lunes, 16 de marzo de 2026

178.- PERFUMERÍA MORELL - c/ Trapería, 3 (posteriormente c/ Merced, 16). Murcia

Revista "Perfumes" 1927 (fotografía facilitada por José Miguel Rubio Polo)

La fábrica de "Perfumes Morell" comenzó su actividad industrial a finales del siglo XIX. estuvo ubicada en la calle de la Merced de Murcia, siendo su propietario D. Antonio García-Morell Navarro (Elche, 1852 - Murcia, 1920), miembro destacado de la burguesía murciana de la época, y que pasó a la historia al ser uno de los más firmes promotores del Entierro de la Sardina. 

Pronto los productos de la fábrica, como el agua de colonia "Trébol", tuvieron gran aceptación, no sólo entre la clase media murciana, sino también fuera de la provincia. La empresa estuvo representada en el Pabellón de la Industria de la Exposición Agrícola, Minera, Industrial y de Bellas Artes de Murcia de 1900. Así describía la instalación la prensa local:
"La instalación de productos de perfumería de D. Antonio García Morell, es una de las mejor presentadas y de las predilectas del bello sexo.
Los productos de esta industria murciana, que progresa de día en día, se hallan artísticamente presentados en ricas cajas que semejan guitarras, panderas y otros objetos, uniendo á su excelente calidad reconocida lo agradable y atractivo de dicha presentación.
En la referida instalación se hacen también ventas al público."

En septiembre de 1904 el señor García Morell abrió una nueva tienda con el nombre de "Perfumería Morell" en la que vender sus propios productos en el número 3 de la calle Trapería, que por aquellos años había cambiado su nombre a calle del Príncipe Alfonso. Así lo comentaba la prensa murciana:
"Se ha inaugurado el elegantísimo Bodoir que ha establecido en la calle del Príncipe Alfonso, nuestro estimado amigo y suscriptor don Antonio García Morell, que se recomienda por su especial gusto modernista.
Esperamos que el público favorezca a el depósito de perfumería de la Fábrica de la Merced, tan acreditado dentro y fuera de Murcia.
Falta hacia un establecimiento como el inaugurado en la Trapería, al que auguramos un buen éxito.
Nuestro pláceme al Sr. García Morell al que reiteramos nuestro afecto y consideración."

Desconocemos el aspecto exterior del establecimiento, pero interiormente y como comentaba la prensa, presentaba una preciosa decoración modernista art nouveau que conocemos por la publicación de unas fotografías en un número de la revista "Perfumes" de 1927. No hemos conseguido saber quien fue el autor de su mobiliario.

Revista "Perfumes" 1927 (fotografía facilitada por José Miguel Rubio Polo)


En 1910 la "Perfumería Morell" se trasladó al número 16 de la calle Merced donde siguió funcionando durante muchos años, transformándose el local de la Trapería en el "Bazar Veneciano".


En 1954 se construyó el nuevo edificio de "Hijos de Antonio Morell" en el número 24 de la calle Alejandro Séiquer, lugar a donde se trasladó la perfumería conservando su decoración original. 

Este negocio sobrevivió hasta finales de la década de los noventa en los que fue reemplazado por un negocio de telefonía, siendo destruido todo su mobiliario.

Quisiera agradecer a José Miguel Rubio Polo por cederme las fotografías que ilustran esta entrada.

FUENTES
  • Diario "Diario Murciano", 29/09/1904
  • Diario "Heraldo de Murcia", 24/04/1900
  • Diario "La Verdad", 6/06/1920
  • Facebook. "La modernista coleccionismo de Murcia" 
  • Revista "Perfumes", 1927
  • Rubio Polo, J. M. "La Murcia destruida. Guía Monumental fotográfica". Amazon Kindle Direct Publishing. Murcia, 2025.



sábado, 7 de febrero de 2026

177.- OFICINAS Y ALMACENES DE LA "SOCIEDAD ANÓNIMA DE SEGUROS EL DÍA" - c/ Pintor Balaca - Alameda de San Antón (antiguas c/ 3 y c/ 19), Barrio del Ensanche – Cartagena



La “Compañía Anónima de Seguros «El Día»" se fundó en Cartagena en 1901, con un capital social de 10 millones de pesetas, siendo sus principales accionistas algunos de los más destacados propietarios mineros, siendo su primera sede el nº 10 de la Calle de San Francisco de esta localidad. El Presidente del Consejo de Administración era D. Camilo Aguirre Alday, y sus Directores Gerentes D. José Maestre Pérez y D. Luís Aguirre Fernández, hijo del primero. Ese mismo año la prensa local informaba de que había la mencionada compañía había "realizado la compra de la casa situada en la Plaza de San Sebastián, esquina a la de la calle de Jara, donde piensan constituir un edificio para instalar en él sus oficinas", cosa que al parecer nunca se llevó a cabo.

