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domingo, 19 de febrero de 2023

156.- ELEMENTOS MODERNISTAS: LLAMADORES Y TIRADORES DE PUERTAS

Tirador de la puerta principal del Gran Hotel
(Cartagena)
Durante la época del modernismo se cuidaban hasta los más mínimos detalles de los edificios para darles un halo de modernidad que estuviera acorde con el estatus social de sus propietarios, o de los socios de los casinos o de los clientes que acudían a los establecimientos.

Uno de los elementos más destacados eran los llamadores y los tiradores de las puertas. En la mayoría de las ocasiones esto era lo primero que veían los visitantes, y en los edificios importantes se cuidaba su calidad y su diseño con esmero, llegando incluso a traerlos desde ciudades como Barcelona. 

Desaparecido llamador de la Casa Maestre
(Cartagena)
Aspecto de la puerta de la Casa Maestre antes del robo de los llamadores y los tiradores

La misma puerta tras el robo
(Fuente: Diario "La Verdad" PABLO SÁNCHEZ / AGM)

Tirador de la puerta principal de la Casa Gregorio Conesa
(La Unión)

La misma puerta tras el robo

Por desgracia, con el tiempo también han llamado la atención de los amigos de lo ajeno, habiendo sido objeto de frecuentes robos. Así los magníficos llamadores y tiradores de la Casa Maestre de Cartagena y el tirador de la Casa Gregorio Conesa de La Unión, hace pocos años se unieron a la lista de las perdidas que se vienen produciendo en las últimas décadas. Por eso los que todavía se conservan tienen un enorme valor que queremos poner en valor con esta entrada, para ayudar a su protección y conservación.

Llamador de la Casa de Doña Pepita
(Jumilla)

Tirador de la puerta principal del Hotel Balneario
(Baños de Fortuna)
Entre ellos destacan en Jumilla los de la Casa de Doña Pepita, en Cartagena los del Gran Hotel y en Fortuna los del Hotel Balneario, todos ellos de diseño art-nouveau. También son dignos de mencionar en Bullas los del Edificio de la Avda. de Cehegín, y en Alcantarilla los de la Casa de Juan Antonio López, en estilo sezession


Llamador y tirador del Edificio de la Avenida de Cehegín 4
(Bullas)


Llamador y tirador de la Casa de Juan Antonio López
(Alcantarilla)
Revisando los tiradores existentes en la provincia nos hemos encontrado un bonito diseño que se repite en varios edificios de localidades tan lejanas como: Alcantarilla, Alhama de Murcia o Lorquí

Tirador de la puerta del salón de la Casa de Antonio Cobarro
(Alcantarilla)
Tiradores de acceso del Casino
(Alhama de Murcia)
Tirador de la puerta principal de de la Casa de la Familia Marco
(Lorquí) 

Quisiera agradecer a Emilio Marco Gomariz ya Ramón Fuentes Conesa por proporcionarme las fotografías de Lorquí, Alhama de Murcia  y La Unión que aparecen en esta entrada.

domingo, 1 de diciembre de 2019

121.- ESTACIÓN ENOLÓGICA DE JUMILLA - Avda. de la Asunción, 24. Jumilla



La irrupción de la plaga de la filoxera en los primeros años del siglo XX arrasó con una gran parte de los viñedos españoles, entre los que se encontraban los de las comarcas de Hellín y el altiplano de Murcia, aunque una buena parte de los que había en Jumilla escaparon de su ataque al estar enclavados en terrenos pedregosos, poco aptos para la propagación de este insecto.

Ante este peligro numerosos intelectuales entre los que se encontraba Albano Martínez Molina, promovieron que el Ayuntamiento de esta localidad, presidido por Roque Martínez Pérez, solicitara al Ministerio de Agricultura la construcción de una Estación Enológica que velara por la buena elaboración de los vinos de la zona y la mejora de las condiciones de cultivo.

La Estación Enológica de Jumilla se aprobó por Real Orden de 8 de Junio de 1910, encargándose su proyecto al prestigioso Ingeniero Agrónomo Nicolás García de los Salmones, quien diseñó un edificio de una sola planta en un estilo ecléctico en cuya fachada principal destacan cuatro series de tres ventanas cada una, con un diseño geométrico que, junto con los remates de la cornisa, recuerdan el modernismo de la sezession vienesa.


