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sábado, 22 de febrero de 2020

124.- MAUSOLEO DE "LA ZUDA" (no construido) - Sin localización

La revista “La Zuda” que se editaba en la localidad tarraconense de Tortosa, dedicó su nº 32, publicado el 31 de octubre de 1915, al "Ilustre arquitecto Don Víctor Beltrí Roqueta", que aparecía retratado en su portada bajo el epígrafe de “Tortosinos distinguidos”. 


Dicho artículo estaba ilustrado con dos fotografías: una del “Hotel de don Miguel Zapata” y otra del “Real Club de Regatas de Cartagena”. También figuraban un par de dibujos: uno de un mercado, que creemos que no se llegó a construir, y otro de un precioso mausoleo modernista, que ocupaba toda una página de la revista.

El mausoleo estaba diseñado en un elegante estilo modernista en el que predominaban en la base las líneas curvas y los detalles florales. Un grupo de cuatro ángeles sujetaban el coronamiento del monumento, sobre el que se alzaba otro ángel que miraba hacía el cielo en actitud orante.

Ignoramos para quien realizó al arquitecto este proyecto que no debió de llegar a construirse, ya que si fue el proyecto para un futuro panteón de su propia familia, los Beltrí nunca tuvimos un panteón familiar, y si fue diseñado para otra familia, no hemos sido capaces de localizar nada similar, y es obvio que un mausoleo de estas características no pasaría desapercibido. 

sábado, 18 de febrero de 2017

72.- MERCADO DESTINADO A LONJA DE PESCADO (no construido) - Solar entre el Ensanche y el Recinto, cerca de las calles Santa Florentina, de la Serreta y Ronda. Cartagena


Preciosos planos existentes en el Archivo Municipal de Cartagena
redescubiertos por el investigador y cronista oficial de la ciudad,
Juan Ignacio Ferrández 
Más de uno se habrá preguntado por el magnífico edificio modernista que ilustra el fondo de este Blog. Se trata de un Mercado destinado a Lonja de Pescado en la Dársena del Puerto de Cartagena, que en septiembre de 1904 diseñaron conjuntamente, el por aquel entonces arquitecto municipal Tomás Rico, y por Víctor Beltrí, que por aquellos años acaparaba la mayoría de las obras que se proyectaban en la ciudad.

Ese año, y durante el mandato del alcalde D. Ángel Bruna, se planearon proyectos y obras de muy diversa índole, en los que la actividad artística y funcional podría englobarse dentro de una política regeneracionista.

Por aquella época no era extraño que los dos arquitectos colaboraran proyectando diversas obras públicas que firmaban ambos profesionales, aunque lamentablemente ninguna llegó a construirse, al igual que ocurrió con esta lonja, que a todas luces era una obra imprescindible para la ciudad.

El motivo hay que buscarlo en los diversos avatares políticos de la época, durante la que se sucedían, sin solución de continuidad, un alcalde tras otro lo que provocaba la paralización de los proyectos emprendidos por los regidores anteriores.

En esta ocasión, el objetivo era construir una lonja de pescado que sustituyera a la existente, dotándola de venta al por menor. A tal fin, el Ayuntamiento había adquirido el edificio de la antigua lonja en la que “solamente se efectúa la venta a martillo o subasta de pescado al por mayor”. Con este sistema de venta se alquilarían los puestos reportando el consiguiente beneficio para el erario público.



La localización elegida es “indiscutible, lo más próximo a la dársena de botes”, es decir, en el ángulo que forman la pared del cerco del correccional con la batería del Arsenal, por cuestiones de abastecimiento y logística. Tendría forma de “L”, sustituyendo la esquina por un chaflán octogonal destinado a la subasta del pescado. A uno y otro lado, las dependencias complementarias serían, una para la venta al por menor del pescado (frente al muelle de Alfonso XII) y otra al almacén de saladura (mirando al mar). Entre la sala central y estos dos cuerpos, se sitúan los retretes y la administración y vigilancia del local, a modo de unión entre ellos. Tendrían grandes huecos en sus fachadas, principal y laterales, que servirían para la iluminación y ventilación.

Los materiales usados para su construcción serían: “Fábrica de ladrillo del país, prensado y con sus parámetros al descubierto ornamentado con hormigón armado en cuyas caras exteriores apomasadas tendrá grano de mármol, armaduras compuestas de cerchas ornadas”, y las cubiertas serían: “de cinc en la sala central y de teja plana de Alicante en los otros”. El interior tendría piso de cemento y un zócalo de azulejos blancos. Las mesas de venta serían de mármol blanco.

Tendría grandes marquesinas, al igual que el Mercado de La Unión, pero sin la funcionalidad de éste último. Las puertas y ventanas dispondrían de rejas ornamentadas con palastros y zinc.

Todo el recinto estaría dotado de sifones y una alcantarilla central para absorber las aguas de limpieza, tanto del local comercial como de los retretes, cuyo desagüe estaba previsto en el puerto.

Los cuidadísimos planos realizados en tricromía negra, roja y azul, nos ayudan a comprender diversos detalles constructivos referentes a la cimentación, la sujeción de la marquesina y la estructura de hierro.

También nos muestran como sería el magnífico aspecto exterior, en una línea muy sezessionista, y en el que la rejería sería uno de los elementos decorativos más destacados del conjunto.

martes, 25 de agosto de 2015

39.- MONUMENTO A ISAAC PERAL - Explanada del muelle de Alfonso XII. Cartagena


Foto del primer boceto de monumento
(Archivo Municipal de Cartagena)
Hacia 1915 el Ayuntamiento de Cartagena acordó, coincidiendo con el traslado a la ciudad de los restos mortales de Isaac Peral y Caballero [Cartagena, 1851 - Berlín, 1895], ilustre marino inventor del submarino, iniciar los trámites para erigir un monumento a su memoria.

Con este motivo se constituyó una Junta de autoridades y personalidades presidida por el diputado a Cortes Sr. García Vaso, abriéndose un concurso de proyectos del que resultó ganador el presentado por el escultor D. Manuel Jorreto Madrona y el arquitecto D. Francisco Reynals y Toledo. 

El monumento, de estilo modernista, sería realizado en mármol y bronce, y el lugar elegido para erigirlo fue, como no podía ser de otra forma, el muelle del puerto de esta ciudad, para lo que el Ministerio de Fomento accedió a donar los terrenos correspondientes. 

Tras ser adquirido el proyecto por la corporación, se exhibió públicamente en las dependencias municipales, junto a una gran maqueta del monumento. Un mes más tarde, el Ayuntamiento acuerda iniciar una suscripción nacional para recaudar los fondos necesarios para su construcción, principal obstáculo desde el principio para su ejecución. 

A finales de ese mismo año la revista “La Construcción Moderna”, en su número del 30/10/1916, se hacía eco de la noticia, a la vez que describía con todo lujo de detalles el monumento:

Monumento a Peral en Cartagena.- En breve se verificará en Cartagena la ceremonia de colocar la primera piedra del monumento proyectado para honrar la memoria del ilustre marino Isaac Peral, inventor del submarino de su nombre, hijo de aquella ciudad.

El monumento es obra del notable escultor D. Manuel Jorreto y del reputado arquitecto D. Francisco Reynals y Toledo. En su conjunto es sencillo y elegante. La columna que se eleva sobre el pedestal donde descansa la figura sedente de Peral afecta la forma plástica del castillo heráldico de Cartagena. La planta simboliza la Marina, en la silueta exacta del ancla, cuyos tajamares se abren sobre las aguas que la rodean.

Contribuyen a su elegancia y belleza unos grupos de nereidas y tritones, portadores de focos eléctricos y faroles. Del frente principal orientado al mar, levántase impetuosa ola, de la que emerge la simbólica figura del Genio, jinete en un caballo marino: grupo de gran atrevimiento. El golpe de mar rompe contra el bastión donde descansa el sabio inventor. Hállase éste en actitud de estudiar sus planos y escuchando los consejos de la Inspiración, cuya grácil figura surge vaporosa de las aguas.

El frente posterior, cuyo macizo central componen los brazos del ancla en graderías curvas, que ascienden al castillo, ostenta en su base la figura de la Ciencia española guardando la placa conmemorativa del primer ensayo del submarino, realizado en la bahía de Cádiz. Sobre aquella se eleva el castillo, como colosal columna coronado por la Fama.

El inspirado escultor Sr. Jorreto y el notable arquitecto Sr. Reynals merecen cumplida enhorabuena por su obra, que perpetuará dignamente la memoria del ilustre marino.
Foto aparecida en la revista "Blanco y Negro" 26/11/1916
(Archivo Guillermo Cegarra Beltrí)

También la revista “Blanco y Negro” en su número de 26/11/1916, se hace eco del monumento, en un artículo en el que aparece, junto a las fotografías de los autores, una fotografía de una segunda maqueta, con el siguiente texto:

Nuestros barcos de guerra vienen practicando viajes de instrucción y ejercicios que siempre, pero más en las presentes circunstancias, están justificados.
Por cierto que parece que ha llegado la hora de hacer justicia a aquel marino insigne que se llamó Isaac Peral, y que murió sin contemplar la gloria que legítimamente le correspondía, y que ahora ha de reconocerle el mundo entero, Peral fue el inventor del sumergible aplicado a la guerra.
El infortunio y la ingratitud le acompañaron los últimos años de su vida; pero la reparación se impone, y testimonio de finalmente se le hace justicia es el monumento que se le va a erigir en Cartagena”

En esta segunda versión del monumento, se pueden observar algunas ligeras modificaciones, tales como el añadido de una pequeña escalera lateral, seguramente con objeto de facilitar el que se pudiesen depositar flores al pie del monumento.

En marzo de 1917 los dos autores, acompañados del maestro de obras D. Severiano Montolo, que había sido elegido para dirigir la construcción del monumento, visitaron Cartagena para ultimar los detalles con el Ayuntamiento.

Pero al parecer había serios problemas de índole económico, por lo que según reseñaba la prensa: “Manuel Jorreto y Madrona, para allanar en cuanto de él dependía las dificultades de orden económico con que tropezó la idea en su iniciación, tuvo el rasgo plausible de renunciar a percibir un solo céntimo por su proyecto, trabaja incansable en Madrid, en su estudio del paseo de Rosales, en dar cuerpo a las figuras.

Para darle más relevancia al acto, el Ayuntamiento decidió “dirigir al Rey, en un mensaje recientemente puesto en las manos augustas, solicitando que sea el propio D. Alfonso XIII quien coloque la primera piedra del monumento a Peral. La sola esperanza de que así ocurra ha llenado de júbilo a Cartagena”.

En julio, la prensa anunciaba la inminencia de la colocación de la primera piedra y se ampliaba la información sobre su diseño indicando que albergaría una cripta museo, para conservar los restos del primer submarino, hasta entonces en el muelle de Cartagena.

La piedra fue finalmente colocada en un lugar muy próximo a la farola central de la explanada del muelle de Alfonso XII, aunque creemos que finalmente el Rey no estuvo presente en el acto. Pero lamentablemente el monumento nunca fue terminado, quedando como muestra de lo que pudo haber sido, la piedra fundacional, ya que la iniciativa quedó paralizada por motivos que desconocemos, entre los que no faltarían los económicos. La prensa hablaba textualmente de diversas “insidias y calamidades”, como los motivos para su no construcción.

El arquitecto Francisco Reynals y Toledo [Madrid,? - Madrid, 1926] coautor del proyecto, fue junto con su hermano Eduardo, uno de los impulsores del modernismo en la ciudad de Madrid. 

Estudio en la Escuela de Arquitectura de Madrid finalizando sus estudios en 1879. Ejerció como arquitecto provincial de Teruel, al menos entre 1886 y 1892. Con posterioridad ocupó el cargo de Jefe del Catastro Urbano de Madrid, desde donde participó activamente en la creación de la Junta Provincial de Monumentos. Era miembro de la Academia de San Fernando y estaba condecorado con la Gran Cruz de Alfonso XII. Además de obras en la capital, en donde destaca la modernista Casa Juan Horma, cuenta con obras en las provincias de Teruel, Guadalajara, Palencia y Valladolid.

No sabemos si este proyecto para Cartagena, fue un hecho esporádico en su carrera, o estaba relacionado con alguna otra actividad profesional, o personal en la zona (su padre era natural de Alicante), siendo tal vez autor de algunos de los edificios que todavía permanecen dentro del anonimato en el sureste de España. 

Del otro autor, Manuel Jorreto Madrona, se sabe bastante poco. Titulado por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando Madrid, ejerció como escultor y pintor realizando importantes obras cómo, entre otras muchas, el busto infantil de Alfonso XIII, que se encuentra en Palacio Real de Madrid. 


Fuentes
  • Archivo Guillermo Cegarra Beltrí
  • Archivo Municipal de Cartagena
  • Diario “El Faro de la Juventud” de 6 de septiembre de 1920.
  • Diario “El Porvenir” 15 de mayo de 1917; 24 de octubre de 1917; 7 de mayo de 1925
  • Diario “El Tiempo” de 21 de septiembre de 1916.
  • Diario “La Tierra” 6 de marzo de 1917
  • Revista “Blanco y Negro” nº 1332, de 26 de noviembre de 1916
  • Revista “La Construcción Moderna”, 30 de octubre de 1916


miércoles, 12 de marzo de 2014

7.- CASA SOCIAL DE LA SOCIEDAD COOPERATIVA "LA CONCILIACIÓN" - C/ 8 - C/16. Barrio del Ensanche. Cartagena

Plano de la fachada principal que recuerda a la Fundición Frigard
(Archivo Municipal de Cartagena)

Víctor Beltrí fue el más prolífico arquitecto del primer tercio del siglo pasado en la provincia de Murcia, y más concretamente en la ciudad de Cartagena.

Entre los muchos cargos públicos y privados que tuvo en su carrera profesional, ejerció durante bastantes años como arquitecto oficial de la Sociedad Cooperativa de viviendas "La Conciliación" para la que realizó numerosos proyectos, sobre todo de viviendas unifamiliares para la clase media, tanto en la zona del Ensanche, como en las afueras de Cartagena, siendo la obra más destacada el grupo de casas construidos en el Barrio de La Concepción.

Reglamento de la Sociedad Cooperativa "La Conciliación"

Fotografía de la colocación de la primera piedra del grupo de casas de "La Conciliación" en el Barrio de La Concepción. Se puede identificar en la imagen a Víctor Beltrí (segundo por la izquierda).

Pero sin duda alguna, el proyecto que realizó en 1916 para las oficinas de la cooperativa es junto con la Fundición Frigard, el mejor ejemplo de estilo sezessionista (variante del modernismo surgido en Viena, que apostaba por las formas geométricas) que realizó durante su larga carrera profesional.

No obstante, nunca hemos podido encontrar ninguna fotografía que nos permitiera apreciar su aspecto definitivo, por lo que siempre hemos tenido la duda de si la obra se quedó sólo en proyecto, o llegó finalmente a ser construida. 

Plano de la planta
(Archivo Municipal de Cartagena)

El emplazamiento del plano señalaba que se ubicaría en la Calle 8* del Ensanche, haciendo chaflán en la manzana 70 con la Calle 16 (actual Calle Juan Fernández). Dado que en la fotografía aérea de 1928 no se observa ningún chaflán con esas características en toda la calle (de hecho es puro campo), es muy probable que nunca se construyera.

*En el libro "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia" la ubicamos por error en la calle "B" del Ensanche 

Quisiera dar las gracias a José Antonio Rodríguez, Juan Ignacio Ferrández y Vaico, por las informaciones aportadas en su día sobre la posible ubicación de la mencionada Casa Social, así como a Pedro Pérez Martínez por permitirme usar las fotografías de los planos que ilustran esta entrada.