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sábado, 7 de febrero de 2026

177.- OFICINAS Y ALMACENES DE LA "SOCIEDAD ANÓNIMA DE SEGUROS EL DÍA" - c/ Pintor Balaca - Alameda de San Antón (antiguas c/ 3 y c/ 19), Barrio del Ensanche – Cartagena



La “Compañía Anónima de Seguros «El Día»" se fundó en Cartagena en 1901, con un capital social de 10 millones de pesetas, siendo sus principales accionistas algunos de los más destacados propietarios mineros, siendo su primera sede el nº 10 de la Calle de San Francisco de esta localidad. El Presidente del Consejo de Administración era D. Camilo Aguirre Alday, y sus Directores Gerentes D. José Maestre Pérez y D. Luís Aguirre Fernández, hijo del primero. Ese mismo año la prensa local informaba de que había la mencionada compañía había "realizado la compra de la casa situada en la Plaza de San Sebastián, esquina a la de la calle de Jara, donde piensan constituir un edificio para instalar en él sus oficinas", cosa que al parecer nunca se llevó a cabo.

Antigua chapa que se solía poner en el exterior de los inmuebles asegurados por la compañía "El Día"
Pronto la compañía adquirió dimensión nacional trasladando su sede central a la Puerta del Sol de Madrid. En su época de mayor desarrollo la empresa contaba con diversas oficinas en la provincia de Murcia, así como en importantes localidades de toda España como Vigo, Gijón y Barcelona.
Anuncio de la Compañía "El Día" en la prensa cartagenera (1907)
En julio de 1906 D. Camilo Aguirre, encargó al arquitecto Víctor Beltrí la construcción de un almacén para dicha empresa en unos terrenos de su propiedad situados en el Ensanche. 

Al fondo los desaparecidos almacenes de la sociedad "El Día"
El arquitecto levantó un interesante edificio de estilo modernista, que tenía el frente de la nave escalonado, con vigas de hierro en el dintel y columnas con capiteles cúbicos, similares a las que aparecen en varias de sus obras. Por dicho frente recibía el edificio toda su iluminación. El diseño de la ventana central era bastante original y suponía una superación del ojo de buey tan común de las construcciones industriales de la época. 

Apenas un mes más tarde le encargó al mismo arquitecto las oficinas que este situó, tras realizar dos proyectos, a ambos lados del almacén. Beltrí realizó un edificio que guarda una similitud exacta en su decoración al contiguo edificio que fue en su día el antiguo chalet piloto de “La Compañía del Ensanche”, como ya comentamos en la anterior entrada de este Blog. Una vez más podemos constatar el respeto y la admiración profesional mutua que tenían Pedro Cerdán, autor de este último, y Beltrí.

Bonitas rejas modernistas con la palabra "DÍA"
Ignoramos la fecha y el motivo por el que la compañía de seguros "El Día" desapareció, pero por noticias aparecida en la prensa de 1919 en las que se informaba de la puesta en venta de estas oficinas de Cartagena, bien pudo ser esta la fecha coincidiendo con la crisis minera que se produjo tras la finalización de la Primera Guerra Mundial.

Como pasó con casi todas las obras que Beltrí hizo en el Ensanche, el almacén fue derribado en fecha indeterminada, aunque las oficinas de la calle Pintor Balaca aún permanecen en pie. pudiendo observarse en las bonitas rejas modernistas de las ventanas la palabra “DÍA” correspondiente a su uso original. 

Las antiguas oficinas de Cartagena antes de ser rehabilitadas

Dicho edificio estuvo a punto de ser también derribado pero hace no muchos años fue rehabilitado.

Posible antigua sucursal de la sociedad de Seguros "El Día" en La Unión

Por otro lado en el número 22 de la calle Tetuán de la cercana localidad de La Unión se conserva un inmueble de planta baja con una decoración exacta a las de las oficinas de Cartagena, por lo que podemos aventurar que bien pudo tratarse de una sucursal del la sociedad "El Día" en esta localidad, proyectada casi con toda seguridad por el mismo Víctor Beltrí.

