jueves, 3 de diciembre de 2020

135.- VILLA TORRE CIERVA.- C/ Cerrillar s/n. Santo Ángel - Murcia

El segundo edificio notable de la familia Cierva en Santo Ángel es la que fuese vivienda de destacado político Juan de la Cierva Peñafiel.

Fue construida entre 1913 y 1914, según proyecto del arquitecto Pedro Cerdán que como comentamos en la entrada anterior de la Casa del Pino, había proyectado unos años antes la vivienda de su hermano Isidoro.

En este caso Cerdán apuesta decididamente por un edificio sezessionista, en el que prescinde de las líneas curvas de la Casa del Pino, para jugar con los volúmenes y las formas geométricas.

Autor de la fotografía Jerome van Passel

De todas formas hay muy pocas imágenes de este edificio que nos permitan observar con detalle su diseño, pues se encuentra dentro de una finca privada y sólo se puede observar parcialmente desde el exterior.

Por la descripción que hizo Dora Nicolás en su libro sobre Pedro Cerdán sabemos como que sus jardines estaban adornados por varias obras del afamado escultor José Planes Peñalver [Espinardo-Murcia, 1891 – Murcia, 1974], tales como los bustos de “Ricardo de la Cierva” y del niño “Juan de la Cierva”, y un grupo escultórico de la familia de la Cierva.

Juan de la Cierva y Peñafiel [Murcia, 1864 – Madrid, 1938] se trasladó siendo muy joven a Madrid, con el fin de cursar el bachillerato, e iniciar su carrera de Derecho, la cual terminaría en Bolonia, tras obtener el título de Doctor.

Pronto ingresó en el Partido Conservador de Cánovas del Castillo, presentándose a las elecciones de 1890 como candidato a diputado provincial por el distrito de Mula, siendo finalmente elegido, iniciando así su carrera política.

En 1895 salió elegido como concejal, y posteriormente fue nombrado alcalde de la ciudad de Murcia. Al año siguiente fue elegido diputado a Cortes por el distrito de Mula, situación que seguiría repitiéndose ininterrumpidamente hasta 1923. Ocupo numerosos cargos públicos tales como: Director General de Registros en el Gobierno Silvela; Gobernador Civil de Madrid (1903), Ministro de Instrucción Pública (1903); Ministro de Gobernación (1907), mandato durante el que ocurrieron los sucesos de la Semana Trágica en Barcelona; Ministro de la Guerra (1917); Ministro de Hacienda (1919); y Ministro de Fomento, en dos ocasiones (1921 y 1930), ya en el último gobierno de la monarquía antes de la Segunda República.

Desde sus cargos oficiales promovió numerosas obras para la modernización de la provincia de Murcia. Entre ellas podemos mencionar la construcción de las Oficinas de Correos y Telégrafos, en la pedanía de Archena llamada La Algaida, hecho por el que fue proclamado en 1915 “Hijo Predilecto de la villa”, como muestra de agradecimiento.

Fue protector de artistas como el mencionado escultor José Planes, y un gran amante de la literatura. Escribió sus memorias en un libro titulado “Notas de mi vida”, que fueron publicadas tras su muerte.

Uno de sus hijos fue el famoso Juan de la Cierva y Codorniú, inventor del autogiro.

domingo, 25 de octubre de 2020

134.- CASA DEL PINO - Avda. Juan Carlos I, 88. Santo Ángel-Murcia

Nos encontramos ante una de las más interesantes y desconocidas obras del arquitecto Pedro Cerdán Martínez. La Casa del Pino es una de las construcciones existentes en la finca de la familia de los Cierva, ubicada en la pedanía murciana de Santo Ángel, a los pies del Santuario de la Fuensanta. Proyectada en 1904, durante la etapa más decididamente modernista de Cerdán, fue un encargo del abogado y político Isidoro de la Cierva Peñafiel [Murcia, 1870 – Madrid, 1939]. 


