jueves, 20 de agosto de 2026

179.- ANTIGUO REAL CLUB DE REGATAS - Dársena de botes del Puerto, Cartagena.

El Club de Regatas de Cartagena se fundó el 25 de septiembre de 1905, a iniciativa de oficial de la armada D. Alfredo Saralegui, siendo elegido como presidente provisional D. José Cisneros. El 22 de octubre de ese mismo año, se constituyó de forma definitiva, siendo elegido como nuevo presidente D. Adalberto Spottorno Biernet.

En abril de 1907 el rey D. Alfonso XIII aceptó la Presidencia de Honor del Club autorizando al mismo a usar la Corona Real en sus documentos y distintivos oficiales. Ese mismo año se instaló provisionalmente una caseta de madera en el muelle nuevo, próxima al embarcadero y casi lindando con la tapia del Arsenal, según proyecto del joven arquitecto Mario Spottorno Sanz de Andino, que era hijo del presidente del Club.

Allí permaneció hasta que por Real orden le fue concedido instalarse definitivamente en el final del nuevo espigón que cerraba la dársena de botes, según proyecto Mario Spottorno y Sanz de Andino consistente en una "caseta de madera" según se manifestaba textualmente la el nº 147 de la "Gaceta de Madrid".

En julio de 1908, la revista de Madrid "Nuestro Tiempo", y en agosto de 1909, el periódico "El Liberal de Murcia", publicaban casi idénticos reportajes en donde mencionaban que el citado nuevo edificio sería de "mampostería, madera y hierro" según proyecto de Mario Spottorno.

Comparativa de los dos primeros edificios construidos para Club de Regatas: arriba el proyectado por Mario Spottorno, abajo el segundo edificio de Víctor Beltrí. Compartiva de Ángel Roig 

Pero todo cambió en enero de 1911, cuando se eligió una nueva Junta Directiva presidida por D. José Mª de Aranzibia que desechó de forma inmediata el proyecto anterior, según publicaba textualmente el semanario "Vida Marítima" en su artículo de 30 de Abril de 1912 dedicado a la inauguración del edificio definitivo del Real club de Regatas: "la actual Junta Directiva dedicó todas sus iniciativas y desvelos a la construcción del edificio, desechando en absoluto el proyecto anterior, que consistía en una caseta de madera, por entender que la importancia del Club, bien se merecía un local de otra índole, aun cuando para ello hubiera que imponerse sacrificios y trabajos. Y venciendo innumerables obstáculos, allanando muchas dificultades y luchando siempre con entusiasmo y con fe, por amor al Club, esta Junta Directiva, cuyos nombres hay que estampar con caracteres indelebles, ha conseguido realizar su proyecto, dotando a Cartagena de un hermoso edificio que es gala y orgullo de su sin rival puerto."

El edificio se levantó en un tiempo récord, puesto que las obras comenzaron en junio de 1911 y el edificio estaba terminado en enero de 1912. La inauguración oficial fue el 14 de abril de dicho año por el Excmo. Sr. Vicealmirante D. José Cano-Manuel, en representación de su Majestad el Rey Alfonso XIII, que excusó su presencia.

Mucho se ha especulado sobre quien fue el arquitecto autor de este singular edificio, ya que en la poca prensa que se conserva de esta época no se hace mención alguna sobre su autoría. A pesar de que diversos investigadores hemos revisado miles de expedientes de obra en el Archivo Municipal de Cartagena, tampoco hemos hallado ningún proyecto de obra de ningún arquitecto referido a dicho edificio. Vamos a intentar clarificar este punto.

Ya Francisco Javier Pérez Rojas, Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Valencia, en su completísimo libro sobre Cartagena afirmaba que "El nuevo edificio es sin duda obra de Beltrí”, y más adelante añadía: “Los balcones laterales están en la línea decorativa de otros edificios de Beltrí como la Casa Dorda. Las agrupaciones florales de los balcones son muy corrientes en otras obras del arquitecto del periodo 1905-1916”. Tanta importancia le dio al edificio que fue el protagonista de la portada de este libro.

Por otro lado, el periódico local "El Eco de Cartagena" manifestaba que: "el proyecto vino de la mano de un industrial entusiasta de esta sociedad que ha hecho un detenido estudio del proyecto con ventajosísimas condiciones, y todo hace suponer que para el próximo verano, tendrá el Club de Regatas de esta ciudad, un local confortable para sus reuniones.”

Con toda probabilidad dicho industrial era el Vocal de dicha Sociedad D. Miguel Zapata Hernández, y el proyecto presentado era de Víctor Beltrí, que hasta hacía muy poco había proyectado y construido su lujosa vivienda, “Casa Zapata”, en el Ensanche de Cartagena. 

Por último y como colofón, Matilde Beltrí, una de las hijas del arquitecto que pudo ser entrevistada en su día, nos comentó que "su padre estaba muy orgulloso de sus obras, sobre todo del Gran Hotel, el Palacio Aguirre, la Casa Zapata, el Real Club de Regatas y la Casa Cervantes”.

Y como prueba documental, en el número 32 de la revista “La Zuda” publicado el 31 de octubre de 1915 en Tortosa, localidad natal de este arquitecto, se le dedicó un monográfico a Víctor Beltrí Roqueta como “Tortosino distinguido”. Dicho artículo, aparece ilustrado con unos dibujos proporcionados por el arquitecto, de un mausoleo modernista y un mercado, así como sendas fotografías del “Hotel de don Miguel Zapata” y del “Real Club de Regatas de Cartagena”. En el texto se dice textualmente: “Gustosos hubiéramos reproducido en nuestras columnas algunas fotografías más de las obras de nuestro paisano, si de más espacio dispusiéramos, pero tenemos que concentrarnos a dar a conocer algunas de las principales, lo que viene a ratificar al autoría de Beltrí, que sería incapaz de apropiarse la autoría de la obra de otro arquitecto. 




Pero no todo acaba aquí. La "Gaceta de Madrid" (nombre que hasta 1936 tuvo el actual Boletín Oficial de Estado) de 27 de mayo de 1914 autoriza a una modificación de lo construido, según proyecto presentado por Francisco de Paula Oliver el 8 de junio de 1911. Es decir, se autoriza casi dos años más tarde de la finalización del edificio de Beltrí unas obras bajo la dirección facultativa de las obras del puerto, que no sabemos si se llegaron a realizar, y que, según se menciona en la mencionada Gaceta, tenían relación con las cargas que tenía que soportar el techo de sótano por el peso de las fachadas este y oeste, y con el desagüe de las aguas sucias. Por aquel entonces Oliver era el Arquitecto Municipal de Cartagena. Creo que hay poco más que añadir sobre la autoría de esta obra, mientras no se encuentren todos los proyectos originales.

Pasemos a hablar del edificio. Esta es la descripción literal que de él se hacía en la prensa local, al día siguiente de la inauguración de “uno de los Clubs más suntuosos y magníficos del Mediterráneo”:

“En la planta baja del edificio se encuentra en primer término, amplio zaguán que da entrada a la sala de conversación y cuartos de aseo, guardarropa, baños, etc todo ello puesto a la inglesa, en habitaciones amplías e inundadas de luz, sin que las falte detalle alguno en higiene, comodidad y adaptación al sport a que se dedica el Club. 

Debajo de este cuerpo del edificio se encuentra el varadero de embarcaciones, con lo que se quita el inconveniente de otros Clubs que dedican a este importante servicio la planta baja de sus edificios lo que ocasiona grandes molestias y resta espacio a otras dependencias. 

Del zaguán arranca espaciosa escalera en la que se encuentra la sala de fiestas decorada con verdadero gusto, de tonos elegantes, sin recargo alguno en la ornamentación todo en ese estilo inglés que tanto encanta por su sencillez garantía a la vez de larga duración. En este primer piso se encuentra situado el salón de lectura y secretaría y en aquel se ven en artística vitrina las muchas copas que en diversas regatas ha ganado este Club. 

Corona el edificio amplia azotea que en unión de la terraza adosada a la sala de fiestas han de servir de esparcimiento a los concurrentes al Club, pues ambos sitios son encantadores por las vistas que desde ellos se disfrutan.” 

Fotografía: Loty

Las dimensiones de la planta baja eran 20 por 10,6 metros, con una superficie edificada aproximada de 391 m2 sobre rasante. El sótano era de 7,5 x 19 metros, con una superficie aproximada de 142 m2. La estructura estaba formada por forjados de viguetas metálicas, revoltón de ladrillo, vigas y pilares metálicos y muros de carga, cimentado sobre la estructura de los muelles que conformaban el espigón donde se ubicaba. 

La decoración se centraba en la puerta principal y balcones. Los diversos vanos, arqueados tenían un ritmo dos y tres. En este criterio de variedad y orden intervienen las balaustradas de las dos plantas. La presencia de las balaustradas cerrando balcones y terrazas está en relación con la concepción del edificio, como bloque flotante, aislado con una amplia panorámica sobre la bahía.

Fotografía: José Casaú

Al embarcadero principal del Club de Cartagena se llegaba por una escalera imperial. El interior de algunas de algunas estancias estaba recubierto de madera y estaba adornado con lienzos del pintor Francisco Portela, que representaban escenas marineras, con el puerto de Cartagena como motivo principal. 


El Club de Regatas fue una de las obras de Beltrí resuelta con mayor gracia, dentro de un modernismo rococó. En reducido, la decoración de la puerta de entrada procede de modelos franceses y más en concreto del Palacio de la Electricidad de la Exposición de París de 1900. 

Lo más original del edificio lo constituía su voluntad de apertura hacia el exterior, algo que el diseñador solucionó a base de grandes ventanales en la planta baja y un balcón corrido en el superior. Digna de reseñar era la puerta con una preciosa rejería modernista, que raramente se aprecia en las fotografías de la época.


El Real Club de Regatas ha sido una de los edificios de Víctor Beltrí peor tratados. Por un lado su ubicación sobre el mar castigó severamente la estructura del edificio. Así en 1984 se procedió a elaborar un informe tras la inspección realizada por el arquitecto D. Fulgencio Avilés y el Ingeniero de Caminos D. José Padial Gallego. En él se señalaba que entre otras deficiencias: “....en el sótano.... el estado de los elementos estructurales tanto pilares como metálicas es de gran deterioro por corrosión....las vigas de hormigón que forman el apoyo de la terraza posterior se encuentran afectadas gravemente por la corrosión, estando a la vista las armaduras....En esta zona del edificio se aprecia fácilmente el desplome general del mismo....desde el exterior se observa fácilmente desplomes en las paredes....los forjados presentan desniveles y grietas longitudinales....así mismo fisuración y grietas generalizadas...”. 

Estaba prevista su reconstrucción al finalizar las obras de mejora del puerto, cosa que finalmente no se hizo. El 25 de febrero de 1986 fue declarado por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, BIC con la categoría de monumento, pero desde entonces no se hizo nada por él cayendo en el más absoluto de los abandonos. Años más tarde la Corporación de Prácticos del Puerto solicitó permiso para proceder a su rehabilitación para que les sirviera como sede, lo que fue inicialmente aprobado, pero que tampoco nunca se llevó a cabo. 


Por otro lado en la década de los sesenta del siglo pasado se construyó un nuevo y anodino edificio (el tercero) para el nuevo Club de Regatas justo delante del edificio original, con lo que este no sólo tapaba completamente su visión, de forma que únicamente podía observarse desde una dársena (si es que se sabía de su existencia), sino que la nueva obra impedía acceder al edificio original. ¿No había más sitio en el puerto de Cartagena (uno de los más grandes de España) para construirlo? Además la entrada del viejo Club daba al patio trasero del nuevo edificio donde se acumulaban los depósitos de gas y los contenedores de basuras, por lo que su aspecto era lamentable.

Vista general del puerto. A la izquierda se puede apreciar el edificio que ya se encontraba muy deteriorado
El 17 de enero de 2001 fue inaugurado otro nuevo edificio (el cuarto) para sede del Club, y con fecha 18 de junio comenzaron los trabajos para derribar el edificio de los años sesenta. En esa época, el estado de conservación del edificio de Beltrí era lamentable. 

El 27 de febrero de 2002 a las siete de la tarde se originó un incendio en el viejo edificio del Club de Regatas, cuyo origen nunca fue aclarado. Las llamas se extendieron con rapidez a la primera planta y las cubiertas. Para apagar el fuego, fue necesario que desde el mar actuaran los remolcadores, que tardaron una hora en llegar. 


A raíz de este suceso, se inició una polémica sobre quienes eran los responsables directos de que ocurriese el incendio. Tanto las asociaciones conservacionistas del patrimonio como los grupos municipales de la oposición, señalaron a la Autoridad Portuaria como la principal responsable de lo ocurrido. 

La restauración del edificio cedido a la Corporación de Prácticos, pasó a costar de 80 millones a 100 debido al incendio. Esta cantidad dio lugar a que el Puerto decidiese retirar la concesión a los Prácticos por falta de recursos. El máximo responsable de éstos declaró que estaban dispuestos a seguir adelante con el proyecto de recuperación del inmueble con el dinero que hiciera falta. Las intenciones del Puerto pasaron de defender la restauración de inmueble y utilizarlo como oficinas relacionadas con actividades portuarias, a pedir su derribo. 

En ese sentido, el subdirector general de Protección de Patrimonio realizó una visita a Cartagena ese mes de junio con el fin de recoger información acerca del estado en que se encontraba el edificio. Según técnicos de la Autoridad Portuaria, el muelle sobre el que se asentaba el inmueble se hundía, puesto que sus viejos cimientos estaban cediendo, debido a que se encontraban situados sobre terreno cenagoso. Ante esta situación, se optó por construir una réplica idéntica que se asentara sobre terreno firme. La decisión fue tomada en el Congreso de los Diputados, que acordó que la obra fuera costeada por la Autoridad Portuaria. 

A partir de ahí los acontecimientos se precipitaron. Se tomaron moldes de las ornamentaciones antes de proceder a su rápido derribo que se produjo el 26 de noviembre de 2002 por la Autoridad Portuaria, con el beneplácito del Ayuntamiento y de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura. 


La "replica" que se construyó en el puerto de Cartagena: sin comentarios
(Fotografía: Ramón Peco y Manuel Martínez)

Durante 2005 y 2006 se realizaron las obras de réplica del edificio en el Muelle del Puerto de Cartagena. Finalmente fue inaugurado el 12 de julio de 2006, con la asistencia de numerosas autoridades entre las que destacaba el Presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia Sr. Valcárcel. La réplica es una muy pobre imitación del edificio original, al que se han añadido elementos nuevos, sobre todo un cuarto en la terraza superior, que lo desvirtúan completamente. No se ha reproducido la bella barandilla exterior que existía originalmente, ni la magnífica puerta de acceso al recinto. Tampoco el interior tiene nada que ver con el aspecto original de la obra. Para eso, mejor no haber hecho nada.

Quisiera agradecer a: Francisco Javier Pérez Rojas, Ángel Roig, Pedro Escudero, Javier Alcantud, Pedro Pérez, Juan Ignacio Ferrández, José Antonio Rodríguez.., entre otros investigadores, por las aportaciones realizadas sobre este asunto durante todos estos años. 


FUENTES

  • CEGARRA BELTRÍ, G. y MORALES MARTÍNEZ, S. Adelante siempre: Arquitecto Víctor Beltrí Roqueta (Tortosa, 1862-Cartagena, 1935). Colegio Oficial de Arquitectos de Murcia y Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia. Murcia, 2005. 

  • CEGARRA BELTRÍ, G. y SÁNCHEZ ESPINOSA, E. Arquitectura Modernista en la Región de Murcia. Libros Mablaz. Madrid, 2013.

  • PÉREZ ROJAS, F. J. Cartagena 1874-1936 (Transformación urbana y arquitectura). Editora Regional de Murcia. Murcia, 1986.
  • Facebook. Página de Ángel Roig Meca.

  • Gaceta de Madrid, nº 147. 20 de mayo de 1914.
  • Periódico "El Eco de Cartagena. Diversos números 1911-1912.

  • Periódico "El Demócrata" 14/5/1907.
  • Periódico "El Diario Murciano" 19/7/1906.
  • Periódico "El Liberal de Murcia". Diversos números 1907, 1908, 1909 y 1911.

  • Revista "Carthago Moderna" 8/2/1907.
  • Revista "La Zuda", Tortosa. nº 32. 31/10/1915.
  • Revista "Nuestro Tiempo". nº 115. Julio de 1908.

  • Revista "Vida Marítima" nº 372 de 20/4/1912 y nº 373 de 10/5/1912.