 

Referencias 

  • Archivo Municipal de Cartagena: Legajo CH00511 (proyecto de Almacén), Legajo CH0051 (proyecto de Oficinas) y Legajo CH00511 Exp. 4846 (proyecto de Oficinas).
  • CEGARRA BELTRÍ, G. y MORALES MARTÍNEZ, S. Adelante siempre: Arquitecto Víctor Beltrí Roqueta (Tortosa, 1862-Cartagena, 1935). Colegio Oficial de Arquitectos de Murcia y Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia. Murcia, 2005.
  • CEGARRA BELTRÍ, G. y SÁNCHEZ ESPINOSA, E. Arquitectura Modernista en la Región de Murcia. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Diario "El Eco de Cartagena". Cartagena. Diversos números.
  • Diario "El Porvenir". Cartagena. Diversos números.
  • Periódico "Gaceta Minera y Comercial". Cartagena. Diversos números.




jueves, 18 de mayo de 2023

158.- CASA DEL TÍO LOBO - Plaza Zapata, c/ Caridad, c/ Martín Alonso y c/ García Alix, Portmán - La Unión


El 30 de septiembre de 2021, "Hispania Nostra", asociación declarada de utilidad pública que trabaja desde el año 1976 en la defensa del patrimonio cultural y natural español, informaba de la inclusión de la "Casa del Tío Lobo" ubicada en la pedanía de Portmán, perteneciente a la localidad de La Unión, en la Lista Roja del Patrimonio que recoge más de mil monumentos españoles que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción, o alteración esencial de sus valores.

A pesar de que con fecha 11 de marzo de 1991 se había incoado expediente para la declaración de la “Casa del Tío Lobo” y su jardín, Bien de Interés Cultural (B.I.C.), ampliándose el área de protección a las calles adyacentes, con el fin de mantener un entorno homogéneo, hecho que se consiguió el 4 de julio de 2002 en que fue declarada B.I.C., con categoría de monumento, su estado de conservación es tan lamentable, que ha motivado la inclusión del inmueble en la mencionada Lista Roja. 

Esta es la historia que hay detrás de este emblemático edificio.

El rico y controvertido propietario minero, Miguel Zapata Sáez "El Tío Lobo", encargó en 1913 a Víctor Beltrí la reconstrucción de su mansión ubicada en la localidad costera de Portmán, pedanía de La Unión. Dicha construcción es denominada popularmente como la “Casa del Tío Lobo”, sobrenombre con que se conocía a su propietario, aunque también tuvo otras denominaciones tales como: la "Casa Grande", “La Sociedad” o “La Casa Social”. 

En la gran mansión, además de su esposa e hijos, vivió José Maestre Pérez que estuvo casado, primero con su hija Visita, y después con su otra hija Obdulia. Posteriormente fue utilizada por los hijos de Maestre como residencia veraniega.

El arquitecto realizó un proyecto de estilo ecléctico, con detalles modernistas, para añadirle el segundo piso, manteniendo en la planta baja las oficinas y en la superior la vivienda. El edificio consta de una planta baja y un primer piso muy amplio, con un jardín en el frente principal pleno de árboles que ayudan a dar armonía al conjunto. 


Esta casa pertenece a la tradición local de las construcciones de La Unión: cubiertas de terrado plano, formas cúbicas y ladrillo visto. Las fachadas laterales y traseras son de ladrillo con dinteles de hierro, siendo los trabajos de carpintería de estilo ligeramente modernista. 

La decoración de los balcones y las dimensiones del edificio le confieren la prestancia de una mansión burguesa. Pero sin duda la mayor nota de exotismo del edificio es el templete en la esquina del edificio, rematado por una cúpula de cinc con forma de bulbo. Ayuda a darle un cierto aire colonial los guardapolvos de los balcones con decoración a base de cariátides, “orejas de cerdo” y veneras. 
Una de las grandes novedades que presentaba esta vivienda eran sus modernos saneamientos que incluían un baño completo (3 piezas) en su piso principal, y dos aseos con inodoro en cada una de las plantas. 