Isidoro era un miembro destacado de la poderosa familia murciana De la Cierva. Abogado y notario, se adentró en el mundo de la política empujado por su hermano Juan de la Cierva y Peñafiel, que le alentó para que optara por este camino a pesar de su reiterada oposición. Fue en la provincia de Murcia, uno de los principales valedores de los ciervistas, facción conservadora de su hermano, para que fuesen elegidos una y otra vez, distinguiéndose como un habilidoso negociador. 

Fue Diputado en dos ocasiones (1907-1910 y 1914-1915), Senador entre 1910 y 1915, Senador vitalicio entre 1915 a 1923, e incluso en 1922 llegó a desempeñar el cargo de Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante un breve periodo de tiempo. Se distinguió, por una labor de reivindicación continua de las necesidades murcianas, ya fuese en materia de escuelas, obras públicas o transportes, siendo uno de los principales impulsores de la llegada de la Universidad a Murcia en 1915.

La finca agrupa a un conjunto de edificaciones de planta baja que incluyen la vivienda principal con una torre de dos plantas, muy del estilo de las viviendas de la huerta de la provincia de Murcia, un garaje, una ermita-oratorio y un mirador, dentro de una gran finca arbolada. 



En ellas Cerdán opta por conjugar, una vez más, el ladrillo visto rojo, con diversos paños blancos, jugando con el bicromismo y los diferentes volúmenes de los edificios, a los que añade círculos que enmarcan las puertas de acceso y los ventanales de la torre, muy del estilo del modernismo belga y holandés, siendo, que nosotros sepamos, el único edificio en la provincia en el que se pueden encontrar las influencias del art-nouveau de esta zona.

Exteriormente tal vez lo más interesante sea el acceso principal a la vivienda, que se realiza por dos escaleras laterales que desembocan en una puerta enmarcada por uno de estos círculos, sobre el que se puede leer el rótulo de "CASA DEL PINO", todo ello rematado por una cornista curvada sobre la que se ubica una preciosa reja modernista.







Pero si interesante es el exterior, no lo es menos el interior, obra del gran decorador y escayolista Anastasio Martínez, en el que se conservan además de frescos en pinturas y techos, preciosos muebles modernistas, alguno de ellos obra del famoso ebanista Gaspar Homar i Mezquida, que han sido magníficamente restaurados por Asoarte Restauración Murcia




Mueble del recibidor obra de Gaspa Homar i Mesquida










También es digna de mención la puerta exterior de acceso a la finca, en la que se conjugan las líneas curvadas coup de fouet, con las pilastras sezession, lo que nos sugiere que fue construida en fecha más tardía, probablemente a mediados de la segunda década del siglo XX.



La casa se encuentra en un magnífico estado de conservación gracias a los respetuosos trabajos de conservación realizados por el estudio de arquitectura de Retesarquitectos, por encargo de su propietaria la Fundación Cajamurcia, que corrió con todos los gastos. Desde entonces se encuentra cerrada a cal y canto, y actualmente es imposible visitarla, lo que es una verdadera lástima.

La mayoría de las fotografías que ilustran esta entrada del blog han sido extraídas de las web de Retesarquitectos y Asoarte 


domingo, 20 de septiembre de 2020

133.- CASA CLARES - C/ del Aire, 4. Cartagena


La Casa Clares fue el que fue el primer encargo, y la única
 obra importante que se conserva en Cartagena del arquitecto local Mario Spottorno, ya que su fallecimiento prematuro, cuando sólo contaba con 34 años de edad, truncó una muy prometedora carrera profesional.

Este edificio fue realizado en 1906 para D. Salvador Clares Clemares [Cartagena, 1859 - Cartagena, 1919], que era propietario de una empresa consignataria de buques, gracias a la cual hizo una gran fortuna. Si uno de fija en las cuatro columnas del piso superior de la fachada de la calle del Aire, se pueden observar en sus bases los rostros inmortalizados del Sr. Clares y su esposa Dª Josefa Rigo Llácer.


Esta obra de clarísima inspiración modernista, es reflejo de la formación que había recibido Spottorno en la Escuela de Arquitectura de Barcelona.

El edificio tiene dos fachadas, una más ornamentada a la Calle del Aire, y otra más sencilla que da a la Calle Cuatro Santos.


