misma fotografía se puede adivinar un bello suelo hidráulico, propio también de la época.

Pero volvamos al libro para escuchar la descripción de alguien que debió de frecuentar este salón: “La peluquería de las Cuatro Naciones no se para en pelos en el decorado. El art nouveau, de flamante importación, combina la audacia de lo funcional con la estética de una orgía metálica de niquelados y cromados, y la clientela, que no sabe de qué va, se queda boquiabierta.”

Con los años la peluquería pasó a ser mixta, albergando tanto a hombres como a mujeres al mismo tiempo, algo avanzadísimo para la época, aunque al parecer no tuvo mucho éxito.

Su final, del que desconocemos la fecha aunque por una fotografía muy posterior debió de producirse en la década de los sesenta, tuvo que ser algo caótico, ya que el mismo libro comenta: “La peluquería de las Cuatro Naciones terminó como la Sociedad de su nombre, lo mismo que el rosario de la aurora.”

Fuentes

  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira “Arquitectura modernista en la Región de Murcia”. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • González Vidal, José Mariano. “Murcia Camp”, Murcia, 1976.


sábado, 21 de abril de 2018

95.- CASA DE LAS CONTRIBUCIONES.- Plaza de la Constitución 3, Totana


Este edificio es, sin ningún género de duda, de los que no pasan desapercibidos a cualquier visitante que se acerque a la ciudad de Totana, gracias a su ubicación privilegiada frente al Ayuntamiento del siglo XVI y la fuente de Juan de Uzeta del siglo XVIII.

De estilo ecléctico, con numerosos elementos modernistas y novecentistas, debió de ser inicialmente construido como vivienda particular para algún personaje de alto nivel social, para nosotros desconocido. Sabemos que años más tarde pasó primero a ser el lugar de recaudación de la contribución urbana (de ahí su nombre); para pasar posteriormente a ser sede de diversas asociaciones. En la actualidad acoge las dependencias de la policía local, así como los despachos de Urbanismo y Medio Ambiente municipales.

El edificio, de fachada asimétrica, consta de tres plantas y semisótano. La planta baja, con zócalo de piedra, consta de entrada principal y amplio bajo con puertas acristaladas. El bajo está abierto con un arco rebajado con columnillas y recercado recubiertos por azulejos vidriados con motivos azules y blancos, que hacen el efecto visual de rayas verticales. La puerta de entrada de hierro, situada en la parte izquierda de la fachada está encuadrada en un arco de medio punto muy ornamentado con motivos vegetales y escudete. 

En la imagen pueden obserbarse el dibujo geométrico de los
cristales de colores de la parte superior de las ventanas
El primer piso, que sigue los ejes de la planta baja, tiene un mirador y un balconcillo al que se accede por una puerta acristalada y enmarcada en un arco rebajado decorado de igual forma que el arco de la puerta de entrada. El mirador, tiene unos ventanales con vidrieras emplomadas de diversos colores, que siguen un diseño geométrico, y está decorado en su franja superior con guirnaldas. Tanto el balconcillo, como el mirador, se sustentan sobre cuatro ménsulas de piedra de estilo clásico. Este empleo de vidrieras y guirnaldas, hace que pensemos que fue construido en la segunda mitad de la década de los veinte del pasado siglo. 


Imagen antigua en la que puede observarse a la izquierda la Casa de las Contribuciones.
Se aprecia con claridad que la tercera planta fue levantada años más tarde
Por fotografías antiguas se puede observar que la tercera planta, incluidas su balaustrada, es bastante posterior a la construcción del primer edificio, aunque el arquitecto que realizó la ampliación (probablemente el mismo autor del proyecto original) llevó buen cuidado para que apenas se notase,  dándole continuidad con el resto de plantas y repitiendo el diseño de las ménsulas y de las guirnaldas decorativas de la segunda planta.