Aspecto del templete de la esquina hacia 1986

Como afirmaba el que fuera archivero de la La Unión, Paco Ródenas, tristemente fallecido hace pocos años:

“Esta vivienda se nos ofrece como un espacio cuya distribución interna transita hacia una concepción casi contemporánea que conjuga dedicación al trabajo y bienestar en el descanso. No podía ser de otro modo en el caso de la residencia del “Tío Lobo”, situada como atalaya en el corazón de sus dominios. Desde “su sala de labor” (no despacho) así nombrada sobre el plano, emplazada en el mirador-templete de la casa, con Portmán a sus pies –no en vano la Plaza Zapata, a la que mira, fue propiedad personal y no vía pública- la casa es el refugio a la medida del hombre satisfecho de sí mismo, trabajador y amo poderoso”. 

A finales de los años ochenta el edificio se había reorganizado para albergar diversas viviendas. El amplio patio posterior del edificio, donde antiguamente se encontraban ubicados los fogones, se encontraba ya muy modificado. 

También Beltrí realizó la reforma y ampliación de los puestos comerciales (1911) de la mencionada Plaza Zapata, así como la construcción y el cercado de sus jardines (1913). 

En 2018 el conocido periodista Juan Ramón Lucas, publicó su primer libro llamado "La maldición de la Casa Grande" cuya trama de desarrolla alrededor de este edificio, y en el que se cuenta su historia y la de la familia de Miguel Zapata, cuya vida que estuvo plagada de desgracias.

Aunque el interior está muy reformado, aún se mantienen los suelos hidráulicos originales, los arrimaderos de la bonita escalera, muy similares a los que Beltrí empleó en otras obras suyas como el "Edificio Antonio Paredes" de Cartagena, así como parte de la chimenea modernista del salón con sus arrimaderos de madera, que recuerda a la de la "Casa París" de Gandía. Parte de estos interiores pueden observarse en este video en el que el propio Juan Ramón Lucas visita el edificio. 

A pesar de su grado de protección, el mencionado inmueble, actualmente propiedad de la empresa Portman Golf S.L., se encuentra en un estado de conservación lamentable. Así el templete de la esquina está sin ventanas, los guardapolvos de los balcones se están cayendo a pedazos, hay ventanas tapiadas, paredes agrietadas y cubiertas semihundidas. A su vez el jardín se encuentra sumido en el más completo abandono desde hace muchos años, habiendo cedido los muros que han sido reconstruidos con hormigón. Si no se actúa de forma urgente pronto pasará a engrosar la larga lista de edificios singulares desaparecidos en la Región de Murcia. 

En este gran video de Juanma Hernav, se puede observar el estado de deterioro de la que fue la sede del imperio de los Zapata.


Miguel Zapata Sáez [El Mirador-San Javier (Murcia), 1841 – San Javier (Murcia), 1918], fue mas conocido por su apodo del “Tío Lobo”. 

Procedía de una humilde familia de agricultores y ganaderos, y desde niño trabajó en el campo, hasta que decidió abrir un ventorrillo en la localidad del Llano del Beal. Lo ubicó en un paso obligado de carreteros y recuas de mulas que desde San Ginés efectuaban un continuo trasiego de mercancías y minerales a Portmán. El establecimiento le permitió tomar contacto y conocer a fondo los entresijos de la minería local y pronto comenzó su negocio de compra de minerales a bocamina. 

Sus primeras ganancias las invierte en sociedades con otros mineros, y en la compra de terrenos, acémilas, casas y en general, todo aquello con lo que tenía posibilidades de obtener algún beneficio, hasta que construyó un pequeño imperio.

Siempre estuvo al día buscando cualquier adelanto técnico que pudiera reportarle beneficios. Así mejoró y unificó las instalaciones de sus fundiciones para crear “La Orcelitana”, construyó un cable de acero hasta sus embarcaderos para poder transportar los minerales de hierro de sus minas del "Sancti Espíritu", fundo la famosa “Fundición La Maquinista de Levante” en La Unión, y adquirió una pequeña flota de navíos para el transporte marítimo de sus minerales. 

Foto de la época de "La Maquinista de La Unión"
Fue uno de los pocos que supo aguantar en el negocio minero, cuando la profunda crisis de éste llevo al cierre de la mayoría de minas y fundiciones.

Intervino de forma decisiva en todos los asuntos de cierta trascendencia de La Unión y Portmán, ostentando la presidencia honoraria de cuantas asociaciones benéficas o culturales se creaban en la zona.

Estuvo casado con Dª Juana Hernández Aguirre con la que tuvo cinco hijos, de los que sólo le sobrevivió su hija Obdulia, que a su vez estaba casada con el político y propietario minero D. José Maestre Pérez.

Fue un hombre poderoso y tiránico, que igual era capaz de sortear una casa al año entre sus empleados, que pagarles con vales que sólo se podían canjear en sus tiendas.

Su figura fue muy controvertida, contando históricamente con casi tantos partidarios como detractores.

Una vez más quiero dar las gracias a José Antonio Rodríguez @jarm, por permitirme usar algunas de sus magníficas fotografías para ilustrar esta entrada.

REFERENCIAS 

  • Archivo Municipal de La Unión. Legajo 8.7.5. "Obras singulares". Proyecto de reforma del edificio: 7-3-1913; Puestos comerciales: 18-2-1911; Jardín: 16-8-1913. 
  • Cegarra Beltrí, G. y Morales Martínez, S. “Adelante siempre: Arquitecto Víctor Beltrí y Roqueta (Tortosa 1862 - Cartagena 1935)”. Colegio Oficial de Arquitectos y Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia. Murcia, 2005.
  • Lucas Fernández, J. R. "La maldición de la Casa Grande". Espasa Libros, S.L. 2018.
  • Hispania Nostra. Lista Roja del Patrimonio. Casa Zapata o Casa del Tío Lobo. https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/casa-zapata-casa-del-tio-lobo/
  • Pérez Rojas, F. J. “Cartagena 1874-1936. Transformación urbana y arquitectura”. Editora Regional, Murcia, 1986.
  • Ródenas Rozas, F. J. “Víctor Beltrí en La Unión (1897 – 1917)”. (no publicado)



domingo, 19 de febrero de 2023

156.- ELEMENTOS MODERNISTAS: LLAMADORES Y TIRADORES DE PUERTAS

Tirador de la puerta principal del Gran Hotel
(Cartagena)
Durante la época del modernismo se cuidaban hasta los más mínimos detalles de los edificios para darles un halo de modernidad que estuviera acorde con el estatus social de sus propietarios, o de los socios de los casinos o de los clientes que acudían a los establecimientos.

Uno de los elementos más destacados eran los llamadores y los tiradores de las puertas. En la mayoría de las ocasiones esto era lo primero que veían los visitantes, y en los edificios importantes se cuidaba su calidad y su diseño con esmero, llegando incluso a traerlos desde ciudades como Barcelona. 

Desaparecido llamador de la Casa Maestre
(Cartagena)
Aspecto de la puerta de la Casa Maestre antes del robo de los llamadores y los tiradores

La misma puerta tras el robo
(Fuente: Diario "La Verdad" PABLO SÁNCHEZ / AGM)

Tirador de la puerta principal de la Casa Gregorio Conesa
(La Unión)

La misma puerta tras el robo

Por desgracia, con el tiempo también han llamado la atención de los amigos de lo ajeno, habiendo sido objeto de frecuentes robos. Así los magníficos llamadores y tiradores de la Casa Maestre de Cartagena y el tirador de la Casa Gregorio Conesa de La Unión, hace pocos años se unieron a la lista de las perdidas que se vienen produciendo en las últimas décadas. Por eso los que todavía se conservan tienen un enorme valor que queremos poner en valor con esta entrada, para ayudar a su protección y conservación.

Llamador de la Casa de Doña Pepita
(Jumilla)

Tirador de la puerta principal del Hotel Balneario
(Baños de Fortuna)
Entre ellos destacan en Jumilla los de la Casa de Doña Pepita, en Cartagena los del Gran Hotel y en Fortuna los del Hotel Balneario, todos ellos de diseño art-nouveau. También son dignos de mencionar en Bullas los del Edificio de la Avda. de Cehegín, y en Alcantarilla los de la Casa de Juan Antonio López, en estilo sezession. 