Antigua chapa que se solía poner en el exterior de los inmuebles asegurados por la compañía "El Día"
Pronto la compañía adquirió dimensión nacional trasladando su sede central a la Puerta del Sol de Madrid. En su época de mayor desarrollo la empresa contaba con diversas oficinas en la provincia de Murcia, así como en importantes localidades de toda España como Vigo, Gijón y Barcelona.
Anuncio de la Compañía "El Día" en la prensa cartagenera (1907)
En julio de 1906 D. Camilo Aguirre, encargó al arquitecto Víctor Beltrí la construcción de un almacén para dicha empresa en unos terrenos de su propiedad situados en el Ensanche. 

Al fondo los desaparecidos almacenes de la sociedad "El Día"
El arquitecto levantó un interesante edificio de estilo modernista, que tenía el frente de la nave escalonado, con vigas de hierro en el dintel y columnas con capiteles cúbicos, similares a las que aparecen en varias de sus obras. Por dicho frente recibía el edificio toda su iluminación. El diseño de la ventana central era bastante original y suponía una superación del ojo de buey tan común de las construcciones industriales de la época. 

Apenas un mes más tarde le encargó al mismo arquitecto las oficinas que este situó, tras realizar dos proyectos, a ambos lados del almacén. Beltrí realizó un edificio que guarda una similitud exacta en su decoración al contiguo edificio que fue en su día el antiguo chalet piloto de “La Compañía del Ensanche”, como ya comentamos en la anterior entrada de este Blog. Una vez más podemos constatar el respeto y la admiración profesional mutua que tenían Pedro Cerdán, autor de este último, y Beltrí.

Bonitas rejas modernistas con la palabra "DÍA"
Ignoramos la fecha y el motivo por el que la compañía de seguros "El Día" desapareció, pero por noticias aparecida en la prensa de 1919 en las que se informaba de la puesta en venta de estas oficinas de Cartagena, bien pudo ser esta la fecha coincidiendo con la crisis minera que se produjo tras la finalización de la Primera Guerra Mundial.

Como pasó con casi todas las obras que Beltrí hizo en el Ensanche, el almacén fue derribado en fecha indeterminada, aunque las oficinas de la calle Pintor Balaca aún permanecen en pie. pudiendo observarse en las bonitas rejas modernistas de las ventanas la palabra “DÍA” correspondiente a su uso original. 

Las antiguas oficinas de Cartagena antes de ser rehabilitadas

Dicho edificio estuvo a punto de ser también derribado pero hace no muchos años fue rehabilitado.

Posible antigua sucursal de la sociedad de Seguros "El Día" en La Unión

Por otro lado en el número 22 de la calle Tetuán de la cercana localidad de La Unión se conserva un inmueble de planta baja con una decoración exacta a las de las oficinas de Cartagena, por lo que podemos aventurar que bien pudo tratarse de una sucursal del la sociedad "El Día" en esta localidad, proyectada casi con toda seguridad por el mismo Víctor Beltrí.

 

Referencias 

  • Archivo Municipal de Cartagena: Legajo CH00511 (proyecto de Almacén), Legajo CH0051 (proyecto de Oficinas) y Legajo CH00511 Exp. 4846 (proyecto de Oficinas).
  • CEGARRA BELTRÍ, G. y MORALES MARTÍNEZ, S. Adelante siempre: Arquitecto Víctor Beltrí Roqueta (Tortosa, 1862-Cartagena, 1935). Colegio Oficial de Arquitectos de Murcia y Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia. Murcia, 2005.
  • CEGARRA BELTRÍ, G. y SÁNCHEZ ESPINOSA, E. Arquitectura Modernista en la Región de Murcia. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Diario "El Eco de Cartagena". Cartagena. Diversos números.
  • Diario "El Porvenir". Cartagena. Diversos números.
  • Periódico "Gaceta Minera y Comercial". Cartagena. Diversos números.




domingo, 2 de noviembre de 2025

176.- ANTIGUO CHALET PILOTO DE "LA CONSTRUCTORA MODERNA" - Alameda de San Antón, 6. Cartagena

Aspecto actual del edificio convertido en hospital
En 1902 se constituyó la sociedad "La Constructora Moderna de Cartagena", siendo sus promotores los políticos y propietarios mineros José Maestre y Luis Aguirre Fernández, junto con el compositor y músico Manuel Manrique de Lara y el arquitecto Pedro Cerdán Martínez.