Tal vez lo más destacado del edificio sea la cornisa ondulada, alternada con piñones con motivos florales, así como las magníficas vidrieras que se pueden vislumbrar en las ventanas de la última planta.




También es digna de destacar la planta baja, con columnas de capiteles florales, no muy elaborados, así como la bonita puerta de acceso a la vivienda.

Una vez más quisiera dar las gracias a José Antonio Rodríguez por permitir utilizar sus magníficas fotografías para ilustrar esta entrada.

domingo, 30 de agosto de 2020

132.- PANTEONES SALMERON Y MADRID SOLANO - Cementerio Nª Sª del Rosario, La Unión y Cementerio de San Antón, San Antonio Abad – Cartagena


En 1905 Pedro Salmerón, miembro de la familia conocida localmente como “Los Salmerones”, encargó al arquitecto Víctor Beltrí el proyecto de su panteón familiar. Esta familia poseía importantes explotaciones mineras, siendo la más destacada la mina “San Lorenzo”, en La Torrecica. Entre sus miembros más importantes podemos mencionar a los hermanos José y Manuel Salmerón, cuyos restos reposan también en este panteón. 

Este magnífico panteón familiar destaca por su elegancia y belleza, siendo tal vez el más modernista de todos los que pueden observarse en el cementerio de La Unión. Construido en sillería, se encuentra en muy buen estado de conservación, siendo uno de los pocos panteones del que se conoce la existencia de planos realizados por Beltrí. 

Proyecto orginal en el Arhivo Municipal de La Unión
Proyecto original en el Archivo Municipal de La Unión

Los muros son recorridos por una banda de hojas de acanto finamente labrada que consigue cohesionarlos, dándole un cierto aire oriental. La entrada es adintelada, superponiéndosele un vano apuntado de descarga coronado por una cornisa angular. El resto del muro se decora con relieves vegetales de palmas engarzadas en coronas de siemprevivas en la parte inferior, y adormideras en la superior, que enmarcan simétricamente la entrada. Los muros laterales están ocupados por vanos adintelados geminados que iluminan la capilla y por tragaluces que, en el mismo eje, cumplen idéntica función para la cripta. La cubierta a cuatro aguas, formada por losas autoportantes, se remata en el vértice con una cruz. 



Destaca el trabajo de forja de la cerrajería ligeramente modernista, en la puerta y las vallas que circundan el panteón, diseño que no se encuentra en el proyecto, en el que en vez de rejas aparecen cadenas.


Este panteón tiene su réplica en el poco conocido cementerio de San Antón de Cartagena: el Panteón Madrid Solano, que es sin lugar a dudas la construcción más grandiosa de este recinto.

El panteón es sin duda obra de Beltrí, aunque no hemos encontrado el proyecto original y debió de ser construido hacia 1906, por encargo del industrial Joaquín Madrid Victoria, asiduo cliente del arquitecto para el que realizó numerosos proyectos.

A pesar de su similitud con el Panteón Salmerón, hay algunos ligeros cambios en su diseño. Así las esquinas achaflanadas convierten en octogonal la planta, la banda de hojas de acanto es sustituida por guirnaldas. Además la cubierta presenta una gran cúpula central esquifada que junto con la cuidada simetría del edificio, confieren al edificio un cierto aire oriental que recuerda a los mausoleos indios. 

Las rejas, también son muy diferentes a las del anteriormente citado “Panteón Salmerón”, y recuerdan a las de otras obras de Beltrí, como las del "Palacete París" de Gandía, y las de las antiguas oficinas de la “Sociedad de Seguros «El Día»” y las del "Edificio Torres" de Cartagena.

En cambio los adornos funerarios en bajorrelieve de la fachada, a base de palmas engarzadas en coronas de siemprevivas en la parte inferior, y adormideras en la superior, son casi idénticos a los de La Unión. Construido en mármol blanco, se encuentra en buen estado de conservación.

Al parecer fue finalmente la mujer de Joaquín Madrid, Catalina Virtudes Solano Espejo, la que fue enterrada en el panteón, ya que el primero fue fusilado junto al Cementerio de Los Remedios durante la Guerra Civil.