Llamador y tirador del Edificio de la Avenida de Cehegín 4
(Bullas)


Llamador y tirador de la Casa de Juan Antonio López
(Alcantarilla)
Revisando los tiradores existentes en la provincia nos hemos encontrado un bonito diseño que se repite en varios edificios de localidades tan lejanas como: Alcantarilla, Alhama de Murcia o Lorquí. 

Tirador de la puerta del salón de la Casa de Antonio Cobarro
(Alcantarilla)
Tiradores de acceso del Casino
(Alhama de Murcia)
Tirador de la puerta principal de de la Casa de la Familia Marco
(Lorquí) 

Quisiera agradecer a Emilio Marco Gomariz ya Ramón Fuentes Conesa por proporcionarme las fotografías de Lorquí, Alhama de Murcia  y La Unión que aparecen en esta entrada.

domingo, 30 de agosto de 2020

132.- PANTEONES SALMERON Y MADRID SOLANO - Cementerio Nª Sª del Rosario, La Unión y Cementerio de San Antón, San Antonio Abad – Cartagena


En 1905 Pedro Salmerón, miembro de la familia conocida localmente como “Los Salmerones”, encargó al arquitecto Víctor Beltrí el proyecto de su panteón familiar. Esta familia poseía importantes explotaciones mineras, siendo la más destacada la mina “San Lorenzo”, en La Torrecica. Entre sus miembros más importantes podemos mencionar a los hermanos José y Manuel Salmerón, cuyos restos reposan también en este panteón. 

Este magnífico panteón familiar destaca por su elegancia y belleza, siendo tal vez el más modernista de todos los que pueden observarse en el cementerio de La Unión. Construido en sillería, se encuentra en muy buen estado de conservación, siendo uno de los pocos panteones del que se conoce la existencia de planos realizados por Beltrí. 

Proyecto orginal en el Arhivo Municipal de La Unión
Proyecto original en el Archivo Municipal de La Unión

Los muros son recorridos por una banda de hojas de acanto finamente labrada que consigue cohesionarlos, dándole un cierto aire oriental. La entrada es adintelada, superponiéndosele un vano apuntado de descarga coronado por una cornisa angular. El resto del muro se decora con relieves vegetales de palmas engarzadas en coronas de siemprevivas en la parte inferior, y adormideras en la superior, que enmarcan simétricamente la entrada. Los muros laterales están ocupados por vanos adintelados geminados que iluminan la capilla y por tragaluces que, en el mismo eje, cumplen idéntica función para la cripta. La cubierta a cuatro aguas, formada por losas autoportantes, se remata en el vértice con una cruz. 



Destaca el trabajo de forja de la cerrajería ligeramente modernista, en la puerta y las vallas que circundan el panteón, diseño que no se encuentra en el proyecto, en el que en vez de rejas aparecen cadenas.


Este panteón tiene su réplica en el poco conocido cementerio de San Antón de Cartagena: el Panteón Madrid Solano, que es sin lugar a dudas la construcción más grandiosa de este recinto.

El panteón es sin duda obra de Beltrí, aunque no hemos encontrado el proyecto original y debió de ser construido hacia 1906, por encargo del industrial Joaquín Madrid Victoria, asiduo cliente del arquitecto para el que realizó numerosos proyectos.

A pesar de su similitud con el Panteón Salmerón, hay algunos ligeros cambios en su diseño. Así las esquinas achaflanadas convierten en octogonal la planta, la banda de hojas de acanto es sustituida por guirnaldas. Además la cubierta presenta una gran cúpula central esquifada que junto con la cuidada simetría del edificio, confieren al edificio un cierto aire oriental que recuerda a los mausoleos indios. 

Las rejas, también son muy diferentes a las del anteriormente citado “Panteón Salmerón”, y recuerdan a las de otras obras de Beltrí, como las del "Palacete París" de Gandía, y las de las antiguas oficinas de la “Sociedad de Seguros «El Día»” y las del "Edificio Torres" de Cartagena.

En cambio los adornos funerarios en bajorrelieve de la fachada, a base de palmas engarzadas en coronas de siemprevivas en la parte inferior, y adormideras en la superior, son casi idénticos a los de La Unión. Construido en mármol blanco, se encuentra en buen estado de conservación.