Como antes hemos mencionado, el acceso al interior del edificio se realiza por la puerta situada en la parte izquierda. En el vestíbulo nos dan la bienvenida dos atlantes que sustentan un arco, estando las paredes decoradas con molduras con guirnaldas florales y cabezas de león. En algunas zonas las paredes están recubiertas de azulejos, probablemente sevillanos,  de motivos historicistas y cierto aire regionalista. Al final del vestíbulo arranca una escalera por la que se asciende a las sucesivas plantas, hasta rematar en la cubierta con un interesante torreón de estilo historicista, con almenas en consonancia con la torre de la Iglesia.

La distribución de la planta segunda se realiza mediante una galería con claraboya que proporciona luminosidad al interior.


Si poco sabemos del propietario original, menos aún del arquitecto autor del proyecto, aunque la fecha estimada de construcción, hacia la segunda mitad de los años veinte, nos limita bastante las posibilidades. 

No existiendo proyecto en el Ayuntamiento, no podemos más que especular sobre el tema. La primera hipótesis es que, dada la ubicación e importancia de la obra, se recurriera a un autor de reconocido prestigio.

Si pensamos en los arquitectos que operaban en la ciudad de Murcia, podría ser bien una obra de Pedro Cerdán, por la similitud del arco de la planta baja a otros existentes en alguna de sus creaciones, o de José Antonio Rodríguez, aunque aquí tenemos más dudas. En cualquier caso, el empleo de azulejos en la fachada es algo de lo que no tenemos constancia en ninguno de estos dos arquitectos, por lo que en principio no pensamos que fuesen los autores.

Otra posibilidad es que su autor procediera de Cartagena, dada la relación existente con Totana por parte de algunos de los más potentados propietarios de la localidad, como el caso de los militares, políticos y terratenientes, Justo y Ángel Aznar, que tenían numerosas propiedades repartidas por las dos ciudades. Por otro lado estaba bastante de moda que la clase más alta de la ciudad departamental acudiese a sofocar los calores del estío a las faldas de Sierra Espuña, en alguno de las fincas existentes denominadas popularmente, los huertos de Totana.

En este sentido, no sería extraño que el propietario hubiese requerido los servicios de alguno de los arquitectos que operaban por entonces en Cartagena. Por tanto puede que fuese obra del arquitecto Lorenzo Ros, en sus incursiones novecentistas antes de decantarse por el art déco, dada su similitud con algunas de sus obras de finales de los veinte como la desaparecida Casa Garnero (1926).

Por último nos queda la posibilidad de que el autor hubiese sido Víctor Beltrí, que en sus últimas obras modernistas combinaba en las fachadas azulejos con guirnaldas florales, con las que se acercaba al novecentismo,  y que también tuvo una época en la que optó por la bicromía, usando azulejos azules y blancos. 

Por nuestra familia sabemos que su hijo menor, el aparejador Guillermo Beltrí Villaseca (mi abuelo materno), se trasladó a vivir a Totana al poco de casarse en 1927 con Mº Dolores Carreño García, hija del administrador de Justo Aznar, para trabajar en la construcción del ferrocarril, y bien pudo haber colaborado allí con su padre, tal y como venía haciendo hasta entonces en Cartagena.

Cualquier aportación por parte de los totaneros, que nos pudiese dar alguna pista sobre la familia propietaria original, nos podría ayudar a desvelar la autoría de este notable edificio.

Fuentes
  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira “Arquitectura modernista en la Región de Murcia”. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Web Ayuntamiento de Totana  http://turismo.totana.es
  • Web Región de Murcia Digital  http://www.regmurcia.com
  • Web Sierra Espuña http://www.sierraespuna.com


sábado, 7 de abril de 2018

94.- PANTEÓN ERADES.- c/ Fuensanta, Cementerio Nuestro Padre Jesús, Espinardo - Murcia



Uno de los más destacados monumentos funerarios modernistas es el Panteón de la familia Erades  enel Cementerio de Nuestro Padre Jesús de Espinardo.

Realizado en mármol de Macael de la "Fabrica de mármoles y jaspes" de Madrid,  llama inmediatamente la atención del visitante al encontrarse ubicado en un lugar privilegiado en la misma entrada del cementerio.