Quisiera dar las gracias a Juan Ignacio Ferrández por facilitarme las fotografías del Panteón Madrid Solano.


domingo, 21 de junio de 2020

131.- BATERÍA DE CASTILLITOS - Cabo Tiñoso. Perín - Cartagena

Fotografía original de Trayo extraída de la web (https://es.wikipedia.org/)

Entre las muchas curiosidades casi desconocidas existentes en la provincia de Murcia, ocupan lugar destacado las baterías de costa que se construyeron para defender Cartagena dentro del "Plan de Fortificación de las Bases navales de El Ferrol, Mahón y Cartagena", concebido en 1926 por el Gobierno del General Primo de Rivera.

Su autor, el Capitán de Ingenieros Ángel Ruiz Atienza, utilizó en cada una de ellas estilos historicistas tan disparatados como: el modernista en la Batería de Roldán; el neoclásico en la Batería de El Atalayón; el neoegipcio en la Batería de Cenizas; el neoprehispánico-neomaya en la Batería de la Parajola; o el neomedieval en la Batería de Castillitos, ignorándose los motivos que llevaron al autor a optar por estos diseños tan dispares y sorprendentes para instalaciones militares.

Fotografía original de Pablo Schnell Quiertant, 
extraída de la web https://www.xn--castillosdeespaa-lub.es/ 

Castillitos fue proyectada en 1926, y su construcción no finalizó hasta 1936, año en que se terminó de artillar con dos cañones de costa Vickers-Armstrongs de quince pulgadas, siendo su función la de proteger la entrada a la bahía de Cartagena junto a su gemela, la Batería de Cenizas sita en el cabo Negrete, en un fuego cruzado que impidiese la entrada de barcos enemigos.

Fotografía original de Pablo Schnell Quiertant, 
extraída de la web https://www.xn--castillosdeespaa-lub.es/ 

Está situada a una cota de 250 metros de altura, y su sorprendente fachada imita un castillo medieval. Sin embargo lo más interesante se encuentra una vez se traspasan las murallas del "castillo". Aquí la arquitectura de la batería tiende a ocultarse en la montaña imitando la textura de la roca, dando la imagen de una montaña desgastada con sinuosas curvas, para así impedir su visión desde la lejanía. Está integración en la naturaleza es un concepto plenamente modernista típico del estilo gaudinista, y su autor debió de inspirarse en las construcciones de Gaudí del Parque Güell. Es incluso posible que Ruíz Atienza optara por este diseño como homenaje al gran maestro que falleció justo ese mismo año de 1926. 


Permaneció en servicio hasta 1994, cuando se procedió a la aplicación del Plan NORTE, que buscaba un mayor aprovechamiento de los recursos de las Fuerzas Armadas.​ Desde entonces la batería se vio abandonada y víctima de un progresivo deterioro, con sus cañones inutilizados, hasta que en 2009 el Ministerio de Medio Ambiente decidió hacer una inversión con la que se restauró la fortificación y se hizo visitable. Está declarada BIC desde 1985.

Ángel Ruiz Atienza [Benejuzar (Alicante), 1892 – Benejuzar (Alicante) 1979], ingresó en 1910 la academia de Ingenieros militares de Guadalajara siendo promovido a segundo teniente en 1913. En 1918 estuvo destinado en Ceuta, ya como Capitán de Ingenieros. En 1927 fue destinado a la Comandancia de Obras de Cartagena, época en la dirige la construcción de las baterías de costa anteriormente mencionadas. 

Durante la guerra civil ocupó el cargo de Inspector General de Bases Navales del Estado Mayor Central de Valencia. En 1939, ya como Comandante, pasó a la situación de disponible forzoso. En 1940, siendo ya Teniente Coronel, proyecta el campamento militar de Bétera en un estilo racionalista, con algún detalle art-déco. 

El que quiera profundizar más en los aspectos de su construcción le recomiendo este magnífico reportaje publicado en la web Cartagena Antigua,  ( https://cartagenaantigua.wordpress.com/tag/castillitos/)