Al parecer fue finalmente la mujer de Joaquín Madrid, Catalina Virtudes Solano Espejo, la que fue enterrada en el panteón, ya que el primero fue fusilado junto al Cementerio de Los Remedios durante la Guerra Civil.

Quisiera dar las gracias a Juan Ignacio Ferrández por facilitarme las fotografías del Panteón Madrid Solano.


sábado, 30 de mayo de 2020

130.- ANTIGUO LABORATORIO "FARACO" - C/Tetuán, 25. La Unión


Al amparo del resurgir de la minería en la Sierra de La Unión, surgieron diversas industrias y negocios auxiliares, como por ejemplo el Laboratorio de minerales "Faraco", cuya función era analizar su riqueza en plata u otros metales del mineral que se extraía de las minas. Este establecimiento fue fundado en 1896 por el licenciado en Ciencias Químicas y farmacéutico D. Francisco Munuera Arnáez [Librilla, ? - La Unión, 1928]. 

A partir de ese primer laboratorio, cuatro generaciones de analistas han continuado la tradición, dedicándose actualmente la empresa a realizar también análisis relacionados con la salud y el medio ambiente.

En 1903 Pedro Cerdán proyectó los nuevos locales del laboratorio, ubicados en una calle paralela a la céntrica calle Mayor de La Unión.

Es un magnífico ejemplo del repertorio de este arquitecto, en el que se pueden apreciar numerosos detalles de los elementos usados repetidamente en sus edificios, tales como: discos planos, tres "claves" incisas a ambos de las embocaduras de las ventanas, grupos de líneas paralelas.., sin que falten también detalles art nouveau como latiguillos o coup-de-fouet.


Por desgracia el edificio está abandonado desde hace muchos años, y a pesar de estar catalogado y protegido con Grado 3, su conservación es lamentable, encontrándose en un avanzado estado de deterioro que exigiría una intervención urgente si no se quiere perder un buen ejemplo del modernismo que hubo en esta localidad minera, cuyo valor excede del puramente ornamental, ya que es un ejemplo único de industria relacionada con la minería, por lo que merece la pena ser conservado.



domingo, 11 de febrero de 2018

90.- "LA PROTECTORA" - C/ Tenorio 23. El Garbanzal - La Unión


“La Sociedad de Socorro Mutuo”, tenía como finalidad socorrer a sus afiliados, en caso de enfermedad a través de un subsidio. Su sede estaba ubicada en la esquina de la calle Ave María, frente a la Iglesia de El Garbanzal, pedanía de la localidad minera de La Unión. Este fue el objetivo de esta institución benéfica durante varias décadas.

A principios del siglo XX la Sociedad se trasladó a su nueva sede ubicada en la calle Tenorio, en la misma localidad, transformation en la "Sociedad Recreativo Cultural La Protectora”.

A partir de ese momento la sede de "La Protectora" pasó a ser un lugar de ocio que disponía de bar, biblioteca, sala de juegos, y salón de baile con escenario, en el que se encontraban dos enormes y valiosos cuadros de principios del siglo XX, plasmando uno de ellos la Finca de Juan Martínez Conesa. Fueron famosos sus bailes de “la piñata”, a los que asistían gentes de toda la comarca. Hoy día este salón se ha convertido en una sala de bingo. Entre sus presidentes, destacaron especialmente D. Juan Murcia y D. José Viviancos por la entrañable labor que realizaron, así como el secretario D. José Sánchez Conesa.

El edificio en cuestión se encuentra ubicado entre las calles Tenorio, Ave María y Paredes, en el barrio de El Garbanzal.

Es una construcción de una sola planta con cubierta inclinada de teja de estilo ecléctico con algunos detalles modernistas. Su fachada principal que da a la calle Tenorio, presenta una composición simétrica, de cinco ejes, con acceso por el eje central.


La decoración se concentra en los guardapolvos de los vanos y en la cornisa, que además de hiladas de ladrillo en distintas posiciones contiene una hilada de azulejos bellamente decorados.



Dignos de destacar son los adornos vegetales que enmarcan los vanos por su diseño antropomorfo.