Dicha situación no es algo casual, sino  que se debe a la contribución económica que realizó para la construction de dicho Cementerio el que fuese miembro de la Junta Directiva, D. Tomás Erades, que pudo adquirir dicha parcela cuando el camposanto estaba todavía en proyecto.

Según mencionaba la prensa en 1883, el coste de dicha parcela fue de 340 pesetas y 32 céntimos por ella, lo que representaba "la mitad de del importe de las parcelas adquiridas" a la fecha y la cantidad más elevada de todas las aportaciones.

Vista exterior del Panteón Erades
Panteón de Pedro  Abelardo y Eloisa del Cementerio de Père Lachaise
El panteón sigue un estilo neogótico, estando la bóveda crucería sostenida por airosas columnas sobre pedestales, asemejándose en su diseño exterior al panteón del filosofo Pedro  Abelardo y su amante Eloisa, existente en el Cementerio parisino de Père Lachaise.

Pero lo verdaderamente interesante es el grupo escultórico de estilo modernista (de “estilo moderno” lo calificaba los periódicos “El Liberal” y "El Tiempo"), que se levanta en su interior.

En él un ángel con un ala semidesplegada (por cierto rota y unida de forma burda con cuatro remaches metálicos) se alza sobre un túmulo profusamente adornado con numerosos y sinuosos motivos florales, en el que una mujer apoyada con las manos entrecruzadas, llora amargamente la muerte del difunto que tiende su cabeza sobre un cráneo, mientras sostiene la palma de la victoria.




El panteón fue inaugurado en 1909, tal y como reflejó profusamente la prensa local, lo que viene a confirmar su importancia. La reseña del periódico "El Tiempo" de fecha dos de noviembre de 1909, decía así:

El día de ayer 
Fué un día propio del que se celebraba. 
El cielo estaba encapotado con cenicientas nubes y á trechos lloviznó en abundancia. 
A pesar de esto acudió mucha gente á visitar los cementerios. 
En el de Nuestro Padre Jesús habían numerosas sepulturas, sobre las cuales, se habían puesto coronas de flores y profusión de luces.
Los que visitaron ayer dicho cementerio tuvieron ocasión de admirar la notable obra de arte que constituye el panteón de la familia Erades, y del que es autor el escultor valenciano don Tomás Rafael Ibáñez.
El panteón está construido á estilo gótico y moderno y honra al mencionado artista, que ya en otras ocasiones ha dado prueba de su competencia.

El coste del panteón alcanzó la enorme cifra para la época de 50.000 pesetas, según informaba la prensa local.

Dibujo extraído del folleto
"Cementerio Nº Padre Jesús.
Élites del Siglo XIX.
Guía de visita 2017"
Tomás Erades Almodóvar  [Murcia?, 1840 – Murcia, 1905] era un conocido y acaudalado empresario que desde su establecimiento bancario ofrecía variados servicios que iban desde seguros antirrobo y de incendio, a préstamos de dinero. A su vez poseía, entre otros muchos bienes, una red de establecimientos dedicados a la venta de hielo y alimentos, numerosas acciones de minas e importantes fincas de regadío en Ceutí, y en varios municipios de la provincia.

Se anunciaba en "El Diario de Murcia", garantizando su solvencia y confianza, al declarar que devolvía el dinero que se había pagado de más, ya fuera de los ciudadanos o por error contable del propio banco.

Intervino en política llegando a ocupar el cargo de Concejal del Ayuntamiento de Murcia.

Lo más sorprendente del panteón que lleva su nombre es que no consta que los archivos del Cementerio el que esté enterrado allí, aunque si que lo están sus hermanos, su hija y diversos descendientes.

El escultor Tomás Rafael Ibáñez
en su estudio en 1938
(Original: Archivo familia Ibáñez)
Los autores de este extraordinario conjunto escultórico fueron los hermanos Ibáñez, capitaneados por uno de ellos llamado Tomás Rafael, como queda reflejado en la inscripción existente en el mencionado panteón.

A pesar de que en la prensa se mencionaba su origen valenciano, esto no es correcto ya que Tomás Rafael Ibáñez en realidad nació en 1877, en el barrio alicantino de la Vila Vella, cerca de la Playa del Postiguet, aunque los orígenes de la familia eran manchegos.

Cruz del Siglo
(Archivo familia Ibáñez)
Tomás Rafael y sus hermanos seguían la tradición familiar iniciada  a finales del siglo XIX por Ramón Ibáñez, un artesano cantero que trabajó la talla sobre mármol y piedra, esculpiendo adornos vegetales para decorar fachadas e interiores de edificios. Su obra más destacada fue la llamada Cruz del Siglo realizada en 1900 siguiendo el diseño del arquitecto ecléctico y modernista Enrique Sánchez Sedeño [Madrid, 1857 - Madrid, 1918].

Tomás Rafael Ibáñez, fue un gran escultor modernista que se especializó en la talla sobre piedra y mármol de grandes dimensiones, que realizaba a menudo en compañía de sus hermanos, que a veces también firmaban sus obras, como se pueden observar en el Cementerio de Alicante.

Tras frecuentar la Academia de San Fernando, trabajó en el taller del gran escultor Vicente Bañuls [Alicante, 1865 – Alicante, 1934].

Por la prensa local se sabe que en 1907 se había instalado en la pedanía murciana de Espinardo, en las cercanías del Cementerio de Nuestro Padre Jesús, en la que se anunciaba, junto con sus hermanos, como "Escultor-Marmolista" que en tenía a la venta "Panteones artísticos, todo sillería, desde 3000 reales en adelante".

Altar mayor del Mº de la Santa Faz
(Archivo Familia Ibáñez)
Podemos ver algunas de sus obras en distintas localidades decorando numerosos panteones de los mencionados cementerios de Murcia (Panteón Erades) y Alicante (mausoleos Monllor y Gueri, Campos, Botella, Nájera...) o el retablo del altar mayor del Monasterio de la Santa Faz.

Algunas obras suyas han desaparecido como el interior de edificio de “Capitanía” en Alicante, aunque sus capiteles todavía pueden observarse adornando el puerto de puerto de Alicante.

La mayoría de los trabajos que realizó fueron previos a su casamiento con María Bernabeu, a la que conoció cuando tenía ya más de cuarenta años. Falleció en 1949, aunque no se sabe a ciencia cierta si fue en Alicante, o en otra localidad.

Tuvo tres hijos de los que al menos dos, Santiago y Rafael Ibáñez Benabeu, también se iniciaron en el arte escultórico desde temprana edad, marcándose como objetivo añadir creatividad y funcionalidad a materiales conocidos como la piedra y el mármol, experimentando sobre nuevos materiales de creación propia como la piedra reconstruida. 


Actualmente una cuarta generación formada por sus nietas Elisabet y Lydia Ibáñez, hijas de Santiago, continúan con la tradición familiar desde el taller “Arte Ibáñez”.


Interesantes Panteones Botella y Nájera (?), de estilo modernista
existentes en el Cementerio de Alicante, que aunque están sin firmar,
hemos atribuido el investigador del modernismo Valentí Pons,
 y yo mismo a Tomás Rafael Ibáñez
Desde aquí quiero dar las gracias a Elisabet y Lydia Ibáñez, escultoras y nietas  de Tomás Rafael Ibáñez, que continúan desde su estudio Arte Ibáñez de Alicante con la tradición familiar, por toda la información aportada así como por muchas de las fotografías que ilustran esta entrada.

Fuentes
  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira “Arquitectura modernista en la Región de Murcia”. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Familia Ibáñez. Comunicación personal y archivo familiar
  • VV. AA. "Cementerio Nuestro Padre Jesús. Élites del Siglo XIX. Guía de visita 2017". Concejalía de Deportes y Salud del Ayuntamiento de Murcia
  • Web "Academias del Jardín de Murcia, y su Reyno y en un rinconcito YO" https://academiasdeljardin.blogspot.com.es/
  • Web "Arte Ibáñez" https://www.arteibanez.es/