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martes, 19 de octubre de 2021

139.- PANTEÓN TORRES PIÑERA - Cementerio del Santísimo Cristo del Consuelo. Cieza

Uno de los panteones modernistas más interesantes que existen en la Región de Murcia se encuentra ubicado en la localidad de Cieza, lo que no deja de sorprendernos puesto que esta localidad existen muy pocas obras que podamos encuadrar dentro de esta corriente artística.


Semiescondido entre otros enterramientos eclécticos, este panteón enseguida llama la atención por las dos figuras femeninas aladas (¿ángeles?), que aparecen a ambos lados de la puerta de acceso, que lloran desconsoladamente apoyadas sobre una especie de columnas, en cuya base hay un par de extrañas figuras de animales, que parecen perros famélicos, que se están peleando. Un mechón del pelo de sus cabellos cae sobre la columna, lo que podría tener un significado simbólico, como más adelante detallaremos. 


El panteón, de reminiscencias
sezessionistas, está rematado por una gruesa cruz de piedra adornada, en su parte superior, por numerosos frutos de amapolas. Una cancela de hierro cierra la puerta de acceso, que queda oculta por una persiana que impide ver la propia puerta y el interior del panteón.




Julio Carrilero Prat

Este monumento funerario fue, al parecer, el primero que fue proyectado por un arquitecto en Cieza, concretamente por Julio Carrilero Prat, autor también del Mercado de Abastos de esta localidad, y fue un encargo de José Torres Piñera, constructor ciezano más conocido como "Pepón", que a su vez también fue el constructor de dicho Mercado. 

Puede ser que fuese realizado a finales de la década de los veinte del pasado siglo, coincidiendo con la construcción del mencionado mercado entre 1927 y 1929, fecha de su inauguración.

José Torres Piñera
En cuanto a las esculturas, nos inclinamos a pensar que proceden del taller del escultor murciano Anastasio Martínez, probablemente ejecutadas por su hijo Nicolás. 

El motivo de esta atribución está en las extrañas figuras de la base de las columnas, cuyo motivo también los podemos ver en otras obras de la familia Martínez, como en el friso del patio pompeyano del Casino de Murcia, o en los capiteles de las columnas de la planta baja de la Casa Peña en la Plaza de Belluga, también en Murcia, en las que se muestran a dos dragones peleándose, ignorándose cual sería su significado simbólico. Además tenemos constancia documental de diversas intervenciones del taller de Anastasio en la localidad de Cieza, incluyendo diversos panteones.

Detalle del Panteón Torres Piñero

Detalle de un capitel de la Casa Peña

Casa Peña (Murcia)

En cuanto a las figuras, tal vez su significado esté ligado a un trágico hecho que acaeció en la familia, y que narraba así el diario "El Liberal" de 13/7/1904: 
 

Al parecer el constructor José Torres Piñera finalmente no fue enterrado en este panteón, pero probablemente si que lo estén sus hermanas, así como otros familiares.

Quisiera agradecer a la guía local Yolanda Riquelme https://www.facebook.com/yolanda.riquelmemarcos por toda la información aportada que nos ha permitido conocer la autoría y el nombre del propietario del Panteón, así como a María Luisa Martínez León, bisnieta de Anastasio Martínez, por la información proporcionada sobre la actividad de sus familiares en Cieza.

Las imágenes de Julio carrilero y José Torres han sido extraídas del documental "INFOCIEZA Video sobre Cieza 1929 - Bajada Santo Cristo inauguración del Mercado de Abastos".

domingo, 25 de octubre de 2020

134.- CASA DEL PINO - Avda. Juan Carlos I, 88. Santo Ángel-Murcia

Nos encontramos ante una de las más interesantes y desconocidas obras del arquitecto Pedro Cerdán Martínez. La Casa del Pino es una de las construcciones existentes en la finca de la familia de los Cierva, ubicada en la pedanía murciana de Santo Ángel, a los pies del Santuario de la Fuensanta. Proyectada en 1904, durante la etapa más decididamente modernista de Cerdán, fue un encargo del abogado y político Isidoro de la Cierva Peñafiel [Murcia, 1870 – Madrid, 1939]. 


Isidoro era un miembro destacado de la poderosa familia murciana De la Cierva. Abogado y notario, se adentró en el mundo de la política empujado por su hermano Juan de la Cierva y Peñafiel, que le alentó para que optara por este camino a pesar de su reiterada oposición. Fue en la provincia de Murcia, uno de los principales valedores de los ciervistas, facción conservadora de su hermano, para que fuesen elegidos una y otra vez, distinguiéndose como un habilidoso negociador. 