Se ignora quien fue el autor del edificio ni su fecha exacta de construcción, aunque hay fuentes que la fechan hacia 1897.

El edificio ha sufrido varias reformas, consecuencia de las cuales los característicos vanos rectangulares de proporción vertical fueron cegados parcialmente, disponiendo en la actualidad ventanas de forma cuadrada protegidas por unas rejas modernas que afean y alteran la estética de dichos vanos.

También se a modificado el revestimiento de fachada, presentando distintos tipos de alicatados sin ninguna coherencia entre ellos y el resto del edificio.

Llaman la atención negativamente, el poco cuidado que se ha puesto en la cartelería y en la instalación eléctrica, incluyendo el cableado por la fachada, que afean, aun más si cabe, esta interesante edificación.

El edificio goza de un grado de protección 3 (Ambiental).

Fuentes
  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia". Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Exmo. Ayuntamiento de La Unión. "Catálogo de bienes protegidos de La Unión"


sábado, 29 de abril de 2017

76.- CASA CORTÉS - C/ Mayor, 82. La Unión

 
Aspecto actual tras su restauración

Aspecto antes de la restauración
La ciudad modernista de La Unión alberga algunas joyas modernistas que han resistido el paso del tiempo y el afán demoledor de las últimas décadas.

Una de ellas es la llamada "Casa Cortes", ubicada a la altura del número 82 de la calle Mayor, la arteria más importante de la localidad.

Proyectada por Víctor Beltrí (aunque no se conserva en el Archivo Municipal el proyecto original), fue construida hacia 1906 para D. Pascual Conesa Martínez. 

Cuando éste trasladó su domicilio a Cartagena, le alquiló la casa al abogado y Secretario Municipal D. José Cortés Varela, de quien toma el nombre por el que se la conoce en la actualidad.


Comparación de los "piñones" de la Casa Cortés de La Unión
y de la Casa de los Catalanes, en Cartagena

Detalle de los azulejos, que a pesar de tener más un siglo de antigüedad,
todavía se conservan de forma bastante aceptable

Su diseño es muy similar a la “Casa de los Catalanes” de Cartagena. La mayor diferencia entre los dos edificios reside en que el primero tiene más profusión de “piñones” en la decoración de su fachada, y además emplea en ella bellos azulejos que enmarcan los guardapolvos. Dichos “piñones”, que poseen una bonita decoración floral, más elaborada que la de la "Casa de los Catalanes", están unidos entre si en su parte superior por una artística barandilla de hierro forjado. Este tipo de decoración de guardapolvos con hojas enroscadas en las esquinas y cartelas en el centro adquirió con Beltrí un cierto tono local, a pesar de su indudable raíz catalana.

En su primera planta, sede del estudio del pintor local Francisco Hernández Cop, aún se conservan algunas de las pinturas y las molduras vegetales originales que adornaban los techos. 

Única imagen antigua conocida de la Casa Cortés publicada por Francisco Javier Pérez Rojas en su libro "Cartagena 1874-1936". En ella se puede ver que la planta baja ya había sido totalmente transformada en 1993, fecha de su publicación
Nada queda del original en la planta baja, que fue transformada hace años de forma irreversible, probablemente para adaptarla a sede bancaria. Es muy posible que desde un primer momento, y dada su localización, fuese un comercio, tal vez una carnicería (ese es el significado de la palabra "tercena"). Del interior se conservan parte de los pavimentos originales, y la escalera del edificio.

El edificio necesitaba una urgente restauración, ya que el óxido de las barandillas de la terraza habían ensuciado tanto los azulejos de la fachada, que apenas se distinguían.

Mi amigo Jose Antonio Rodriguez (jarm), Vicepresidente de la Comisión Beltrí 2012, me informó de que afortunadamente, a finales de 2016 se acometió su restauración de forma que se eliminaron óxidos y se repararon piñones, embocaduras y barandillas, igualando las fachadas de las dos planta de forma que imitaran sillares. La inauguración tuvo lugar durante el mes de diciembre.

La empresa que hizo posible que el edificio vuelva a relucir en todo su esplendor fue "Restauralia".