Este hecho no deja de ser sorprendente ya que el arquitecto habitual de las familias Maestre y Aguirre había sido hasta esa fecha, y seguiría siendo en los años siguientes, Víctor Beltrí. Además a esto se unía la dificultad para Cerdán que representaba Cartagena por su lejanía, ya que hasta entonces el arquitecto había centrado su actividad en La Unión y Murcia. No deja de llamar la atención que Pedro Cerdán no realizara ninguna otra obra digna de mención en Cartagena, si exceptuamos el Teatro-Circo en la pedanía de El Algar. 

Ese mismo año la mencionada Sociedad adquirió al menos cinco manzanas en el Ensanche de Cartagena para construir hotelitos de lujo para la burguesía, e inmediatamente procedieron a construir su "chalet piloto" según proyecto de Cerdán. Este fue el primer edificio para vivienda que se construyó en el nuevo Ensanche de Cartagena, y sus obras se prorrogaron hasta 1904.
Plano original
A pesar de que en su diseño hay numerosos motivos y elementos de tipo clásico, también los tiene modernistas como el concepto global de la obra o el latiguillo o coup de fouet empleado en las rejas.

Aspecto cuando ya era sede de la Cruz Roja

Aspecto a principios del siglo XXI
La fachada principal tiene tres cuerpos, el central de dos alturas y altillo, que sobresale ligeramente de la fachada. En este cuerpo está la puerta de acceso con un tejadillo de forja y vidrio. Sobre el, un balcón con barandilla de balaustres y en el cuerpo superior  una ventana semicircular, dividida en tres. Este cuerpo está rematado con molduras apoyadas en ménsulas. 

Los dos cuerpos laterales son idénticos, con un mirador en la planta baja de base poligonal sobre el que se apoya la barandilla de forja del balcón del piso superior, al que da una doble abertura separada por una columna.

En la fachada lateral, más sencilla en su decoración, hay que destacar las verjas de forja y las molduras que decoran los dinteles y algunas partes de la fachada. 

El edificio ha tenido diversos usos a lo largo de los años, y tras haber sido la sede de la Cruz Roja de Cartagena, en la actualidad alberga el hospital "Residencial Perpetuo Socorro" y aunque este uso ha alterado de alguna forma su fisonomía, sigue conservándose en bastante buen estado.

"La Constructora Moderna" fue un relativo fracaso, pues el Ensanche no despegó como lugar residencial hasta muchos años años después de su constitución, ya bien entrada la década de los veinte del siglo pasado, y de hecho su "chalet piloto" no fue replicado en ninguna ocasión. 

Mientras tanto se fueron construyendo almacenes, fábricas y cocheras de los ya hemos hablado en este Blog en diversas ocasiones y que serán objeto de nuevas entradas, como los almacenes de la "Sociedad el Día" que se pueden apreciar a la derecha de la fotografía y que serán objeto de la próxima entrada.


FUENTES
  • CEGARRA BELTRÍ, G. y SÁNCHEZ ESPINOSA, E. Arquitectura Modernista en la Región de Murcia. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • NICOLÁS GÓMEZ, D. Pedro Cerdán Martínez, arquitecto (1862-1947), 125 aniversario. Colegio Oficial de Arquitectos de Murcia. Murcia, 1987.
  • MONTES BERNÁRDEZ, R. Vida y obra del arquitecto Pedro Cerdán Martínez. Colección “A Orillas del Guatazales”, Nº 14. Colegio Oficial de Arquitectos de la Región de Murcia y Ayuntamiento de Las Torres de Cotillas, 2015.
  • PÉREZ ROJAS, F. J. Cartagena 1874-1936 (Transformación urbana y arquitectura). Editora Regional de Murcia. Murcia, 1986.
  • Periódico "El Eco de Cartagena" 30/8/1902.
  • RODRÍGUEZ MARTÍN, J. A. y FERRÁNDEZ GARCÍA, J. I. La casa Maestre. El Modernismo pleno en Cartagena. Actas del “Congreso Internacional el Modernismo en el Arco Mediterráneo CIMAM”. Cartagena, 2016. 





domingo, 7 de septiembre de 2025

175.- CÍCULO MILITAR - c/ Mayor, 51- Callejón del Almendro, Cartagena


Aprovechando que mi amigo Pedro Escudero me ha mandado una imagen antigua de la fachada del Círculo Militar de Cartagena, una de las obras menos conocidas del arquitecto Víctor Beltrí, pasamos a contar la historia de este edificio del que se cumplen poco más de 50 años de su lamentable desaparición.

En el año 1900 Beltrí recibió por parte de el General de Brigada D. Luís Pascual de Povil, por aquel entonces Presidente del "Círculo Militar del Ejército y la Armada", el encargo de realizar una serie de trabajos con objeto de que la citada sociedad, recientemente formada, pudiera trasladarse a un edificio de su propiedad sito en la calle Mayor. 

Las obras consistieron en la variación de cuatro huecos de la fachada y en la apertura de otros nuevos. Es difícil precisar más detalles de este edificio de tres plantas, dado lo esquemático de los planos, aunque se aprecian los arcos de medio punto que remataban los huecos del entresuelo.

Primer proyecto

Un par de meses mas tarde Beltrí acomete una segunda reforma que consiste en abrir tres puertas en la planta baja, en vez de la única que existía. Así mismo en el primer piso abrió tres balcones con arcos de medio punto con molduras unidas, que en su parte inferior estaban rematados con puntas de diamante y que, por lo que parece adivinarse en la fotografía más antigua que se conoce, debían estar decorados en sus antepechos con alguna pintura o letrero de estética modernistaEn la segunda y última planta, abrió tres ventanas rectangulares con guardapolvos geométricos, con una línea de imposta que corriendo por la parte superior, conectaba dichos guardapolvos. 
Segundo proyecto

El edificio disponía de sala de conferencias, biblioteca, gimnasio, salón de baile y sala de esgrima. Lamentablemente no conocemos ninguna imagen de su interior que, según la "Guía de Cartagena. 1902" de los hermanos Estrada, destacaba por "su decorado modernista, que se debe al aventajado pintor D. Francisco Portela".  

El Círculo celebraba, entre otras actividades, diversos bailes y fiestas. Fueron famosos sus bailes de Carnaval y del Domingo de Piñata (infantil). En invierno las mejores familias de Cartagena se reunían en sus salones para hacer música, charlar y bailar entre dos luces. En verano instalaba un espacioso y bonito pabellón en la feria, obra también de Víctor Beltrí, y que en su día ya fue objeto de una entrada en este blog: Pabellón del Círculo Militar

El Circulo Militar desapareció en 1915 al fusionarse con el Casino de Cartagena, que estaba ubicado en la misma calle Mayor, y el edificio fue demolido en 1974.

Francisco Portela de la Llera [Puerto Real (Cádiz), 1869 – Cartagena (Murcia),1950]. Hijo de un capitán de la Marina Mercante, aunque nació en Puerto Real con trece años se instaló de forma definitiva en Cartagena, al trasladarse a vivir a esta ciudad su familia.

Realizó estudios de dibujo en esta ciudad en la Real Sociedad Económica de Amigos del País. A su finalización fue nombrado profesor de la misma Sociedad. Fue auxiliar de la asignatura de Dibujo Geométrico e Industrial en la Escuela Superior de Industria de Cartagena, de la que el arquitecto Víctor Beltrí era el profesor titular. También fue profesor de dibujo de las Escuelas Graduadas. Así mismo poseía una de las dos únicas academias de iniciación a la pintura para jóvenes, que por aquellos años existían en Cartagena. 

Ocupó numerosos cargos en diversas juntas directivas de instituciones y sociedades, tales como: Colegio Pericial Mercantil, Patronato antituberculoso, Asociación de la Prensa y Real Club de Regatas.

Sus pinturas alcanzaron bastante fama local, sobre todo por sus retratos y marinas. Destacó por sus pinturas de barcos de guerra, aunque también realizó obras de temática religiosa. Colaborador en revistas de ámbito local como “Don Plácido” o “Cyrano”, realizó diversas obras para las Cofradías marrajas, para la ornamentación de la Feria  y para las Veladas marítimas, así como cuadros de temas marineros que sirvieron para decorar en 1922 las paredes del Casino de Cartagena dentro de unas obras de reforma que incluyeron el mobiliario.

Colaboró a menudo con el mencionado Víctor Beltrí, realizando además de las pinturas y la decoración del Círculo Militar, las del Real Club de Regatas, hoy desaparecidas. 

FUENTES
  • Archivo Municipal de Cartagena: Legajo CH01703 Exp.2 (primer proyecto) y CH00491 (segundo proyecto).
  • Cegarra Beltrí, G. y Morales Martínez, S. Adelante siempre: Arquitecto Víctor Beltrí y Roqueta (Tortosa 1862 - Cartagena 1935). Colegio Oficial de Arquitectos y Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia. Murcia, 2005.
  • Cegarra Beltrí, G. y Sánchez Espinosa, E. Arquitectura Modernista en la Región de Murcia. Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Estrada, M. y Estrada, N. Guía de Cartagena. 1902. El Porvenir, Cartagena, 1902.
  • Ferrández García, J. I. El Círculo Militar de Cartagena. Blog: Historias de Cartagena. Periódico "La Opinión" 15/5/22

 

domingo, 20 de abril de 2025

174.- PORTAL DE ACCESO DEL ANTIGUO CENTRO DE INSTRUCCIÓN DE MARINERÍA "C.I.M." - C/ Real s/n. Cartagena

El portal de acceso del antiguo Centro de Instrucción de Marinería "C.I.M.", llamada así por el uso militar que tuvo desde el año 1946, aunque realmente este portal, junto con el edificio que había al lado, se diseñaron como anexo al Penal Militar (que era el uso original del edificio). 

Imagen del portal cuando todavía formaba parte del edificio 
Dichos anexos fueron proyectados en 1910 por el que era por aquel entonces Arquitecto titular de Instituciones Penitenciarias, Celestino Aranguren Alonso, finalizando las obras un año más tarde. 

El complejo constaba de un edificio de viviendas y almacenes, para uso del personal del Penal (después conocida como la "Farmacia de la Armada"), y el portal de acceso formaba parte del cuerpo de guardia.

Diseñada en estilo modernista sezession, lo más destacado eran las rejas de la puerta principal de acceso, que se han conservado. 

Tanto el edificio, como el cuerpo de guardia, fueron derribados en 2006 dejando sólo la portada del cuerpo de guardia, gracias a la presión ejercida por diversas asociaciones defensoras del patrimonio cartagenero.

Celestino Aranguren Alonso [Madrid, 1881 - Madrid, 1921]
Fotografía extraída de
 la web Arquitectura Modernista

Estudió en la Escuela de Arquitectura de Madrid, finalizando sus estudios en 1881. 

Fue Director General de Arquitectura de Prisiones. También fue Hermano Mayor de la “Congregación de Arquitectos de Nª Sª de Belén en su huida a Egipto”.

Entre otros edificios, proyectó diversos centros penitenciarios por toda España entre los que destacaron los de La Coruña y Cartagena, siendo tal vez su obra más importante la “Fábrica de Tabacos” de Valencia. Entre sus obras privadas destaca el edificio modernista de la c/ Alcalá, 18 en Madrid.

Falleció al intentar socorrer a las víctimas del conocido “Café Lyon d’Or”, que se alzaba en la calle Alcalá de Madrid. Al accidente tuvo lugar como consecuencia del derrumbe de un muro del teatro que se estaba levantando contiguo a dicho establecimiento.

Antigua Fábrica de Tabacos de Valencia

Una vez más agradecer a José Antonio Rodríguez JARM, por permitirme usar la fotografía que ilustra esta entrada.

jueves, 13 de marzo de 2025

173.- HOTELITO AZUL - Primera línea de playa. Los Urrutias - Cartagena.

Fotografía: Archivo Familia Beltri Carreño (coloreada con hotpot.aiart-generator)
Tal vez uno de los últimos edificios donde intervino el arquitecto Víctor Beltrí antes de su fallecimiento, fue el llamado "
Hotelito Azul" en Los Urrutias, localidad costera del Mar Menor perteneciente al municipio de Cartagena. Le llamaban así porque todos sus detalles: persianas, puertas, barandillas y vallas, estaban pintadas de un color azul, que contrastaba vivamente con el blanco de las paredes.
Fotografía: Archivo Familia Beltri Carreño (coloreada con hotpot.aiart-generator)
Se trata de la casa del hijo del arquitecto, Guillermo Beltrí Villaseca, que construyó como lugar de veraneo para su familia. Guillermo era aparejador y había trabajado con su padre en diferentes obras. Según testimonio oral de uno de sus hijos, el también aparejador Guillermo Beltrí Carreño, su padre le relató que había construido este hotelito basándose en unos planos que el arquitecto le había dibujado poco tiempo antes de morir. Al parecer las obras comenzaron en 1934, y finalizaron un año después.

La obra guardaba una gran semejanza con algunas de sus últimas creaciones. Concretamente el salón circular de la planta baja es muy parecido al mirador circular del primer piso de la "Casa de los Cachá" de Lorca (1929), o al Club de Tenis de Cartagena (1925), y las barandillas de tubo de las terrazas superiores, ya las había utilizado en esta misma obra o en la "Casa de Teófilo Álvarez" (1932) en Cartagena. El conjunto también guarda semejanza con el proyecto que Víctor Beltrí realizó en 1933 para Carmen, otra de sus hijas.

El edificio era sumamente avanzado y moderno para su tiempo, y causaba admiración de propios y extraños, pues estaba plenamente inmerso en la nueva corriente art-déco. Este término define un estilo en el que el juego de los volúmenes geométricos y la sencillez de líneas juega un papel fundamental en la nueva arquitectura, que en cierto modo regresa al modernismo. 

Tuvo dos principales ramas: el zig-zag, estilo en el que imperaban los rayos y las líneas quebradas y zigzageantes, y que fue el que empleó en Cartagena el arquitecto Lorenzo Ros, y el streamlinetambién llamado en español estilo aerodinámico o aerodinamismo. Este último fue una variante tardía que tuvo su apogeo en el año 1937 y su influencia se extendió hasta los años 50 del pasado siglo. Esta variante se caracterizaba por el uso de formas curvas, líneas horizontales largas y a veces elementos náuticos, como barandas y ventanas de portillo, dando como resultado edificios futuristas que a menudo recordaban a trasatlánticos.

A la izquierda la Casa Butler. A la derecha la Casa Michael Scott
Alguno de los edificios más importantes de esta corriente son contemporáneos de esta obra. Resulta sorprendente que casas como la australiana Burnham Beeches (1933-1934) de Harry Norris, la estadounidense Casa Butler (1934-1936) de Kraetsch & Kraetsch o la irlandesa Casa Michael Scott (1937-1938) del propio Scott, consideradas obras maestras de esta corriente y coetáneas de esta obra, presenten tanta similitud en sus formas con el "Hotelito Azul". Con esta obra Beltrí demuestra, una vez más, que estaba siempre al día incluso a pesar de su avanzada edad, pues cuando proyectó esta obra ya tenía 73 años.

Además del jugar con los volúmenes, el arquitecto jugó con el bricromismo blanco y azul que era el color predominante en las persianas y verja de madera de la terraza de la planta baja, así como en los ventanales del salón que eran en su parte superior de tipo damero, en los que se alternaban los cristales blancos y azules, y que todavía se conservan. Por su parte el pozo de agua salada, del que apenas quedan vestigios, estaba revestido de un trencadís de vívidos colores al que tan aficionado era Beltrí. En el interior de la vivienda abundaban los azulejos de diferentes formas y colores, mayoritariamente con diseños geométricos. 

La distribución interior era práctica y simple. En la planta baja: salón-comedor, cuarto de baño, cocina, despensa y cuarto de servicio, y en la superior, a la que se accedía desde el comedor por una escalera cuya barandilla estaba formada por tubos metálicos verticales que llegaban hasta el techo, estaban los cuatro dormitorios de la familia.

Combinación de cristales azules y blancos del mirador
Azulejos originales

Restos del pozo de trencadís
En los años cuarenta del siglo pasado Guillermo decidió sustituir las barandillas de tubos metálicos de las terrazas superiores, ya que no resistían la corrosión marina y además la separación que había entre los barrotes constituía un peligro para los niños. Además se construyó un tejado a cuatro aguas, ya que el original era plano y tal vez diera algún problema durante los escasos, pero a menudo torrenciales, periodos de lluvia que suelen acaecer esporádicamente en el Mar Menor.

Aspecto tras la primera reforma, en la que se sustituyeron los tubos de las terrazas superiores y se construyó un tejado a cuatro aguas (Archivo: Familia Beltri)
En la década de los sesenta, Guillermo amplió la parcela para construir una cochera y un lavadero independientes del edificio principal, al que también se le adosaron cuatro apartamentos para algunos de sus hijos casados, que desvirtuaron completamente el conjunto. Así es como yo la conocí, y donde pasé los inolvidables veranos de mi infancia junto con mis hermanos y mis numerosos primos, en un por entonces salvaje e idílico Mar Menor.

Fotografía de 1984 en la que se puede observar el aspecto que tenía tras la última reforma realizada por Guillermo Beltrí, en la que añadió cuatro pequeños apartamentos, así como cochera y lavadero
En 1973, y ante la falta de espacio para todos sus hijos y nietos, Guillermo tomó la decisión de vender la propiedad, que desde entonces ha conocido varios propietarios, que con los años realizaron diversas reformas que, además de cambiarle los colores originales, le dejaron prácticamente irreconocible.

Aspecto a principios del siglo XXI. Casi irreconocible.
Aspecto reciente tras la última reforma
A continuación una breve reseña biográfica de mi abuelo Guillermo Beltrí Villaseca [Cartagena, 1901 – Murcia, 1986]

Comenzó a cursar estudios en la Escuela Superior de Industria en Cartagena, para luego pasar a la Escuela Industrial de Valencia donde completó la carrera de Aparejador, título que obtuvo en abril de 1925.

Pronto consigue el puesto de Aparejador Municipal provisional de Cartagena, desde donde colabora con los dos arquitectos municipales, Lorenzo Ros, y Víctor Beltrí Roqueta, su padre, en las obras que éste realiza desde el consistorio (“Asilo de Ancianos”, “Casa de Misericordia”, “Parque Torres”...), y también en otras de carácter particular, como la reforma del “Huerto Ruano” en Lorca.

Tras la finalización del mandato del alcalde Alfonso Torres, Guillermo que se había casado recientemente con Mª Dolores Carreño García, se traslada junto a su mujer a Totana para trabajar en las obras del Ferrocarril, hasta que en 1929 se instala en Murcia, al haber obtenido la plaza de Aparejador Municipal de esta ciudad. De esta época son, entre otras obras, el "Huerto de la Torreta", realizado en esta localidad sobre proyecto de su padre.

Desde su nuevo cargo interviene en numerosísimas obras en Murcia y sus pedanías, colaborando frecuentemente tanto con su padre, como con otros importantes arquitectos, tales como Pedro Cerdán (reforma del “Mercado de Verónicas”). 

Gran experto en cálculos del hormigón, su fama se extendió dentro de la profesión por toda España. Fue muy señalada su intervención en la construcción del nuevo estadio del Real Madrid en Chamartín, así como en la del anfiteatro del “Cinema Coy” de Murcia.

También fue Jefe del Parque de Bomberos del Ayuntamiento de Murcia durante más de cuarenta años, así como fundador del Colegio Oficial de Aparejadores de Murcia, del que ostentaba el honor de ser el colegiado número 1, y del que llegó a ser su Presidente durante cuatro legislaturas, formando parte del equipo directivo durante más de 30 años. Estaba en posesión de la Cruz al Mérito Naval por su arriesgada intervención al sofocar en 1969 un terrible incendio en la refinería de petróleo de Escombreras. 

Fue una gran persona, siendo muy apreciado y querido en Murcia, y también un magnífico abuelo del que guardo muy gratos recuerdos. 











lunes, 13 de enero de 2025

172.- PANTEÓN PEDRO DIEGO MORALES - Cementerio de Nª Sª del Carmen. C/ San Pedro, 10. Totana.

Uno de los panteones que llaman la atención de cuantos visitan el cementerio de Nuestra Señora del Carmen es el de Pedro Diego Morales, situado en el lateral derecho de la entrada principal. 

Se trata de un pequeño mausoleo de reminiscencias orientales que destaca por su solidez y consistencia, en contraste con su tamaño. Lo más interesante es la decoración vegetal con hojas policromadas, algo realmente singular en un panteón. Su diseño es muy singular y, que nosotros sepamos, no se parece a ningún otro de los panteones existentes en la provincia.



Fue construido en 1911, fecha de la defunción de su hermana Salvadora, que también está enterrada aquí. Se desconoce quien pudo ser el autor del proyecto. El panteón está protegido con Grado 2.

Pedro Diego Morales [Totana, 1860 – Murcia, 1922] fue fiscal del Juzgado y presidente del Casino de Totana. Fue propietario, entre otros inmuebles, de la casa en donde durante muchos años estuvo el estudio fotográfico del famoso fotógrafo totanero Abellán, así como de la posada de la Avenida de Lorca, conocida popularmente como la “Posada de Huertas”.

Era una persona caritativa que gozaba de una buena posición económica, y al morir soltero, legó estos bienes, junto con un huerto, al Santo Hospital de la Concepción, estableciendo que la producción de este se destinase, con preferencia, "al sostenimiento de ancianos y pobres asilados".


FUENTES

viernes, 6 de diciembre de 2024

171.- RESTAURANTE DEL "GRAND HOTEL FRANCE ET PARÍS"- C/ Cañón, esquina Plaza del Ayuntamiento. Cartagena


Anuncio del "Grand Hotel France et París", en el que se puede ver el comedor del restaurante hacía 1926
(Fuente: Web Anuncios antiguos de Cartagena. Periódico: Cartagena artística e industrial)

Este establecimiento hostelero que estaba situado al inicio de la calle Cañón, haciendo esquina a la plaza del Ayuntamiento, al parecer comenzó su actividad q mediados del siglo XIX, y hasta la inauguración del "Gran Hotel", fue el mejor establecimiento hotelero de Cartagena. Llegó a acoger a numerosos personajes famosos entre sus paredes, entre los que destacó el famoso escritor de cuentos Hans Christian Andersen en su visita a España en 1862.

El "Hotel España" en la década de los cincuenta del siglo XX

El establecimiento inicialmente se llamó la "Fonda Francesa", ya que su propietario era un francés llamado Celestino Nier. Con los años, y los sucesivos cambios de propietarios, fue modificando su nombre pasándose a llamar: "Hotel de Francia, "Grand Hotel France et París", "Hotel París", y ya en los años treinta del siglo pasado, "Hotel España", aunque para los lugareños siempre fue conocido popularmente por su primer nombre de "Fonda Francesa". 

El establecimiento continuó con su actividad hotelera hasta finales de la década de los sesenta del siglo XX, en que cerró sus puertas, lo que dio lugar al posterior derribo del edificio. 

Según una descripción de 1874, era "un edificio compuesto de cuatro plantas y una torreta, de las que la primera estaba dedicada a salón comedor, con despensa y bodega; las tres restantes y la torreta ofrecían el servicio de 29 habitaciones, lujosamente decoradas y provistas de mobiliario y ropa de cama de la mejor calidad."

Este restaurante fue considerado uno de los mejores y más lujosos de la ciudad, y por fotografías que han llegado hasta nuestros días, a finales de la segunda década del siglo XX era de estética y mobiliario modernista, destacando los armarios vitrina en donde se guardaban las cristalerías y vajillas, los azulejos de los arrimaderos y los suelos hidráulicos. 

Interior de la Fonda Francesa tras la inundación del 29 de Septiembre de 1919
(Fotografía: José Casaú)
El restaurante sufrió importantes daños durante la inundación de 1919 en la que el agua, según se puede apreciar en una fotografía de la época, debió de alcanzar cerca de un metro de altura.

FUENTES

  • Ferrández, J. I. Historias de Cartagena. "El Hotel France et París". Periódico "La Opinión de Murcia" 18/7/2011
  • Pérez Adán, L. M. "Hans Christian Andersen en la Cartagena de 1862". Periódico "La Verdad de Murcia" 2/5/2015
  • Web Anuncios antiguos de Cartagena. Periódico: Cartagena artística e industrial

lunes, 11 de noviembre de 2024

170.- CASINO DE SAN ANTÓN - c/ Hermanos Pinzón, 37 (antigua c/ Mayor, 31), San Antonio Abad - Cartagena

Se trata de unas de las primeras obras del arquitecto Víctor Beltrí en Cartagena, contemporánea de la “Casa Cervantes” o el “Palacio Aguirre”, y que probablemente se le encargara gracias al éxito que había alcanzado con la reforma del Casino de la calle Mayor. El proyecto data abril de 1898, y fue un encargo del presidente de la entidad D. Salvador Escudero.

El Casino de San Antón, también conocido durante algún tiempo como el Casino “Unión Juvenil”, fue desde su inauguración el centro social del barrio siendo célebres los bailes que en él se organizaban. 

Colección José Antonio Rodríguez @jarm

Construido con piedra del Pilar de la Horadada, su estilo muestra un incipiente modernismo con molduras de clave en puertas y ventanas. La puerta principal tiene el eje remarcado por una elevación de la cornisa. Las zapatas de los aleros, colocadas de forma oblicua le dan una cierta movilidad. 

El edificio, de una sola planta, consta de una primera sala-vestíbulo con columnas y vigas de hierro fundido, en la que estaban las mesas donde tenían lugar las tertulias o se jugaba a las cartas y los billares. Alrededor de un patio se sitúan otras estancias menores. 

Afortunadamente, tras una época de abandono en la que llegó a estar cerrado por su estado de ruina, el Ayuntamiento de Cartagena compró el edificio en 1980 y lo cedió para la ubicación de un local social del barrio, volviendo a recuperarse como centro de ocio y actividades educativas.



Con posterioridad se abordó la ampliación del edificio en su parte trasera y se habilitaron algunas salas de usos múltiples y despachos. En el año 2008 se acometió una importante rehabilitación para su modernización y adecuación a diferentes actividades culturales.  Actualmente es la sede de la Asociación de Vecinos San Antonio Abad.



Fuentes

  • Archivo Municipal de Cartagena Legajo CH00891.