Fue Diputado en dos ocasiones (1907-1910 y 1914-1915), Senador entre 1910 y 1915, Senador vitalicio entre 1915 a 1923, e incluso en 1922 llegó a desempeñar el cargo de Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante un breve periodo de tiempo. Se distinguió, por una labor de reivindicación continua de las necesidades murcianas, ya fuese en materia de escuelas, obras públicas o transportes, siendo uno de los principales impulsores de la llegada de la Universidad a Murcia en 1915.

La finca agrupa a un conjunto de edificaciones de planta baja que incluyen la vivienda principal con una torre de dos plantas, muy del estilo de las viviendas de la huerta de la provincia de Murcia, un garaje, una ermita-oratorio y un mirador, dentro de una gran finca arbolada. 



En ellas Cerdán opta por conjugar, una vez más, el ladrillo visto rojo, con diversos paños blancos, jugando con el bicromismo y los diferentes volúmenes de los edificios, a los que añade círculos que enmarcan las puertas de acceso y los ventanales de la torre, muy del estilo del modernismo belga y holandés, siendo, que nosotros sepamos, el único edificio en la provincia en el que se pueden encontrar las influencias del art-nouveau de esta zona.

Exteriormente tal vez lo más interesante sea el acceso principal a la vivienda, que se realiza por dos escaleras laterales que desembocan en una puerta enmarcada por uno de estos círculos, sobre el que se puede leer el rótulo de "CASA DEL PINO", todo ello rematado por una cornista curvada sobre la que se ubica una preciosa reja modernista.







Pero si interesante es el exterior, no lo es menos el interior, obra del gran decorador y escayolista Anastasio Martínez, en el que se conservan además de frescos en pinturas y techos, preciosos muebles modernistas, siendo la mayoría obra del ebanista tarraconense José Izquierdo Mestres, y alguno del notable artista Gaspar Homar i Mezquida, y que han sido magníficamente restaurados por Asoarte Restauración Murcia




Mueble del recibidor obra de Gaspar Homar i Mesquida










También es digna de mención la puerta exterior de acceso a la finca, en la que se conjugan las líneas curvadas coup de fouet, con las pilastras sezession, lo que nos sugiere que fue construida en fecha más tardía, probablemente a mediados de la segunda década del siglo XX.



La casa se encuentra en un magnífico estado de conservación gracias a los respetuosos trabajos de conservación realizados por el estudio de arquitectura de Retesarquitectos, por encargo de su propietaria la Fundación Cajamurcia, que corrió con todos los gastos. Desde entonces se encuentra cerrada a cal y canto, y actualmente es imposible visitarla, lo que es una verdadera lástima.

La mayoría de las fotografías que ilustran esta entrada del blog han sido extraídas de las web de Retesarquitectos y Asoarte 


miércoles, 14 de enero de 2015

25.- PALACIO DE DON FABIO O PALACETE DE FUENTE LA HIGUERA - La Copa - Bullas



Esta vez traemos uno de los edificios más amenazados que existen en la Región de Murcia, ubicado en La Copa de Bullas.

Paso a contar la historia sobre su origen, tal y como aparece en diversas páginas web:

"El original propietario del palacete fue Don Fabio Carreño Marsilla (1901-1978), que se casó con Doña Irene Marín de Cuenca natural de Cehegín. Don Fabio descendía por parte de madre, Doña Juana, de la misma familia que Francisco Melgares de Aguilar, quien compró la finca de la Fuente de la Higuera en La Copa de Bullas (Murcia), en 1614, a Joaquín María Fernández de Córdoba, Conde de Sástago. Originalmente y en ese año existía ya un edificio solariego en el mismo sitio en el que se encuentra el actual palacete.
Don Fabio era un erudito en lo respectivo al arte y ese antiguo edificio siempre le provocó especial atención, por lo que, cuando muere su padre en el 1920 y hereda la casa, se dedica a recorrer España captando elementos arquitectónicos para reconstruir el edificio. A su vuelta, Don Fabio le entregó todos los apuntes a un arquitecto amigo suyo, del cual se desconoce su nombre ya que el proyecto se empezó antes de la apertura del Colegio de Arquitectos de Murcia, y por lo tanto no está registrado.
En 1925 se terminó la reconstrucción. Se cuidaron todos los detalles, desde cristales de Bohemia, porcelanas de Sajonia, maderas nobles y mármoles de Carrara, hasta la comodidad más avanzada de la época, instalando cuartos de aseo con retrete, calefacción central y un sistema de aislamiento térmico en las paredes. Otro aspecto bastante peculiar era también los formalismos exigidos al servicio tanto en formas como vestimentas, propios del siglo XV. Con esto Don Fabio quería recrear un pequeño paraíso, así que hizo instalar numerosas fuentes, lagos artificiales y jardines frondosos y verdes con cierto aire tropical, queriendo cautivar no solo la vista sino también el olfato y el oído. Además, Don Fabio hizo traer numerosos animales para hacer más creíble ese oasis dentro de la aridez de la tierra murciana.
Contrariamente a lo que creen muchos lugareños, la casa no fue un regalo de Don Fabio para su esposa por la boda sino un sitio para disfrutar de su independencia juvenil, pues cuando la heredo solo tenía 19 años. Después de la boda, la casa se convirtió en residencia de verano, aunque se utilizaba muy poco tiempo al año debido a las disputas entre Don Fabio y su mujer Doña Irene propios de un matrimonio de conveniencia. El servicio, sin embargo, se mantenía todo el año, dándole trabajo a los vecinos de Bullas y La Copa.
En el 1936 al desatarse la Guerra Civil española y con ella el odio a la clase aristocrática por su abuso de poder la familia Carreño tiene que huir de Bullas junto con muchas otras familias adineradas, y la casa queda totalmente desprotegida sirviendo de morada al Frente Popular y a otros grupos políticos durante los años de la guerra y posguerra. Debido a la pobreza y el analfabetismo de la época, no se apreció el valor del palacete y se descuidó el cuidado de este edificio. Las fincas lindantes fueron ocupadas por numerosos vecinos de Bullas y La Copa cuando la única forma de sobrevivir era alimentándose de los propios cultivos. Cuando la familia Carreño regresó a Bullas entre finales de los 40 y principios de los 50, no tenía ni ganas ni dinero para arreglar la casa de verano.
El matrimonio tuvo siete hijos y una hija, Rosario que fue quien heredó el palacete y las fincas de alrededor. La hija vendió la casa y las fincas que todavía conservaba a una multinacional sueca que durante algunos años recientes alimentó la esperanza de los lugareños de la restauración de la casa y la construcción de viviendas de lujo y un campo de golf. Pero en la actualidad no se sabe nada del proyecto sueco y se desconoce a qué manos pertenece actualmente. A causa del abandono del palacete recientemente se ha expoliado el palacio desde los cuadros y esculturas alegóricas hasta las coloridas vidrieras."
Me permito reproducir algunas fotografías del interior tomada de dichas páginas web, que ilustran el estado de deterioro en el que se encontraba cuando yo lo visité por primera vez.




El palacio fue construido inicialmente en un estilo historicista ecléctico, pero en la remodelación encargada por Fabio Carreño, realizada entre 1922 y 1925, se introdujeron diversos elementos modernistastanto en su exterior (como los bajorrelieves que adornan la puerta de acceso realizados por el gran escultor Anastasio Martínez, según comunicación oral de su bisnieta María Luisa Martínez León), como en su interior neonazarí, en el que destacaba la barandilla de la escalera, hoy inexistente por el salvaje expolio al que ha sido sometido durante muchos años, que han hecho desaparecer todos los apliques, puertas, ventanas, la mencionada escalera principal y las figuras de los torreones, que eran una alegoría a las estaciones del año. De hecho hoy en día es uno de los inmuebles más amenazados de la Región de Murcia, y como tal figura desde 2014 en la Lista Roja del Patrimonio más amenazado en España.
Bajorrelieve de la entrada del Palacio de D. Fabio,
Probable obra del escultor Anastasio Martínez
El autor de la reforma modernista, bien pudo ser el arquitecto Víctor Beltrí, pues el interior neoárabe y la mencionada escalera, guardan una similitud asombrosa con la Casa Zapata de Cartagena, una de sus mejores obras.

Escalera del Palacio de D. Fabio (Bullas)
Escalera de la Casa Zapata (Cartagena)
Detalle de la barandilla de la escalera de la Casa Zapata (Cartagena).
Obsérvese que el dibujo es idéntico a la del Palacete de D. Fabio (Bullas)

Interior neoárabe del Palacio de D. Fabio (Bullas)
Patio neoárabe de la Casa Zapata (Cartagena)
Hace unos años aparecieron noticias en la prensa que anunciaban la rehabilitación del edificio por parte del Ayuntamiento, que acometió diversas obras urgentes, cubriendo las dos torres con un tejado metálico, así como tapiando todas las ventanas y puertas para evitar la entrada de personas ajenas al edificio y evitar posibles nuevos hurtos. 
En este video tomado por un dron, se puede observar su lamentable estado.

Desde entonces no he sabido nada más, y cuando lo visité la última vez todo seguía igual. Agradeceríamos mucho que alguien de Bullas nos puede dar información más actualizada sobre su estado y su futuro.

Algunos enlaces en donde se pueden ver más imágenes del interior: