Mostrando entradas con la etiqueta Neoárabe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neoárabe. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de junio de 2024

165.- EDIFICIO CALLE DON ROQUE - C/ Don Roque, 13. Cartagena

Comparativa de la fachada antes y después de su "rehabilitación"
Uno de los edificios más bonitos que hubo en Cartagena estaba situado en la calle Don Roque. Y digo estaba, porque tras la reconstrucción de la fachada (único elemento que se conservaba del original) podemos darlo prácticamente por desaparecido.

Esta "rehabilitación", ha supuesto la pérdida de la preciosa tribuna original de madera que formaba un gran arco semicircular en cuyo remate se adivinaban las iniciales “F” y “S” del primer propietario, así como la preciosa cornisa ondulada que remataba el edificio. 

Comparativa de la cornisa original y la actual

Lo único que se han conservado de la fachada original son la bonita rejería, y una gran parte de la segunda planta, donde lo más original son los vanos de las dos puertas de acceso al balcón que se enmarcan en arcos de herradura, que recuerdan al arco de la portada del mihrab del oratorio de la Aljafería de Zaragoza*. 

Imagen antigua del conjunto de edificios que hubo en la Calle Don Roque
(Fuente: Archivo particular José Antonio Rodríguez)

Este estrecho edificio modernista unifamiliar de dos plantas, formaba parte de un conjunto de edificios modernistas muy interesantes que fueron completamente derribados, excepto la mencionada fachada que se mantuvo erguida durante décadas, amenazando con venirse abajo en cualquier momento, hasta que se acometió la mencionada "rehabilitación".

Aspecto original del edificio en la década de los sesenta del siglo pasado
(Fuente: Archivo particular José Antonio Rodríguez)
Aspecto a principios del siglo XIX
El edificio que recordaba en su estilo al modernismo belga, en la curvatura de las rejerías y la decoración de latiguillos, parece que fue construido probablemente hacía 1906, y aunque su autoría se la atribuyó Pérez Rojas, con ciertas dudas, al arquitecto Tomas Rico, no está documentada su participación en este edificio. 

Nosotros albergamos ciertas dudas sobre su autoría, ya que Rico nunca prodigó el estilo neoárabe en sus obras, al contrario que otros profesionales de esta época como Pedro Cerdán, o Víctor Beltrí.

Otra joyita que ha perdido Cartagena. Sin palabras.

* Información proporcionada por María José Lario

domingo, 9 de febrero de 2020

123.- PALACETE PACORRO Y VILLA AZAHAR (desaparecida) - Frente a estación de ferrocarril. Beniaján - Murcia



Este antiguo almacén de abonos químicos, conocido por el nombre de ”Palacete Pacorro” o la “Casa Árabe” se encuentra, medio escondido tras una frondosa vegetación, frente a la estación de ferrocarril de Beniaján, un lugar estratégico para facilitar la carga y descarga de los abonos químicos compuestos producidos en la fábrica de Adrian Viudes Guirao en Almoradí (Alicante), que se comercializaban bajo la marca “Sadrián”.


El edificio principal es de planta alargada con una altura, teniendo adyacente otro de dos plantas. Su decoración externa es sumamente singular, pues se usan indistintamente azulejos enteros y en forma de trencadís, formada por piezas cerámicas procedentes de una variada gama de azulejos, para los elementos neoislámicos incorporados a la fachada que mira hacia la estación: tres arcos de herradura simples en la planta baja, y dos geminados en la superior, todos ellos enmarcados en alfiz.


El arco situado sobre la puerta principal es plano y de mayor tamaño, y los correspondientes a las ventanas son de factura de ladrillo visto. La fachada se remata con una sucesión de merlones escalonados también de ladrillo.

Ignoramos el motivo por el que este edificio recibe el nombre de Pacorro, ni la fecha de su construcción, que debió de ser hacía la segunda o tercera década del siglo XX, por el empleo de trencadís en su fachada, técnica que en esa época estaba plenamente de moda gracias al modernismo.
Imagen antigua extraída del blog
http://tallerhistoriabeniajan.blogspot.com/2012/
Tampoco sabemos quién pudo ser el autor. Tal vez lo proyectó un maestro de obras local, o incluso Víctor Beltrí, el mayor promotor en la provincia del uso del trencadis en la decoración de los edificios, ya que Pedro Cerdán o José Antonio Rodríguez, los otros arquitectos que trabajaron por la zona durante esos años, apenas utilizaron esta técnica.

En el año 2016 Cambiemos Murcia propuso en la Junta Municipal de Beniaján, que se solicitara la declaración de BIC del "Palacete Pacorro", junto con otros edificios de la localidad, propuesta que fue denegada, por lo que el inmueble carece en la actualidad de protección.

Su propietario. Adrian Viudes Guirao [Murcia, 1880 – Murcia, 1973], era el segundo hijo del tercer Marqués de Río Florido, familia que tenía fincas dedicadas al cultivo agrícola y a la ganadería.

A pesar de haber estudiado Filosofía y Letras decidió que podría ser comerciante o industrial, y comenzó a vender harina a comisión de una fábrica de Madrid, llamada “La Campanilla”, propiedad de un tío suyo.

Heredó la finca “San Adrián”, en Almoradí, en donde comenzó el negocio de abonos químicos para la agricultura, así como la exportación de mandarinas.

Allí pensó que podría ser muy interesante el agramado del cáñamo, por lo que montó una agramadora mecánica, y a consecuencia de la mecanización, puso motores de gas pobre, sobrándole energía que aprovechó para dar luz a la fábrica y a su casa.Con el excedente de potencia, dio también luz, por primera vez, al pueblo de Almoradí. Más tarde, los pueblos vecinos, le solicitaron también luz, pero viendo que no era rentable, compró la energía a “Riegos de Levante”, surgiendo la empresa “Distribuciones Eléctricas Sadrián”. A continuación instaló fuentes, lavaderos públicos y distribuyó agua a las casas del pueblo.

Consiguió la representación exclusiva de la casa de automóviles “Ford” para Alicante y Murcia, después los “Lincoln” para toda España, y los tractores “Fordson”, pioneros de la agricultura mecanizada.

Durante la Dictadura de Primo de Rivera le fue ofrecida la alcaldía de la ciudad de Murcia, cargo que por avatares del destino no llegó a ocupar. Al llegar la Guerra Civil fue encarcelado, primeramente en Totana, y más tarde en el campo de trabajo de Orihuela. Organizó en la cárcel talleres en los que se elaboraban cestos y cinturones que luego eran vendidos a los combatientes en el frente, llegando a ganar en un año 90.000 pesetas de las de entonces.

Finalizada la guerra volvió a su trabajo y, ante la falta de automóviles, intentó la fabricación de un microcoche de plástico con criterio exportador, pero finalmente no se le autorizó su construcción. También montó una fábrica de muebles y construyó el “Hotel Los Arcos” en Santiago de la Ribera. Organizó la Feria de Muestras en el recinto de la FICA de Murcia. Ocupó, entre otros, los cargos de: Presidente del Círculo Mercantil, Presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (1935), Presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Murcia (1944), Presidente del Consejo de la “Caja de Ahorros del Sureste”. Aficionado a la pintura, llegó a realizar bocetos para las carrozas del Entierro de la Sardina.
Sus principales posesiones agrícolas, dedicadas predominantemente al cultivo de cítricos, se encontraban en Almoradí y Beniaján. Su finca beniajanense de “Monteazahar”, llegó a ser una de las más productivas del levante español. 



En esta finca se erigía la ecléctica casa-palacio familiar de “VILLAZAHAR”, que se alzaba también frente al Palacete Pacorro junto a la estación de ferrocarril, y que era su lugar de residencia. Este edificio que ya no existe, fue proyectado casi con toda seguridad por el arquitecto Pedro Cerdán.

Como siempre agradeceríamos que alguien nos pudiese aportar más información sobre este curioso edificio. Quisiera agradecer a María José Lario sus aportaciones en la descripción de los elementos neoislámicos del Palacete Pacorro.

sábado, 31 de agosto de 2019

117 y 5.- CASA DE FERNANDO DELMAS O CASA MORUNA - C/ Meijones, 11 - C/ Botalón. La Aparecida - Cartagena



Fotografías que muestran el aspecto original de la vivienda al poco de ser construida.
(Fondo Casaú)
Esta vivienda, conocida también hasta ahora como la “Casa Moruna”, o la “Finca Pérez Espejo”, fue construida hacia 1927 en el entonces extrarradio de la población de La Aparecida, para D. Fernando Delmas Giner [Vinarós, 1871 – Cartagena, 1944]. 

Retrato de D. Fernando Delmas
Este Intendente Mercantil se había trasladado a Cartagena desde su residencia en Cataluña, al ser contratado por la empresa fabricante de muebles curvados “ALEJANDRO DELGADO Y CIA.”, llegando a ser socio de dicha empresa poco tiempo más tarde. En 1918, tras la muerte del titular principal de la empresa, D. Alejandro Delgado de la Guardia, se liquidó la citada mercantil y se constituyó una nueva empresa llamada “FERNANDO DELMÁS Y CÍA.”.

Entre los posteriores propietarios de la vivienda figuraron, el cónsul de Suecia en Cartagena D. Augusto Siljestrom, empresario dedicado al comercio marítimo, y D. Diego Pérez Espejo, conocido médico y político cartagenero, con cuyo nombre se identifica también a la vivienda. El inmueble también fue ocupado por el sindicato anarquista CNT durante la Guerra Civil.

Imagen en la que se puede observar el interior original.
Los personajes que figuran en la puerta pensamos que son D. Augusto Siljestrom y su hijo.
(Fotografía: Fondo José Casaú)

El edificio muestra una tipología habitual en viviendas del campo de Cartagena y Murcia, caracterizadas por su volumen cuadrangular de un solo cuerpo, al que se superpone una torre central. 

En su origen la torre estaba cubierta por una magnífica cúpula semiesférica con decoración modernista de trencadís, rematada con un elemento muy similar al yamur de las mezquitas. La mencionada cúpula ya no existe puesto que se derrumbó de forma estrepitosa, afortunadamente sin causar víctimas, al poco tiempo de su construcción, concretamente el 9 de noviembre de 1927, bien porque fuera mal construida, o porque sufriera algún tipo de daño como consecuencia del intenso seísmo acaecido el 24 de octubre de ese mismo año, con epicentro en Totana, apenas quince días antes de su derrumbe. Lamentablemente la cúpula no fue reconstruida, siendo reemplazada por la cubierta actual de teja árabe a cuarto aguas, que le quita al edificio toda la gracia que tenía inicialmente.

Aspecto actual tras la última remodelación.
Las fachadas del edificio se abren con vanos en forma de arco de herradura que corresponden a la puerta central y a los grandes ventanales laterales. Los arcos se enmarcan con alfiz, y se apoyan en sencillas columnas con capitales cilíndricos. En las albanegas se dispone una colorida decoración a base de trencadís de piezas cerámicas, similar al de la cúpula original. Las molduras que enmarcan el alfiz se decoran con tres listones finos en relieve, que nos recuerdan algunos detalles del modernismo vienés sezession

Sobre los arcos hay un friso con decoración cerámica que recorre todo el perímetro del edificio, y sobre éste, una cornisa, hoy sustituida por tejadillo. La planta baja se remata con una barandilla que cierra la terraza superior. Los vanos de la torre, dos en cada fachada, repiten el repertorio decorativo de los de la planta inferior.

Esta combinación de estilo neoislámico con azulejería, que también hemos observado en otros edificios de la Región, como en el Casino del Balneario de Fortuna, nos lleva a atribuir la autoría del edificio al arquitecto Víctor Beltrí Roqueta, de quien tenemos constancia que proyectó en mayo de ese mismo año una casa en la misma diputación de La Aparecida, en una dirección no especificada en el proyecto. 

El edificio sufrió un lamentable estado de abandono durante unos años, llegando a darse situaciones de deterioro irreversible en las que se destruyeron gran parte de los elementos cerámicos, especialmente en el interior, donde se perdió un zócalo de azulejos de Triana con reflejos metálicos que revestía el patio central. 

En 2009, con el afán de recobrar el esplendor original del exterior, fueron restaurados todos los elementos originales de la fachada, y se fabricaron otros similares con moldes. Algunos elementos cerámicos desaparecidos fueron reemplazados por otros de diferente diseño, como hemos podido observar en el friso, en los alfices de los arcos de la torre y en los pilares de las balaustradas. 

Actualmente el edificio ha sido acondicionado para su uso como centro cultural.

Quisiera dar las gracias a Pedro Escudero por hacerme participe de su descubrimiento sobre el propietario de esta vivienda, y a María José Lario por la descripción de los elementos neoislámicos del edificio y por su fotografía. 

Fuentes
  • Diario “El Porvenir” 10/11/1927.
  • MONTES BERNÁRDEZ, R. “Los terremotos que vivió la Región entre 1800 y 1930”. Periódico “La Opinión de Murcia”, 15/5/2011.
  • SÁNCHEZ CONESA, J. “La Casa Moruna de La Aparecida”. Periódico “La Verdad”, 17/7/2019.


sábado, 3 de noviembre de 2018

104.- PANTEÓN MILLÁN SASTRE - Cementerio Municipal de San Clemente, Lorca


Ubicado en la avenida principal del histórico y precioso Cementerio lorquino de San Clemente, este panteón llama inmediatamente la atención por su exótico diseño y la colorida cúpula que lo remata.

Detalle de la cúpula vidriada
Efectivamente la cúpula está recubierta de tejas vidriadas redondeadas de colores verde, rojo y amarillo, colocados de forma artística. Así en la parte superior se alternan las rojas y verdes formando dibujos geométricos, mientras en la parte inferior están colocadas junto con las amarillas formando bandas inclinadas. Una franja amarilla que circunvala la cúpula separa las dos zonas.

Probablemente la cúpula estaba remataba por una cruz, que hoy en día ya no existe, quedando solamente estos de un pináculo.

Pero si llamativa es la parte superior, no se queda atrás la parte inferior, sobre todo la frontal. Así la puerta de acceso en la que hay una artística rejería con motivos geométricos y vegetales, se encuentra enmarcada por un arco de herradura agrelado de estilo árabe, que le da un aire exótico muy atractivo. Dicha fachada está decorada con motivos geométricos incisos que la cubren completamente.

Detalle de la puerta neoárabe
El panteón está fechado en 1912, y por su diseño pensamos que el arquitecto autor del proyecto pueda ser el cartagenero Víctor Beltrí, aunque estamos abiertos a cualquier hipótesis.

El panteón lamentablemente resulto dañado por el terremoto del 11 de mayo de 2011.

Sobre la familia Millán Sastre propietaria del panteón, según una placa que figura en la parte superior colocada con casi seguridad años más tarde, no sabemos nada y agradeceríamos cualquier información que nos ayudara a conocer algo más sobre ellos.

sábado, 24 de marzo de 2018

93.- CASA DE ACACIO MATEO - C/ Ortega Melgares, 15. Barrio de San Cristóbal - Lorca


A pesar de su enorme éxito la vida del estilo modernista fue muy corta, ya que muy pronto pasó de moda al ser consideradas las obras realizadas en dicho estilo algo excesivo y, paradójicamente, anticuado.

A pesar de ello, algunas de sus facetas calaron profundamente, no sólo entre las clases más adineradas, sino también entre las más humildes, siendo a menudo adoptadas por el pueblo llano. Así el trencadís siguió siendo utilizado en múltiples ocasiones, sobre todo en fachadas, pozos, aljibes y jardines, en numerosas viviendas especialmente de las zonas costeras levantinas, destacando en la provincia de Murcia la localidad de Los Nietos, en las orillas del Mar Menor.

Tal vez la joya de la corona de este revival del modernismo se encuentra en el humilde Barrio de San Cristóbal de Lorca, en donde Acacio Mateo Pérez-Castejón (Motril, 1905 – Lorca, 2003), decidió redecorar su modesta vivienda dándole un aire orientalizante a base del empleo masivo de la cerámica y el trencadís, tanto en su exterior como en el interior, hoy imposible de visualizar, por el fallecimiento del propietario. 

La vivienda, incrustada entre otras dos casas anodinas, costa de planta baja y un piso, rematado por una azotea. 

Planta baja

Primer piso y azotea. Se puede observar que sólo queda el balcón
de la izquierda, ya que el otro lo arrancó un camión.
En el bajo se ubican la puerta de acceso y una ventana de celosía, y en la planta superior dos preciosas ventanas de estilo oriental que daban a dos balcones curvilíneos en la planta alta, y decimos daban porque uno de ellos fue arrancado hace unos años por un camión.

Detalle del balcón

Remata el edificio una interesante balaustrada, sobre una banda de motivos orientales que discurre a lo largo de toda la fachada. Parece ser que para realizar las ventanas Acacio moldeó previamente las formas de hormigón en moldes de madera. Posteriormente procedió a recubrir toda la fachada con azulejos tanto enteros como en forma de trencadís.

Detalle del trencadís de la fachada
Usaremos las palabras de Francisco Javier Pérez Rojas, que fue quien primero publicó sobre esta obra, para imaginarnos cómo es la casa por dentro: “Pero el despliegue más peculiar del edificio tiene lugar en el interior, donde la mayor parte del mobiliario es de albañilería y está recubierto igualmente de trencadís como es el caso de la mesa del comedor, el aparador, los cuadros, e incluso la cama y las mesillas de noche. Dispone en el interior de una fuente y gruta también recubiertas. Otros detalles de la galería trasera de la planta alta, que pude apreciar desde una casa vecina, dejan ver cómo se extiende el trencadís por los marcos y más ínfimos detalles. Una especie de mineralización cerámica rutilante sustituye el ensueño de la gruta del paraíso”.

Al parecer la ornamentación de la casa se inició antes de la Guerra Civil y tardó más de veinte años en completarse.

Panteón de la familia de Acacio Mateo
(JAIME INSA / AGM Periódico "La Verdad" de Murcia)
El mismo Acacio realizó en 1963 el panteón familiar en el Cementerio de San Cristóbal de esta ciudad, siguiendo las mismas pautas que en su vivienda, del que nos ocuparemos en este blog en una futura entrada.

Poco se sabe de la vida de Acacio Mateo. Nacido en la localidad granadina de Motril, ignoramos el motivo por el cuál la familia se trasladó a la ciudad de Lorca. 

Parece que Mateo hizo su servicio militar en Barcelona en donde debió quedar profundamente impresionado por la obra de Antoni Gaudí. 

Al parecer pronto empezó a traer azulejos de la capital catalana a su casa de Lorca en la maleta, aprovechando los permisos especiales disponibles solo para los militares.

Mateo trabajó durante un tiempo en Barcelona en la construcción y en la Comandancia de Ingenieros de Barcelona, ocupaciones que le proporcionarían una comprensión de las diferentes técnicas constructivas y de las posibilidades de los diversos materiales de construcción. 

Sabemos que después de la Guerra Civil fue encarcelado entre 1939 y 1941. Este huraño personaje, en palabras de Pérez Rojas que lo conoció en persona, falleció en 2003, al parecer sin descendencia, siendo enterrado en mencionado el panteón familiar. Desde entonces la casa permanece cerrada y deshabitada, deteriorándose día a día.

Que nosotros sepamos, no nos consta que este edificio tenga ningún tipo de protección, y por tanto corre grave riesgo de desaparición si finalmente se produce la prevista restructuración de la transitada vía en donde se encuentra ubicada. Pedimos desde aquí a las autoridades lorquinas que procedan urgentemente a su protección.

En 2021, años más tarde de publicar la entrada de este blog, el Excmo. Ayuntamiento de Lorca le otorgó un Grado 2 de protección, lo que nos alegra y enorgullece, si hemos podido aportar algo de luz sobre esta singular obra. 

FUENTES
  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira “Arquitectura modernista en la Región de Murcia”. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Farb Hernández, Jo. http://www.spacesarchives.org/explore/collection/environment/acacio-mateo-perez-castejon-/
  • Medina Vilches, Gabriel. “Don Motril. Índice onomástico sobre Motril y los motrileños”. Motril, 2008. 
  • Morales Ruiz, Juan. Comunicación personal.
  • Pérez Rojas, Francisco Javier. “Evocaciones moruna. Vivienda y panteón de Acacio Mateo en Lorca (Murcia), en la libro “Escultecturas margivagantes. La arquitectura fantástica en España”. Ed. Siruela. Soria, 2004.



domingo, 2 de abril de 2017

75.- CASA DÍAZ CASSOU - C/ Santa Teresa, 21. Murcia



La Casa Díaz Cassou es uno de los edificios modernistas más interesantes existentes en la ciudad de Murcia, y que milagrosamente ha llegado de forma casi intacta hasta nuestros días.

Realizada entre 1900 y 1908, tras una larga polémica entre la familia propietaria y el Ayuntamiento de la ciudad, fue una de las primeras obras del, por entonces, arquitecto municipal José Antonio Rodríguez.

Rodríguez optó por un diseño que parecía augurar una gran carrera modernista, pero que en la práctica no fue así, ya que el arquitecto se inclinó más por el novecentismo, siendo el modernismo un estilo que solo empleó de forma muy esporádica. 

El edificio tiene un cierto aire neomedieval, propio del primer modernismo, en el que no faltan en su interior algún detalle orientalista.

En el exterior destaca el chaflán de la esquina, con un magnífico mirador rematado de forma muy original y la fachada que da a la calle Santa Teresa, en la que llama la atención la ventana central de la segunda planta.

Fachada de la Calle Santa Teresa

Mirador del chaflán
Inmediatamente llaman la atención las magníficas rejerías, las tallas de cabezas femeninas y de flores, así como la carpintería exterior.

Detalle de la rejería del chaflán

Ventana de la planta baja
El autor del la carpintería y las tallas de esta vivienda fue el escultor Diego Blesa Martínez [Murcia, 1875 - ?, ?], del que apenas sabemos nada, salvó que realizó el trono procesional del Cristo del Perdón desde su taller que estaba ubicado en la calle Cadenas.

Detalle de la puerta de acceso

Detalle de la puerta de acceso

Puerta de acceso al vestíbulo

Detalle de la puerta

Arco de acceso a la zona de la escalera

Detalle de una puerta

Suelo hidráulico

Suelo hidráulico
Pedro García del Bosque, Pedro [Murcia, 1874 – Madrid?, 1948], fue el pintor y decorador de este edificio en donde realizó entre 1907 y 1908 la decoración interior del inmueble, basada en escayolas, azulejerías y pinturas murales de la escalera (estás últimas en colaboración con Violante y Ángeles Díaz, hijas del propietario), así como ocho pinturas al óleo sobre lienzo industrial adosadas al techo para el comedor de la citada vivienda.

García del Bosque cursó la carrera de Magisterio y estudió en la Real Sociedad Económica de Amigos del País en Murcia desde 1885 hasta 1893, año en que marcha a Madrid con el objeto de ser pintor.

En 1895 ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, en la que cursa estudios hasta 1898. Ese mismo año se traslada a Marsella (Francia) para ampliar su y desde allí se dirige a Argelia, regresando a Murcia a la muerte de su padre. 

Desde 1899 realizó diversos trabajos en esta ciudad desde su taller de la calle Zambrana. Entre otras muchas obras, entre 1900 (1º premio) y 1911 realiza diversas carrozas para la Batalla de Flores de las Fiestas de Primavera.

Finalmente, acabó trasladándose a vivir a Madrid, en donde pensamos que falleció.

Al parecer en la decoración también intervino el gran pintor modernista José María Medina Noguera, aunque no está documentado.

Decoración de la escalera con frescos de Pedro García del Bosque

Detalle de la escalera: frescos, ventana de estilo árabe y barandilla de
forja modernista de la fundición gallega de Joaquín Fernández Lema



Vista del comedor principal

Detalle de los frescos del salón (Fuente: web Murcia turística) 

El propietario actual del inmueble es la Comunidad Autónoma de Murcia y en ella se encuentran ubicadas las sedes de la Academia de Bellas Artes Sª Mª de la Arrixaxa, la Fundación Molina Sánchez y el Instituto de Crédito y Finanzas.

El propietario original fue el intelectual y político Pedro Díaz Cassou [Murcia, 1843 – Madrid, 1902]. Díaz Cassou estudió derecho en Valencia, aunque desde muy temprano sintió inquietud por los temas de historia y las tradiciones locales, y, especialmente, por el tema del agua en el riego de las huertas murcianas. En 1882 se traslada a Madrid, donde emplaza su despacho como abogado, siendo elegido Diputado en Cortes por Murcia en 1899. Díaz Cassou tenía una frágil salud, por lo que se veía muy limitado a la hora de desarrollar sus proyectos de investigación histórica y documentación. 
Sin embargo, logró publicar numerosas obras sobre la historia local, las costumbres, el folklore, el lenguaje, las jergas y giros gramaticales murcianos. Entre ellas destacan: “Almanaque folklórico de Murcia” (1893), “La literatura panocha” (1895), “Pasionaria murciana, la Cuaresma y la Semana Santa” (1897-1898), “Cancionero panocho” (1900) y “Leyendas murcianas” (1902). También fue colaborador habitual en los periódicos locales murcianos de la época.

domingo, 8 de enero de 2017

69.- PLAZA DE TOROS - C/ Larga. Caravaca de la Cruz


Imagen antigua de la fachada de la Plaza de Toros,
en la que se puede observar su aspecto original en 1926
La primera plaza de toros de la localidad de Caravaca de la Cruz fue construida en la segunda mitad del siglo XIX sobre el monasterio franciscano de Santa María de Gracia, una vez que éste fue abandonado por los frailes tras la desamortización de Mendizábal. Las obras realizadas por “La Constructora Caravaqueña”, se ejecutaron en el tiempo record de tres meses, para que fuese inaugurada el 28 de septiembre de 1880 coincidiendo con la Feria de aquel año. 

Al inicio del pasado siglo se producen varios periodos intermitentes de cierre que terminaron por arruinar el edificio, que cerró definitivamente sus puertas a comienzos de la década de los veinte, hasta que Bartolomé García López compra la plaza en 1925. Este decide reconstruirla en su totalidad, encargando dicha tarea al arquitecto Manuel Muñoz Casayús*, quien hace un proyecto en el que diseña una gran portada muy original e interesante, en la que combina con gran acierto el estilo art-déco y el neo-árabe, en color almagre y blanco, simulando el que se suele emplear en las construcciones norteafricanas.

Dicha portada, que por su parte trasera alberga la tribuna de presidencial, era exageradamente alta para el tamaño de la plaza, con objeto de que pudiese captar la atención del público desde cualquier lugar de la población, incluyendo el Santuario de la Vera Cruz. Muñoz además de la mencionada portada, le añadió dos pisos de palcos al coso, consiguiendo aumentar el aforo hasta las 10.000 localidades. Que nosotros tengamos constancia, esta es la única obra de envergadura realizada por este arquitecto en la provincia de Murcia.
Desde esta fotografía se puede observar el enorme tamaño
de la portada en relación con el resto del coso taurino
(Fuente: http://www.turismocaravaca.com/)
Tras la guerra civil la plaza es vendida a José Meseguer, que prosigue con la actividad taurina, hasta 1957 en que cierra nuevamente sus puertas.

En 1967 es adquirida por los hermanos Pedro y José Vélez y por Antonio Rabadán, quienes rehabilitan el edificio abriéndolo nuevamente al público ese mismo año. Diez años más tarde venden la plaza a la "Empresa Jiménez", integrada por familiares del diestro lorquino Pepín Jiménez, quien la mantendrá en uso hasta su cierre en 1981.

Aspecto actual tras la última remodelación. Como puede
observarse el primitivo color almagre ha sido sustituido por el granate
Detalle de la portada
(Fuente: http://www.turismocaravaca.com/)
Tras años de abandono, en 1995 el Ayuntamiento consigue comprar la totalidad de la plaza, iniciándose entonces unas importantes obras de rehabilitación, que no pueden concluirse según el proyecto inicial debido a la falta de financiación. 

El 12 de Julio de 1999 tuvo lugar la, hasta la fecha, última inauguración de plaza de toros de Caravaca de la Cruz.

Manuel Muñoz Casayús [Zaragoza?, 1894 - Zaragoza, 1962]
Obtuvo el título de arquitecto en 1919, pasando inmediatamente a ejercer como arquitecto municipal de la ciudad de Albacete entre 1919 y 1922, año en que es nombrado arquitecto provincial ejerciendo este cargo hasta 1924. Durante esta etapa realizó numerosas obras en colaboración con el arquitecto albaceteño Julio Carrilero. Su edificio más conocido fue el hoy desaparecido “Hotel Nueva York”, obra de 1931 levantada en la Gran Vía de Madrid, y en cuyos bajos se encontraba el “Cine Actualidades”.

Antiguo "Hotel Nueva York", hoy desaparecido en la c/ Gran Vía de Madrid
(Fuente: http://cinesdemadrid.blogspot.com.es/)

"Cine Actualidades" en los bajos del "Hotel Nueva York"
(Fuente: http://www.viejo-madrid.es/)
Digno de mencionar también es el magnífico "Cine Europa", también en la ciudad de Madrid.

"Cine Europa" en la c/ Bravo Murillo 160
(Fuente: tetuanmadrid.com)

Además de en Madrid, Albacete y Caravaca, realizó numerosas obras en la ciudad de Zaragoza, localidad en el que falleció. 

Estilísticamente se movió desde un inicial eclecticismo neoclásico, hasta el art-déco, tendencia que cultivó con bastante fortuna desde mediados de la década de los veinte, hasta el comienzo de la guerra civil. Su producción a partir de entonces es mucho menos interesante y atractiva.

Fue un destacado miembro del grupo de arquitectos denominado "Generación del 25", asimilable a la "Generación del 27" en literatura y otras artes. 

* En algunas fuentes aparece como Casajús, o incluso como Cassajús, aunque creemos que su verdadero apellido era Casayús.

Fuentes
  • Cegarra Beltrí, Guillermo. "Arquitectura Art Déco en la provincia de Murcia". Sin publicar.
  • http://www.regmurcia.com/
  • http://www.turismocaravaca.com/
  • https://es.pinterest.com
  • http://www.viejo-madrid.es