La Estación comenzó a funcionar en 1911 contando con uno de los laboratorios mejor dotados de la comarca, dando servicio a los bodegueros del valle del Vinalopó y el Corredor de Almansa, junto a los de toda la provincia de Murcia.



La Estación Enológica de Jumilla ha cumplido esta función ininterrumpidamente desde hace más de cien años. Actualmente se encuentra encuadrada dentro de la red de organismo que dependen del IMIDA de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.


Nicolás García de los Salmones [Sanfelices de Buelna (Santander),1865 – Madrid, 1942], cursó los estudios de Ingeniero Agrónomo en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, graduándose en 1888.

Viajó por Francia con el encargo oficial de estudiar la adaptación y el progreso de la viticultura americana en el país vecino, publicando un extenso informe, en colaboración con el también ingeniero agrónomo Leopoldo Salas Amat. 

En 1892 fue destinado como ingeniero agregado a la Estación Agrícola y Pecuaria de Barcelona. En 1893 publicó una obra fundamental en la materia titulada "La invasión filoxérica en España y las cepas americanas". 

En 1904 fue nombrado director de la Estación Agropecuaria de Navarra, cargo que desempeñó hasta 1912 y desde el que realizó una destacada labor en la lucha contra la filoxera en Navarra y La Rioja, provincias en las que la plaga se había propagado con especial rapidez y virulencia. Participó en diversos congresos nacionales e internacionales, como los de Montpellier en 1911 y Pamplona en 1912, exponiendo los resultados de sus investigaciones y recibiendo un amplio reconocimiento científico. Durante estos años fue también director de la Escuela Agrícola Profesional de Navarra y profesor de la Escuela de Peritos Agrícolas de Pamplona, colaborando con el Servicio Agrícola de la Diputación Provincial de Navarra. En 1914 fue nombrado director de la Estación Ampelográfica Central, cargo que desempeñó hasta 1931. Ese mismo año fue nombrado vicepresidente del Consejo Superior Agronómico, cargo que desempeñó hasta su jubilación en 1932. 

Fue al autor de los proyectos de diversas estaciones enológicas por toda España, como la de Almendralejo (Badajoz) o la de Jumilla (Murcia). 

Publicó importantes informes técnicos sobre portainjertos que contribuyeron, de manera decisiva, a la reconstrucción del viñedo y a la eliminación definitiva de la plaga. Asimismo, publicó diversos tratados de Viticultura, Química y Enología reconocidos por su calidad. Participó destacadamente en los congresos celebrados en Madrid en 1919 y en París en 1923.

Igualmente importante fue su actividad divulgadora, publicando cerca de doscientos artículos en las principales revistas científicas de la época, fundamentalmente en "El Progreso Agrícola y Pecuario" y la "Revista Vinícola y de Agricultura" (con más de treinta trabajos en cada una), así como en el "Boletín de Agricultura Técnica y Económica", "La Información Agrícola", el "Boletín del Instituto Nacional de Investigaciones y Experiencias Agrícolas y Forestales" y las "Hojas Divulgadoras del Ministerio de Agricultura". Escribió también numerosas monografías, así como las memorias de los trabajos realizados en la Estación Ampelográfica Central.

Era miembro correspondiente de la Academia de Agricultura de Francia, Comendador y Caballero de la Orden del Mérito Agrícola de Francia, Caballero de la Corona de Italia, Caballero de la Legión de Honor francesa, y estaba en posesión de la Gran Cruz de la Orden Civil del Mérito Agrícola de España y la Gran Cruz de Mérito Agrícola de Francia.

Fuentes


lunes, 15 de abril de 2019

113.- PANTEÓN FAMILIA GÓMEZ- Cementerio de Santa Catalina. Jumilla


En nuestra primera visita al magnífico Cementerio de Jumilla, nos encontramos con uno de los más extraordinarios panteones existentes en la provincia de Murcia.

Concretamente se trata del Panteón de la Familia Gómez, diseñado en estilo modernista sezession, en forma de cripta en cuyo dintel curvo se puede leer “Familia Gómez”, y cuyo acceso está protegido con unas bellas rejas de diseño modernista que enmarcan dos cruces.


La mencionada cripta está coronada por una plataforma, a la que se accede por dos pequeñas escaleras contrapuestas, rematada por cuatro pilastras unidas entre sí por cadenas, y unas balaustradas de diseño vegetal. El conjunto lo remata una modernista escultura femenina portando una cruz con los ojos vendados, erguida sobre un pedestal con el lema “PAZ ETERNA”.


Al compartir mi hallazgo con el investigador del modernismo Valéntí Pons Toujouse, esté me indicó la similitud con la escultura existente el panteón de la Famila Estruch del Cementerio de Montjuic en Barcelona.

En efecto, en 1914 el escultor modernista catalán Enrique Clarasó i Daudí [Sant Feliu del Racó-Castellar del Vallés, 1857 – Barcelona, 1941], esculpió para el mencionado panteón la figura de una mujer vestida con túnica que sostenía con las manos una cruz metálica (hoy desaparecida), y que parece como un alma guiando una procesión, en un diseño muy similar a la existente en el panteón jumillano.

Panteón Estruch - Barcelona
(Fotografía: Valentí Pons Toujouse)

Esta figura, a diferencia de la de Barcelona, presenta unos pliegues de la túnica más rígidos, el brazo derecho medio destapado y los ojos cubiertos por una venda, siendo además la cruz patada que porta de piedra.
Panteón Familia Crespo Segura - Novelda

Hace unos años, mientras investigaba el modernismo en la provincia de Alicante me topé en el extraordinario Cementerio de Novelda, con el panteón de la familia Segura Crespo, en el que se podía observar otra figura de diseño idéntico al de Jumilla. Estas localidades se encuentran relativamente cercanas, distanciadas unos 60 km.


Está claro que tanto la figura de Jumilla como la de Novelda, o salieron directamente de los talleres de Clarasó, o se basaron en la obra de Barcelona.

Tanto el panteón de Jumilla como el de Novelda se encuentran en perfecto estado de conservación, y sólo por poder observarlos in situ merece la pena desplazarse hasta estas dos localidades.

Clarasó fue discípulo del escultor Joan Roig i Solé en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, en donde cursó estudios. Compartió taller, primero con el pintor Carbonell Selva, y más tarde con Santiago Rusiñol, con quien le unió una gran amistad. Junto con Ramón Casas, formaron un trío muy conocido dentro de la bohemia barcelonesa de principios del siglo XX.

Los tres hicieron numerosas exposiciones conjuntas en la Sala Parés. También gracias a las tertulias que organizaban se creó el famoso “Museo Cau Ferrat” de Sitges.

Sus primeras obras tienen un carácter de realismo anecdótico. Después de pasar una temporada en París, su escultura se transformó en formas más sensitivas, adentrándose en el modernismo. Participó en la Exposición Nacional de Madrid (1892), en la Exposición Universal de Chicago (1893), en la Exposición Universal de Barcelona (1888), y obtuvo una medalla de oro en la Exposición Universal de París (1900). Trabajó la escultura funeraria, realizando su taller diversos panteones que embellecen cementerios de Barcelona y Zaragoza, además de los mencionados de Novelda y Jumilla.

Entre sus obras más destacadas podemos mencionar: “Retrato femenino” (1890), “Silé” (1890), “Els dos amics” (1890), “Un bacus modern” (1890), “Resignación” (1891), “Forjador” (1896), “Memento Homo” (1900), que fue Medalla de oro en París, “Eva” (1904) y “Monumento a Jaime I” en Palma de Mallorca (1927).

Además de escultura realizó trabajos decorativos para diversos locales, así como placas dedicatorias en calles de Barcelona.

sábado, 10 de marzo de 2018

92.- CASA DE Dª PEPITA - C/ Cánovas del Castillo, 55 - C/ del Cura Navarro. Jumilla


La obra modernista más destacada de la comarca del altiplano es, sin duda alguna, esta señorial vivienda de estilo modernista neogótico localizada en Jumilla, concretamente en la confluencia de la calles Cánovas del Castillo y del Cura Navarro, estando la entrada principal por la primera de ellas. 

El edificio consta de dos plantas principales, más ático bajo un pronunciado alero, en el que destacan unos bellos azulejos con diseños modernistas en color azul sobre fondo crema

Lo que más llama la atención de este edificio singular es el extraordinario mirador de esquina, obra del forjador local Avelino Gómez. Así mismo es destacable el trabajo de la rejería de las ventanas de la planta baja y de los balcones.

En el interior se conservan los suelos originales de mosaicos hidráulicos, algunas vidrieras, la escalera de forja, un fresco en uno de los techos que representa un cielo surcado por golondrinas, y adornos modernistas en paredes y techos que repiten el motivo de los azulejos del exterior.

Durante muchos años se especuló sobre su autoría, pues llamaba la atención que existiera en Jumilla una obra de estilo tan cercano al empleado en numerosos edificios de Cataluña, por lo que fue atribuida al arquitecto catalán ubicado desde hacía años en Cartagena, Víctor Beltrí. Todo cambió cuando se localizaron los planos originales fechados en 1911, sorprendentemente firmados por el arquitecto Joan Alsina y Arús [Barcelona, 1872 – Castellterçol (Barcelona), 1911], y del que no se conoce ninguna otra obra fuera de la provincia de Barcelona.

No está claro el motivo por el cual el propietario, D. José María Guardiola Porras [Jumilla, ? - Barcelona, 1935], realizó este encargo a Alsina. Tal vez fuera por una relación de amistad de la época en que Guardiola residía en Barcelona, en donde trabajó como Secretario de Juzgado hasta su fallecimiento. 

De cualquier forma, Alsina no pudo dirigir las obras de la vivienda ya que falleció el mismo año de en que proyectó esta vivienda. 

La prestigiosa académica Raquel Lacuesta en su conferencia de inauguración del Congreso del Modernismo en el Arco Mediterráneo, CIMAM 2016, defendió la tesis de la dirección de obras por parte de Víctor Beltrí, cosa que no sería de extrañar, y que justificaría la intervención de este arquitecto en otras localidades del interior de la provincia.






Mirador de forja de la esquina. Obra maestra del forjador jumillano Avelino Gómez

Detalle de la rejería de las ventanas

Alero con bellos azulejos de diseño modernista

Detalle de la fachada que da a la c/ del Cura Navarro

Precioso llamador modernista de la puerta de acceso


Alsina cursó estudios de Arquitectura en la Escuela de Barcelona, obteniendo la titulación en 1895. Fue el Jefe de la Sección Municipal de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Barcelona y profesor de geometría descriptiva y de composición en la mencionada Escuela.

 Junto con los arquitectos Roc Cot i Cot y Salvador Pedrol i Oller tuvo un despacho profesional durante diez años, hasta la muerte de Cot. 

Presentó proyectos de edificios de acuarios en la Exposición de Bellas Artes de Barcelona de 1896. Fue colaborador de Lluís Domènech i Montaner en la dirección del “Gran Hotel” de Palma de Mallorca. Así mismo realizó los planos del “Palau Güell”, para la exposición que se celebró en 1910 en el Grand-Palais de París, sobre la obra del arquitecto Antonio Gaudí.

Entre sus obras destacan en Barcelona la “Casa Oller”(1901), y el desaparecido restaurante “Casa Pince” (1905), que fue premiado por el Ayuntamiento de Barcelona; en l’Hospitalet de Llobregat, la “Fábrica Can Trinxet” (1905) y en Igualada, la “Casa Francesc Valls Brufau” (1900) y la “Casa Josep Sabater” (1903).

El propietario, José Guardiola era abogado y un acaudalado propietario que poseía diversas fincas en el término de Jumilla, así como una bodega y una almazara.

Casado con Salvadora Guillén Molina, hacia 1895 fue destinado a Barcelona para ocupar plaza de Secretario de Juzgado de Primera Instancia, residiendo en esta localidad hasta su fallecimiento.

Durante la Guerra Civil la vivienda familiar fue asaltada y saqueada. También se les incautaron diversas fincas y la bodega.

Una de sus hijas, Dª Josefa Guardiola Guillén [Barcelona?, 1913 – Jumilla?, ?], más conocida como “Doña Pepita”, se casó con un joven barcelonés que al parecer trabajaba en la aduana de esta ciudad, y que durante la contienda civil fue encarcelado en el castillo de Montjuic, lugar en donde falleció.

Pepita quedó viuda con apenas veinticinco años, y al finalizar la Guerra regresó a Jumilla, instalándose en la antigua vivienda de sus padres para hacerse cargo del patrimonio familiar. Es por ese motivo por lo que desde entonces se la conoce como la “Casa de Dª Pepita”.

La "Casa de Dª Pepita" tiene Grado de protección 2 (Estructural).

sábado, 25 de junio de 2016

59.- CASA CAYETANO HERRERO PÉREZ - C/ Cánovas del Castillo, 42 - C/ Ramón y Cajal. Jumilla



El art-déco en la Región de Murcia alcanzo su máximo apogeo en la localidad de Cartagena de la mano del arquitecto Lorenzo Ros, no obstante en la provincia hay otras notabilísimas muestras diseñadas en dicho estilo que aún se conservan en pie, como este edificio de Jumilla.

Cuando uno visita esta localidad y pasea por la calle Cánovas del Castillo, la más importante arteria del casco antiguo, enseguida llama la atención a la altura del número 42, y frente al Ayuntamiento, un edificio de formas extrañas y cierto aire oriental, estilísticamente difícil de clasificar. 


En realidad da la impresión de que fuesen dos edificios independientes adyacentes, uno que da en toda su fachada a dicha calle y otro a continuación, que hace esquina con la calle Ramón y Cajal, hábilmente conectados en su parte superior por una barandilla a base de tubos metálicos circulares, de forma que parecen una sola obra. 


El primero tiene su fachada de un color ocre, que contrasta con el color azul de algunos azulejos, destacando un precioso balcón que capta inmediatamente la atención del viandante.


En el segundo la decoración geométrica, y las ventanas, le proporcionan un leve aire arábigo. 

Según parece fueron construidos en 1942, fecha algo tardía para ser de estilo art-déco, por un arquitecto del que ignoramos el nombre, para D. Cayetano Herrero Pérez, y en sus bajos estuvo instalado el antiguo Bar Central.

Imagen del antiguo Bar Central
(Fuente: Facebook Jumilla Antigua)
Por una fotografía que se conserva en el nuevo Bar Central, y que se publicó en su día en el la página de Facebook "Jumilla Antigua", podemos apreciar como los zócalos estaban recubiertos de trencadís, hoy ya desaparecido, lo que le daría al conjunto un toque multicolor muy especial.

Su estado de conservación, sobre todo del que da en toda su fachada a la calle Cánovas del Castillo es bastante mediocre, necesitando una urgente restauración.

Quiero dar las gracias a Juan Pedro García las fotografías recientes que me ha proporcionado para esta entrada. 

REFERENCIAS
  • DELICADO GARCÍA, F. J. Jumilla, arquitectura y urbanismo. Archivo de Arte Valenciano. XCVIII. Valencia, 2017.
  • Facebook "Jumilla Antigua"

domingo, 31 de enero de 2016

50.- RESTAURANTE DE LORETO O CASA DE NEMESIO VICENTE - C/ Canalejas, 73. Jumilla

En la comarca del altiplano murciano existen un número notable de obras modernistas que fueron mandadas construir por los propietarios de las bodegas de la zona, que se habían enriqueciendo a raíz de la plaga de filoxera que arrasó, primero con el viñedo francés y pocos años más tarde con el de la Rioja.

Una de estas muestras modernistas la encontramos en Jumilla. Se trata de la que fuera antigua casa de D. Nemesio Vicente Olivares, y que hoy en día alberga el magnífico “Restaurante de Loreto”, que actualmente regentan las hermanas Eva María e Irene López, actuales propietarias del inmueble. Desde aquí quiero agradecer a Eva María toda la información y fotografías que amablemente me ha cedido, y recomendar a todos los lectores que no dejen de visitarlo.


El edificio enseguida llama la atención por los abigarrados adornos vegetales que adornan los huecos, y que son idénticos a los de se pueden ver en otros edificios de la provincia, tales como la Casa de los Condes de Arribas en Cehegín, o la Casa de Simón García en Murcia. Ignoramos completamente quien pudo ser su autor. 
Detalle de la moldura modernista de un balcón
de la Casa de los Condes de Arribas (Cehegín),
idéntico a los del Restaurante de Loreto (Jumilla)

  Imagen antigua de la casa, antes de su restauración. 
Como puede observarse, se ha respetado al 
máximo el aspecto original del inmueble.

El inmueble está articulado en cuatro ejes verticales, estando la puerta de acceso al inmueble en el segundo eje desde la izquierda. Exteriormente, además de los mencionados adornos vegetales, es digno de mencionar las rejerías de los balcones y los ventanales, que parecen originales.

Por lo que nos cuenta Eva María, es posible que el aspecto actual proceda de una reforma modernista de un edificio de planta baja que hubiese incluido la construcción de la planta superior, ya que los muros de esta son bastante más estrechos que los de la planta inferior. 

Cuando uno penetra en su interior puede ver el resultado de una magnífica restauración de un edificio que estaba prácticamente destruido cuando fue adquirido por la familia López hace una veintena de años. La idea inicial fue la de proceder a su rehabilitación para que sirviese como vivienda, pero como las obras quedaron paradas por un tiempo, finalmente optaron por convertirla en restaurante hará unos nueve años. La casa se la encontraron separada en dos plantas independientes, con lo que el trabajo para comunicarlas fue arduo.


Cuando uno penetra al interior enseguida le llama la atención una vidriera de coloridos cristales que ocupa todo el techo de la planta superior y que, aunque lo parezca, no es el original. Lo que se existía originalmente era el hueco del lucernario, y fue su madre la que hizo los cristales pintándolos por las noches durante un par veranos.



Para acceder a la planta superior se construyó una escalera curvada en la que instalaron una preciosa barandilla de hierro que la familia guardaba de su anterior vivienda. Este tipo de barandilla, que se utilizó mucho durante el modernismo, era un modelo de la fundición gallega de Joaquín Fernández Lema. De hecho se la puede encontrar en algunas de las mejores casas modernistas que hay en España, como por ejemplo, en la Casa Diaz Cassou de Murcia.




Los adornos florales del interior, idénticos a los del exterior, son en su mayoría originales de la casa. La madre de las propietarias los reprodujo para sustituir los dañados por la humedad y además poder unificar ambas plantas, puesto que al haber estado separadas, las decoraciones habían quedado desparejadas. Eva María me manifiesta que recuerda de pequeña, haber participado de la elaboración de los moldes, de los rosetones y demás escayolas de los pasillos. “Han sido muchos los procesos artesanales de los que hemos participado la familia en el interior y exterior del edificio” añade Eva María.

El propietario original, D. Nemesio Vicente Olivares [Jumilla, 1895 - Jumilla, 1944], fue un terrateniente agrícola y propietario bodeguero. Perteneciente al Partido Unión Patriótica, ocupó el puesto de alcalde de esta localidad al menos desde 1929. Durante su mandato se construyó la Casa Cuartel de la Guardia Civil y una plaza de mercado.

Al iniciarse la Guerra Civil sus fincas fueron incautadas, así como su domicilio particular que fue saqueado. Allí se instaló primero el Sindicato de la Aguja, para la confección de prendas militares, y después la Escuela de Caballería. Al ver que su vida corría peligro huyó a Madrid, en donde fue detenido, ingresando en la cárcel de Porlier, de donde fue trasladado al reformatorio de Alicante, en donde estuvo retenido hasta que fue liberado por las tropas nacionales.

El valor pericial de los daños sufridos fue de diez mil pesetas de la época, que fue lo que costó la reparación de su domicilio, y de otras cincuenta mil pesetas por los daños en las fincas. Al parecer falleció en 1944.

Sus descendientes son los actuales dueños de “Bodegas Casa Castillo”.

Fuentes
  • Abarca López, Pedro “Miscelánea Jumillana
  • Archivo Histórico Nacional: “FC- CAUSA GENERAL, 1066, EXP.6. Asunto: Relación de daños sufridos en la dominación marxista. 22/7/1943
  • López, Eva Mª. Testimonio personal
  • Revista “Flores y Naranjos” Enero, 1929. Página 66. Murcia.